Los tipos de almacenamiento se clasifican según su funcionalidad

¿Qué tipos de almacenes hay? Una visión general

07 septiembre 2020

Existen muchos métodos para clasificar los diferentes tipos de almacenes. Estos se pueden catalogar, entre otros, según su funcionalidad, ubicación, tipo constructivo, técnica de almacenamiento utilizada o el grado de automatización del almacén.

En este artículo exponemos un resumen de los distintos tipos según su funcionalidad: almacén de aprovisionamiento o de producción, de picking, de consolidación, de distribución y de tránsito.  

Almacén de tránsito

La función principal de un almacén de tránsito es el almacenamiento provisional de las mercancías. Allí se depositan hasta que se necesiten para la siguiente etapa del proceso, como, por ejemplo, el empaquetado o la entrega al cliente final. Sin embargo, durante esta etapa no se realiza ninguna operación sobre el producto. 

Situados entre el centro de distribución y el cliente final, gracias a los almacenes de tránsito ─también conocidos como búferes temporales─, se reducen los tiempos de espera entre los diferentes eslabones de la cadena de suministro por los que pasa el artículo. 

Una de las características más importantes de este tipo de almacenes es el elevado tránsito de mercancías. De hecho, el stock no se almacena a largo plazo, sino que el flujo de mercancías es continuo. Es ese el motivo por el cual estas instalaciones logísticas se hallan frecuentemente en empresas que comercializan una gran variedad de referencias (por ejemplo en la logística e-commerce).

Además, también se utilizan habitualmente en el ámbito de la alimentación y el retail. Por ejemplo, los proveedores de una cadena de supermercados suelen suministrar una única categoría de referencias (pescado, verdura, productos higiénicos…). No obstante, un almacén de tránsito puede aprovisionar todos los productos en un mismo sitio para que posteriormente sean enviados a cada local de manera agrupada (grupaje de mercancías).

Almacén de distribución

Los almacenes de distribución (también denominados almacenes de suministro) se localizan estratégicamente lo más cerca posible del cliente final. Estos centros logísticos se encargan de garantizar el stock de ciertos productos en una zona. Estas instalaciones reciben entradas de mercancía desde los centros de producción de la compañía y almacenan esos productos, que posteriormente serán enviados hacia el cliente final. 

La función principal del almacén de distribución es disminuir los tiempos de entrega al mínimo, evitar una eventual interrupción del suministro para, en definitiva, poder ofrecer un buen servicio al cliente final.

En general, en un almacén de distribución solo se ubican los productos con más demanda en la región donde se sitúa la compañía. En consecuencia, estas instalaciones se caracterizan por el almacenamiento de muchos palets de una sola referencia y de elevada rotación.

Gracias a los almacenes de distribución, los tiempos de entrega se acortan al mínimo
Gracias a los almacenes de distribución, los tiempos de entrega se acortan al mínimo

Almacén de aprovisionamiento o almacén de producción

El rol de un almacén de aprovisionamiento o producción es almacenar las mercancías requeridas para los procesos de fabricación. Estas instalaciones sirven como almacenamiento y aprovisionamiento de materias primas, piezas de producción, componentes y producto semielaborado. 

Asimismo, el almacén se encarga de alimentar las líneas de fabricación de la compañía, lo que garantiza una producción sin interrupciones. Por ello, los centros logísticos de aprovisionamiento se sitúan cerca de las fábricas. Con frecuencia, se conectan incluso con las mismas plantas, de modo que los transportadores de palets pueden conducir las mercancías de forma completamente automática hasta las líneas de producción.

El sistema de transporte conecta el almacén de aprovisionamiento con la producción
El sistema de transporte conecta el almacén de aprovisionamiento con la producción

Almacén de picking

Otra categoría de centro logístico según su funcionalidad es el almacén de picking. Esta instalación cumple con el objetivo de garantizar un proceso de preparación de pedidos ágil y sin errores

Por ello, en los almacenes de picking se instalan soluciones de almacenamiento con acceso directo a las mercancías, como las estanterías de picking para cargas pesadas, lo que posibilita que los operarios puedan acceder en cualquier momento a todas las referencias almacenadas.

La eficiencia de un almacén de picking se mide por la optimización tanto del tiempo como del espacio, manteniendo los costes lo más bajos posible. Es por esa razón que estas instalaciones cuentan con sistemas de almacenaje, manuales o automáticos, preparados para agilizar el picking. Una solución ideal para estos centros logísticos serían las estaciones de picking de alto rendimiento o las estanterías para picking dinámico

Almacén de consolidación

Un almacén de consolidación ayuda a las empresas que manejan un elevado número de pedidos a agilizar los envíos y, sobre todo, evitar los errores en esta etapa.

Estas instalaciones almacenan los pedidos por referencias, por rutas de envío e, incluso, por cliente final, con el fin de facilitar el proceso de expedición de la mercancía. La implantación de sistemas automáticos como los transportadores de acúmulo secuencial o los sórters permite organizar las salidas según la estrategia logística del almacén. Esto ayuda a eliminar ─o rebajar significativamente─ los sobrecostes en transporte. 

Dentro de esta clasificación también se engloban los almacenes con la funcionalidad contraria: ante un pedido de gran tamaño, lo dividen en unidades de carga, para facilitar su expedición y envío (almacenes de división o de ruptura).

Resumen comparativo de los distintos tipos de almacenes 

Categorías Elementos distintivos
Almacén de aprovisionamiento o almacén de producción Función: abastecer de mercancías y materiales a producción.
Característica: almacena la mercancía por referencia, ruta, transportista o cliente final.
Almacén de picking Función: maximizar la eficiencia en los procesos de preparación de pedidos.
Característica: requiere de acceso directo a todas las referencias.
Almacén de consolidación Función: agilizar los envíos y, sobre todo, evitar los fallos en la agrupación de mercancía.
Característica: pocas referencias, baja rotación de mercancías.
Almacén de distribución Función: garantizar los tiempos de entrega necesarios en una zona.
Características: pocas referencias, elevada rotación de las mercancías.
Almacén de tránsito Función: reducir los tiempos de espera de un producto en su tránsito hacia la siguiente etapa.
Característica: gran variedad de productos, flujo continuo de mercancías.
 

La elección del sistema de almacenaje en cada almacén

Implementar un sistema de almacenaje en un almacén no depende tanto de su función concreta, sino de las características de la instalación (metros cuadrados, diferentes cámaras...) y de la logística propia de cada compañía (tipo de producto, rotación de artículos, equipos de manutención o metodología de almacenamiento, entre otros). Por ejemplo, los sistemas de almacenamiento compactos manuales, como las estanterías compactas drive-in, son difícilmente implementables en almacenes para picking, pues se necesita acceso directo a todas las referencias para agilizar la preparación de pedidos manual.

Por consiguiente, cada solución posee sus propias ventajas e inconvenientes y puede ser más o menos apropiada para determinados tipos de almacenes. Si necesitas ayuda en la elección de la solución correcta para planificar tu almacén, no dudes en contactarnos para que te asesoremos sin compromiso. Los expertos de Mecalux cuentan con la máxima experiencia en la instalación de todo tipo de almacenes.