Tipos de almacenes: clasificación y ejemplos
Los tipos de almacenes desempeñan un papel fundamental en la cadena de suministro, ya que cada uno responde a unas necesidades logísticas concretas. Por ello, las empresas recurren a distintos modelos en diferentes momentos. Elegir la solución adecuada permite mejorar la eficiencia, optimizar el espacio y garantizar el flujo continuo de mercancías.
En este artículo descubriremos qué tipos de almacenes existen y qué características diferencian a cada instalación dentro de la supply chain.
Cómo clasificar los distintos tipos de almacenes
Los tipos de almacenes pueden clasificarse de acuerdo con diversos criterios operativos, técnicos y logísticos. Algunas instalaciones se distinguen por la función que desempeñan dentro de la cadena de suministro, mientras que otras lo hacen por el grado de automatización, el tipo de mercancía almacenada, la temperatura de conservación o su ubicación dentro de la red de distribución.
La definición de almacén precisa que son edificios o locales donde se deposita cualquier clase de género. Por ese motivo, existen múltiples clasificaciones y categorías adaptadas a necesidades operativas particulares. Cada una responde a requerimientos específicos y presenta ventajas concretas.
Según su función logística
Los almacenes pueden clasificarse según la función logística que desempeñan dentro de la cadena de suministro.
Almacenes de aprovisionamiento
El rol de un almacén de aprovisionamiento es almacenar las mercancías ─como materias primas, componentes, piezas de producción y suministros procedentes de proveedores─ para abastecer los procesos de fabricación de una empresa.
Ejemplo: Vaillant, compañía líder en el sector de la climatización, cuenta con un almacén con estanterías dinámicas de Mecalux que abastece su planta de producción de Belper (Reino Unido).
Almacenes de producción
Los almacenes de producción albergan los materiales que ya han iniciado su proceso de fabricación dentro de una planta industrial. Gestionan productos semielaborados, subconjuntos y mercancías que deben pasar por varias etapas antes de convertirse en productos terminados. Estos recintos conectan las diferentes fases de fabricación y mantienen un flujo continuo entre las operaciones productivas, evitando paradas y cuellos de botella.
Ejemplo: el fabricante de herramientas Pellenc se ha dotado de un miniload de Mecalux para abastecer sus líneas de producción siguiendo una estrategia just-in-time.
Almacenes de distribución
Los almacenes de distribución se destinan a los productos terminados y preparados para su envío al cliente final. Estos espacios reciben los productos desde los centros de producción de la compañía o de los proveedores. Algunas de sus funciones principales son acortar los tiempos de entrega, evitar interrupciones en el suministro y ofrecer un servicio rápido al cliente final.
Ejemplo: Alpargatas, la multinacional detrás de la marca Havaianas, posee un centro de distribución en Campina Grande ─uno de sus mayores centros en Brasil, con más de 34.000 palets y 40 muelles de carga─ capaz de expedir 1.500 pedidos al día en tránsito hacia tiendas físicas y puntos de venta gracias al sistema Pallet Shuttle de Mecalux.
Almacenes de picking o preparación de pedidos
Los almacenes de picking están diseñados para facilitar el acceso directo a los productos y agilizar las operaciones de preparación de pedidos, minimizando los errores durante el proceso.
Ejemplo: en Créancey (Francia), el operador logístico La Ruche Logistique ha pasado de preparar 150 pedidos diarios a 500 compuestos por más de 3.000 líneas con la ayuda de las estanterías de picking y el software de Mecalux.
Almacenes temporales
Los almacenes temporales guardan mercancías de forma provisional antes de su traslado, distribución o uso definitivo. Sirven como espacio de apoyo ante picos de demanda, incidencias, retrasos en el transporte o necesidades logísticas específicas. Su propósito es ofrecer una solución flexible para almacenar productos de manera transitoria hasta que puedan continuar con su recorrido logístico.
Almacenes de consolidación
En un almacén de consolidación se agrupan mercancías, pedidos o unidades de carga antes de su expedición hacia su destino final. Estas instalaciones ayudan a optimizar los envíos, así como disminuir errores y costes de transporte mediante la organización de las salidas. Los productos se reúnen según criterios como la ruta, el cliente final o el tipo de mercancía. Estos centros pueden incorporar soluciones como sorters o transportadores de rodillos para planificar y secuenciar las expediciones de acuerdo con la estrategia logística.
Almacenes de tránsito
En un almacén de tránsito se da soporte a las redes de distribución y se dinamiza el flujo de mercancías entre distintos puntos de la cadena logística. La operativa se centra en reducir el tiempo de almacenamiento al mínimo y en acelerar las expediciones. Por eso, muchos almacenes de tránsito trabajan con estrategias de cross-docking, en las que las mercancías se reciben, clasifican y distribuyen casi de inmediato.
Ejemplo: la multinacional Leroy Merlin ha construido con Mecalux dos almacenes de tránsito en Torija (España) para dar cabida a la mercancía que produce en Francia antes de entregarla a los clientes finales y a las tiendas.
Almacenes reguladores
Un almacén regulador se utiliza para equilibrar los flujos de mercancías entre la producción y la distribución. Recibe productos terminados y gestiona su suministro hacia otros almacenes, distribuidores o grandes clientes según las necesidades logísticas de la empresa. Estos centros absorben los excedentes de producción y garantizan la disponibilidad de stock cuando la demanda lo exige.
Ejemplo: el distribuidor mayorista farmacéutico Grupo Hefame ha construido un almacén regulador con un transelevador trilateral automático de Mecalux en Riba-roja de Túria (España). Desde allí aprovisiona el resto de centros de la compañía junto con la central de Santomera.
Según el grado de automatización
Los almacenes también pueden clasificarse según el grado de automatización de sus operaciones y el nivel de intervención humana en los procesos logísticos.
Almacén manual
Los almacenes manuales son instalaciones en las que todas las operaciones son realizadas por operarios. En ellas, el almacenamiento, el transporte interno, la preparación de pedidos o el control del inventario dependen de equipos de manutención convencionales como las carretillas elevadoras o las transpaletas, entre otros.
Ejemplo: Sportisimo, el mayor distribuidor de equipamiento y ropa deportiva de Europa, ha centralizado su almacenaje en un almacén manual en Ostrava (República Checa). Desde allí, la compañía envía hasta 18.000 pedidos diarios tanto a sus tiendas físicas como a clientes online de todo el continente.
Almacén semiautomático
Un almacén semiautomático combina soluciones automáticas de almacenaje, transporte o gestión con operaciones manuales. Aunque incorpora tecnologías capaces de agilizar parte de la operativa logística, el factor humano continúa desempeñando un papel importante en procesos como la recepción de mercancías, la preparación de pedidos o las expediciones.
Ejemplo: Coca-Cola HBC Irlanda e Irlanda del Norte implantó en su almacén de producto terminado de Lisburn un Pallet Shuttle de Mecalux con capacidad para 9.000 palets. Este sistema semiautomático aúna el acceso directo a los palets con almacenamiento de alta densidad.
Almacén digitalizado
En un almacén digital las operaciones logísticas se supervisan, coordinan y optimizan en tiempo real mediante el uso de un software de gestión y terminales de radiofrecuencia. Estas instalaciones integran herramientas que mejoran la trazabilidad de los productos, controlan el inventario con precisión y dinamizan los flujos de trabajo.
Ejemplo: la empresa de vestuario laboral Würth Modyf ha digitalizado las operativas con el software de gestión de almacenes Easy WMS de Mecalux y sus módulos Multi-Carrier Shipping Software y Labor Management System.
Almacén automatizado
En un almacén automatizado, las soluciones logísticas automáticas ejecutan gran parte de las operaciones intralogísticas, desde la entrada de mercancías hasta la preparación de pedidos y las expediciones. Incorporan sistemas capaces de mover las cargas de forma autónoma para aumentar la productividad.
Ejemplo: Hayat Kimya, fabricante de bienes de gran consumo, encargó a Mecalux la construcción de un almacén automatizado en su sede de Izmit (Turquía). Con 46 m de alto y capacidad para 161.000 palets, es uno de los mayores almacenes robotizados autoportantes de Europa.
Almacén inteligente
Los almacenes inteligentes integran sistemas automáticos, herramientas digitales y tecnologías avanzadas para optimizar la gestión logística de modo autónomo e interconectado. Supervisan operaciones en tiempo real, analizan datos y adaptan los procesos para mejorar la eficiencia. A diferencia de los únicamente automatizados, los almacenes inteligentes emplean tecnologías como la inteligencia artificial y el machine learning, el análisis de datos o el Internet Industrial de las Cosas (IIoT) para anticipar incidencias y facilitar la toma de decisiones logísticas.
Ejemplo: la empresa de patatas fritas Bem Brasil necesitaba un almacén inteligente, por lo que diseñó una nueva cámara de congelación junto con Mecalux. Este almacén automático autoportante, equipado con el sistema Pallet Shuttle y tres transelevadores, está coordinado por el software Easy WMS.
Según el tipo de construcción
Los almacenes también pueden clasificarse según las características constructivas de la instalación y el entorno en el que se almacenan las mercancías.
Almacén autoportante o silo
Los almacenes autoportantes son instalaciones en las que las estanterías forman parte de la estructura del edificio. En estos centros, los sistemas de almacenamiento autoportantes soportan tanto las cargas de la mercancía como los cerramientos laterales, la cubierta y las fuerzas externas como el viento, de modo que no requieren pilares ni columnas adicionales. Debido a sus características estructurales, los almacenes autoportantes deben diseñarse concretamente para cada cliente y construirse con soluciones ajustadas a las necesidades logísticas de la compañía.
Ejemplo: la empresa de productos químicos Lakma Strefa solicitó la colaboración de Mecalux para construir un almacén autoportante en Warszowice (Polonia). Esta estructura compuesta por estanterías de 32 m de altura y 81 m de longitud ofrece una capacidad de almacenaje para 15.428 palets.
Almacén exterior
Un almacén exterior es un espacio de almacenamiento situado al aire libre. Por lo general, en él se depositan mercancías de gran volumen o resistentes a ciertas condiciones meteorológicas. Un almacén al aire libre suele delimitarse mediante vallas de seguridad o barreras perimetrales. A menudo, alberga materiales de construcción o productos metalúrgicos.
Almacén interior
Un almacén interior es un recinto cerrado destinado a proteger mercancías frente a factores externos como las inclemencias meteorológicas, la humedad o los cambios de temperatura. Estos espacios garantizan una mayor seguridad durante las operaciones logísticas y, además, pueden alojar productos sensibles que implican unas condiciones ambientales específicas.
Según la densidad de mercancía
En función de la distribución de las mercancías y el aprovechamiento del espacio disponible, es posible distinguir entre almacenes convencionales y sistemas de almacenaje de alta densidad.
Almacén convencional o de acceso directo
Un almacén convencional es una instalación en la que la mercancía se almacena en estanterías convencionales para palets con acceso directo separadas por pasillos de circulación que facilitan las operaciones de carga, descarga, reposición y preparación de pedidos.
Ejemplo: el operador logístico italiano Trasgo, que no ha dejado de crecer en los últimos años, ha instalado estanterías convencionales de Mecalux con capacidad para 20.000 palets en su almacén de Arena Po para depositar la mercancía de su cliente Enel, una de las principales compañías del sector energético.
Almacén de compactación
Un almacén de compactación está concebido para maximizar la capacidad de almacenamiento y la superficie disponible. Aquí, la mercancía se almacena mediante sistemas de alta densidad que disminuyen el número de pasillos e incrementan el espacio destinado al depósito de productos. Las estanterías drive-in, las estanterías móviles o el sistema Pallet Shuttle, entre otros, cumplen con estas características.
Ejemplo: el fabricante de hilos Selvafil ha implantado seis bloques de estanterías para paletización compacta de Mecalux en su nuevo almacén de Maçanet de la Selva (España).
Según su temperatura
Las necesidades de conservación de los productos también permiten clasificar los almacenes según la temperatura a la que se manipulan las mercancías.
Almacén de refrigeración o de temperatura controlada
Los almacenes de refrigeración mantienen las mercancías en un rango térmico controlado, normalmente entre 0 y 10 ºC, para conservar los productos. Estas instalaciones suelen utilizarse en sectores como la alimentación, la industria farmacéutica o el ámbito sanitario. Los almacenes de temperatura controlada incorporan sistemas de aislamiento, refrigeración y control ambiental que preservan la calidad y la seguridad de los productos.
Ejemplo: Kiwi Greensun dispone de un almacén refrigerado de Mecalux en el que gestiona 10.400 toneladas de kiwis al año en Salvador de Briteiros (Portugal).
Almacén de congelación
Los almacenes de congelación están diseñados para conservar productos a temperaturas inferiores a 0 ºC. Se emplean para almacenar alimentos congelados y mercancías que precisan una conservación prolongada a muy baja temperatura. En ellos, la operativa exige sistemas de refrigeración, aislamiento y manutención adaptados a condiciones térmicas extremas.
Ejemplo: Iberfresco, empresa dedicada al envasado de vegetales congelados, solicitó a Mecalux la construcción de un almacén en el que gestionar más de 25.000 toneladas de alimentos al año. Para ello, equipó dos cámaras frigoríficas que trabajan a una temperatura constante de -24 ºC con 22 estanterías móviles Movirack.
Almacén de temperatura ambiente
Son almacenes en los que no se requieren condiciones térmicas especiales para la conservación de los productos. Suelen destinarse a productos secos, materiales industriales y mercancías no perecederas. Su operativa logística es más flexible y presenta un menor consumo energético que la de los almacenes frigoríficos.
Ejemplo: Sabarot, compañía francesa dedicada a la producción y distribución de cereales, ha centralizado su logística con un almacén automático de palets en Chaspuzac. Una peculiaridad de esta instalación de Mecalux es que, a petición del cliente, está preparada para operar tanto a -5 ºC como a temperatura ambiente.
Según su localización geográfica
La ubicación de los almacenes dentro de la red de distribución hace posible diferenciarlos según el área geográfica que abastecen y la función que desempeñan en la cadena logística.
Almacén central
Un almacén central es una instalación logística que concentra productos procedentes de uno o varios centros de producción y actúa como núcleo de distribución para el resto de la red. Alberga mercancías terminadas y gestiona su envío hacia almacenes regionales, centros locales o plataformas de distribución.
Ejemplo: la empresa de reparación, sustitución y recalibración de lunas de vehículos Carglass ha dotado su almacén central de Celje ─desde el que abastece a los demás centros de Eslovenia─, con el software de gestión Easy WMS para controlar sus 8.000 referencias.
Almacén regional
Un almacén regional acerca las mercancías a zonas de consumo y abastece una región geográfica concreta. Estos centros reciben productos desde almacenes centrales o plantas de producción y gestionan su distribución hacia clientes, tiendas o puntos de venta cercanos. Su ubicación estratégica acorta los tiempos de entrega y agiliza las expediciones de corta o media distancia.
Ejemplo: la compañía eslovena Zaloker & Zaloker, dedicada al suministro de material médico a hospitales, farmacias y centros de atención primaria, dispone de un almacén regional destinado a la preparación de pedidos y otro con productos de reserva en Liubliana.
Plataformas logísticas
Las plataformas logísticas reúnen diversas actividades de almacenamiento, transporte y distribución en un mismo espacio. Estos complejos pueden centralizar operaciones de varias empresas o proveedores logísticos, facilitando la conexión entre varios medios de transporte, rutas y centros de distribución. Su función es coordinar el movimiento de mercancías y mejorar la eficiencia de las operaciones logísticas a gran escala.
Ejemplo: GBS (Groupement des Bières Spéciales), plataforma logística que agrupa a cerveceras independientes en Francia, está construyendo un nuevo almacén en Billy-Berclau con el sistema Pallet Shuttle Automático 3D de Mecalux y el software de gestión Easy WMS.
Almacén de última milla o microalmacén
Los microalmacenes posibilitan preparar pedidos de forma ágil cerca del consumidor final y gestionar una cantidad limitada de stock en entornos urbanos o periurbanos. También conocidos como microcentros de distribución o microhubs, aceleran las entregas en zonas de alta demanda. De diseño compacto, se adecuan al espacio disponible en las ciudades y necesitan reaprovisionamientos frecuentes.
Centros logísticos urbanos
Los centros logísticos urbanos actúan como nodos de distribución dentro de las ciudades y coordinan el reparto de mercancías hacia distintas zonas urbanas. Concentran operaciones de recepción, clasificación, preparación y expedición de pedidos vinculadas al e-commerce y al comercio B2C. A diferencia de los microalmacenes, los almacenes urbanos gestionan mayores volúmenes de mercancía y sirven de apoyo a las operaciones de última milla.
Según el tipo de mercancía almacenada
Las características y necesidades de conservación de los productos también sirven para clasificar los almacenes según el tipo de mercancía que gestionan.
Almacén de materias primas
Un almacén de materias primas guarda componentes y materiales destinados a la fabricación. Se trata de mercancías sin procesar que se utilizarán en líneas de producción para transformarlas en productos terminados. Suelen situarse cerca de las áreas de fabricación para dinamizar el abastecimiento y reducir los movimientos. Estos centros demandan un control preciso del inventario para evitar interrupciones en la producción.
Ejemplo: Aromaty Fragrances, fabricante brasileño de fragancias, ha dado un giro de 180 grados a su logística con la inauguración de un almacén automático en el municipio de Louveira (São Paulo). Destinado a alojar las materias primas, también cuenta con el sistema de gestión Easy WMS.
Almacén de productos terminados
Un almacén de productos terminados da cabida a mercancía que ya ha sido sometida al proceso de fabricación y está lista para su distribución, venta o expedición. En consecuencia, desempeña un papel clave en la cadena de suministro, porque conecta la producción con la distribución de mercancías. En los almacenes de productos terminados, los artículos se clasifican según referencias, pedidos o rutas de envío con el fin de garantizar la disponibilidad del stock.
Ejemplo: el líder mundial en soluciones de embalaje Grupo Envases fabrica y comercializa tapas de hojalata en La Rioja (España). Gracias a Easy WMS, que se integra en tiempo real con su ERP SAP, ha digitalizado la gestión de los productos terminados que envía a sus clientes.
Almacén de productos intermedios
En los almacenes de productos intermedios se encuentran mercancías semielaboradas que, pese a haber pasado por alguna fase de producción, todavía deben someterse a nuevos procesos antes de convertirse en productos terminados. Actúan como nexo en la cadena y aseguran un flujo continuo.
Ejemplo: la productora y distribuidora de productos derivados del huevo Eggs Product posee tres cámaras de incubación con estanterías drive-in de Mecalux que actúan como búfer de productos semielaborados en sus instalaciones de Żylice (Polonia).
Almacén de repuestos
En un almacén de repuestos o recambios se depositan piezas y componentes destinados al mantenimiento y a la reparación de equipos, maquinaria o vehículos. Su finalidad es evitar interrupciones operativas y disminuir los tiempos de inactividad en procesos industriales, logísticos o productivos.
Ejemplo: la importadora, distribuidora y comercializadora de piezas y recambios para la industria de la automoción RADEC está presente en todo México. Su almacén de Guadalajara cuenta con más de 45.000 referencias para todos los modelos de automóviles que se venden en el país y hace uso de estanterías con pasillos elevados de Mecalux.
Almacén de productos perecederos
Los almacenes de productos perecederos conservan mercancías que pueden deteriorarse rápidamente con el paso del tiempo y requieren unas condiciones de almacenamiento determinadas. Estas pueden ser alimentos como carne, pescado, frutas, verduras o lácteos, pero también flores, productos farmacéuticos o químicos. La logística para productos perecederos controla factores como la temperatura, la humedad o la ventilación para preservar su calidad y seguridad.
Ejemplo: Panificadora de Alcalá gestiona más de un millón de unidades de producto al día en su centro logístico de Alcalá de Henares (España), donde ha implementado distintas soluciones de Mecalux: Easy WMS, el Pallet Shuttle Semiautomático, el Pallet Shuttle Automático y estanterías drive-in.
Almacén de productos químicos
En los almacenes de productos químicos se depositan sustancias y compuestos que precisan particulares condiciones de manipulación y almacenamiento. Incorporan medidas de seguridad y control ambiental acordes con las características de cada producto para evitar riesgos durante la operativa logística.
Ejemplo: la planta de producción de la multinacional alemana BASF en Indaiatuba (Brasil) ha implementado el software de gestión Easy WMS de Mecalux en uno de sus almacenes con el propósito de controlar el 100% de los movimientos de sus 1.800 referencias en tiempo real.
Almacén de mercancías peligrosas
Las mercancías peligrosas deben almacenarse en espacios preparados para materiales inflamables, corrosivos, tóxicos o potencialmente dañinos para las personas y el medioambiente. Estos centros cumplen normativas de seguridad estrictas y disponen de sistemas de protección y contención específicos ante imprevistos.
Ejemplo: el operador logístico especializado en artículos químicos Global-TALKE posee un centro logístico en Tarragona (España) con capacidad para 30.000 palets sectorizado en diversas naves por motivos de seguridad.
Almacén de productos de alta rotación
Son almacenes capaces de gestionar un flujo constante de entradas y salidas de mercancía, ya que manipulan referencias con una demanda elevada. En ellos, la rapidez operativa y la disponibilidad del stock resultan esenciales, por lo que la organización del espacio está orientada a agilizar la reposición, la preparación de pedidos y las expediciones.
Ejemplo: el fabricante de papel francés Clairefontaine ha ampliado su almacén de Alsacia y lo ha equipado con el sistema Pallet Shuttle automático, una solución idónea para productos de alta rotación y con un gran volumen de palets por referencia.
Almacén de material sanitario
El material sanitario requiere unas condiciones de almacenamiento que garanticen la conservación, trazabilidad y seguridad de los productos médicos y farmacéuticos. Estos almacenes mantienen un control riguroso del inventario y de las condiciones ambientales durante toda la operativa logística.
Ejemplo: el almacén de la farmacéutica Laboratorios Americanos en Lima (Perú) abastece sin demora a cientos de farmacias y centros médicos repartidos por todo el país. Además, las estanterías se han reforzado específicamente para que puedan absorber la fuerza generada por posibles movimientos sísmicos.
Según su propiedad
El modelo de gestión y titularidad de la instalación da lugar a distintos tipos de almacenes según quién se encarga de las operaciones logísticas.
Almacén propio
Un almacén propio es aquel que pertenece a la empresa propietaria de las mercancías. Forma parte de su infraestructura y posibilita controlar directamente las operaciones de almacenamiento, distribución y gestión del inventario. Poseer almacenes propios implica asumir los costes de mantenimiento, personal, equipamiento e infraestructura, pero también permite supervisar estos procesos más de cerca.
Ejemplo: tras años externalizando su operativa, la empresa de utensilios de cocina para profesionales y uso doméstico Browne ha decidido asumir la gestión de su logística con la construcción de un nuevo almacén de 18.200 m² en Aurora (Canadá). A fin de mejorar la capacidad de respuesta a sus clientes y mantener un alto nivel de servicio, ha implementado el software de gestión Easy WMS de Interlake Mecalux.
Almacén externalizado de operador logístico
La gestión de un almacén puede delegarse en operadores logísticos especializados que prestan servicios de almacenamiento y distribución a otras empresas. De esta manera, se limitan las inversiones en infraestructura y se gana en flexibilidad, en particular en escenarios con variaciones de demanda o necesidades cambiantes.
Ejemplo: Logistic Net está especializada en la gestión, almacenamiento y manejo de productos para terceros. Ha equipado su almacén de Bassano del Grappa (Italia) con estanterías compactas atendidas por cuatro Pallet Shuttle de Mecalux. Con esta solución, la empresa 3PL puede almacenar más de 3.000 palets y controlarlos mediante una tableta.
Depósito aduanero
Un depósito aduanero permite almacenar mercancías del extranjero bajo supervisión de las autoridades hasta que se determine su destino final. Durante ese periodo, las empresas pueden aplazar el pago de impuestos y aranceles asociados a la importación. Estas instalaciones resultan muy útiles para compañías dedicadas al comercio internacional y para empresas que gestionan mercancías de alto valor y rotación media o baja. Ofrecen flexibilidad para distribuir o reexportar productos según las necesidades comerciales.
Según su tamaño
El tamaño de un almacén puede variar por la capacidad de almacenamiento, la superficie disponible y el volumen de mercancías que gestiona. Aunque no existe una clasificación universal, habitualmente se dividen en pequeños, medianos y grandes según sus dimensiones y operativa.
Los almacenes pequeños suelen dar cabida a menos de 1.000 palets y contar con una superficie aproximada de 2.000 m², por lo que son empleados por negocios locales o empresas con un volumen logístico limitado. Los medianos albergan entre 1.000 y 10.000 palets y pueden superar los 10.000 m² en función de su actividad y de los sistemas de almacenamiento que utilicen. Por último, los grandes almacenes o plataformas logísticas pueden gestionar decenas de miles de palets y ocupar desde 20.000 a 30.000 m², especialmente en sectores como el e-commerce, la distribución o la industria.
La importancia de escoger el tipo de almacén
La amplia variedad de tipos de almacenes responde a desafíos operativos distintos dentro de la cadena de suministro y refleja la complejidad de la logística actual. La experiencia de Mecalux en el diseño y desarrollo de proyectos para empresas de múltiples sectores demuestra la importancia de implantar soluciones adaptadas a cada situación para optimizar el espacio y mejorar la eficiencia y el flujo de mercancías.