La asignación de inventario implica decidir cómo repartir el stock disponible dentro de la red logística

Qué es la asignación de inventario y cómo optimizarla en logística

07 ene 2026

La asignación de inventario es el proceso mediante el cual las empresas deciden cómo distribuir el stock disponible a lo largo de sus redes de distribución. La diversificación de los canales de venta, el aumento de los puntos de expedición y la presión por cumplir plazos de entrega cada vez más ajustados obligan a los negocios a buscar fórmulas para distribuir y gestionar el stock dentro de la red logística. Una gestión eficiente de la asignación de inventario favorece la disponibilidad de stock en los distintos puntos de expedición, a fin de responder a la demanda con rapidez y mejorar la experiencia del cliente.

En este post analizamos qué es la asignación de inventario y cuáles son sus principales beneficios, los métodos más habituales para aplicarla y las buenas prácticas que permiten optimizarla. También abordamos el papel del software especializado y cómo un SGA avanzado contribuye a gestionar la asignación de inventario en entornos logísticos complejos.

¿Qué es la asignación de inventario?

La asignación de inventario es una operativa que consiste en distribuir estratégicamente los productos en los almacenes y puntos de venta de una compañía con el objetivo de atender la demanda de forma eficiente. Esta labor implica decidir cómo repartir el stock disponible dentro de la red logística, teniendo en cuenta factores como la previsión de las ventas, la capacidad de cada instalación o los plazos de entrega acordados. En entornos con múltiples ubicaciones, una asignación adecuada resulta clave para evitar situaciones como la rotura de stock o el sobrestock, que incrementan costes y frenan la eficiencia.

En entornos omnicanal donde el inventario puede destinarse tanto a ventas en tiendas físicas como online, las empresas deben determinar con precisión a qué puntos de expedición asignar el stock disponible. Un estudio titulado “Inventory Allocation: Omnichannel Demand Fulfillment with Admission Control” analizó cómo la asignación de inventario influye en la eficiencia del cumplimiento omnicanal y en los niveles de servicio, ya que previene cancelaciones, minimiza desequilibrios entre canales y optimiza el uso del inventario disponible.

Métodos de asignación de inventario

Existen distintos métodos, cada uno apropiado a un tipo de operación, modelo de negocio o estrategia comercial, y su elección influye directamente en la eficiencia, los niveles de servicio y la rotación de stock.

Asignación 'push' (push inventory allocation)

En la asignación push, el inventario se distribuye anticipadamente, basándose en previsiones de demanda, históricos de ventas o planes comerciales. El stock se envía a almacenes o puntos de venta antes de que exista una demanda real. Este criterio es útil en redes de distribución amplias o durante campañas estacionales, donde garantizar la disponibilidad previa resulta crucial. Además, permite planificar la producción y transporte de manera más estable, aunque con el riesgo de generar un exceso de inventario si las previsiones no son correctas.

Asignación 'pull' (pull inventory allocation)

El método pull asigna el inventario solo cuando se genera la demanda real, ya sea tras recibir un pedido o cuando un almacén solicita reposición. Esto limita el riesgo de sobrestock y mejora la rotación de productos, ya que el stock se mueve en función de necesidades concretas. Es habitual en modelos bajo pedido y entornos donde la visibilidad del inventario en tiempo real es capital para asegurar la disponibilidad sin inmovilizar recursos.

Asignación 'just-in-time' (JIT)

El método just-in-time asigna el inventario exactamente en el momento en que se necesita, ya sea para producción, preparación o expedición. Este método minimiza el stock inmovilizado y requiere una coordinación estrecha entre proveedores, almacenes y transporte. Se aplica en cadenas de suministro con inventarios reducidos y operaciones con alta predictibilidad, como en la industria automotriz o en entornos de fabricación avanzada, donde la eficiencia y la reducción de costes son prioritarias.

Asignación basada en reglas de rotación (FIFO, LIFO y FEFO)

Algunas estrategias de asignación se basan en criterios de rotación de productos. El método FIFO (first in, first out) asigna primero el stock más antiguo, de modo que los productos que llevan más tiempo en inventario se vendan primero. Por su parte, el FEFO (first expired, first out) prioriza aquellos artículos cuya fecha de caducidad es más próxima, siendo especialmente útil en sectores como alimentación, farmacéutico o cosmético. En algunos casos, se aplica el LIFO (last in, first out), que distribuye primero el stock más reciente, generalmente en contextos financieros o contables específicos. Estos métodos mantienen la trazabilidad y el control de fechas de producción o caducidad, limitan las pérdidas por vencimiento y optimizan la gestión del flujo de productos en almacenes y puntos de venta.

Existen métodos de asignación de inventario adaptados a distintos modelos de negocio y necesidades operativas
Existen métodos de asignación de inventario adaptados a distintos modelos de negocio y necesidades operativas

Buenas prácticas para la asignación de inventario

Una asignación de inventario eficaz no depende únicamente del método elegido, sino también de la forma en que se gestiona día a día. Una correcta estrategia de asignación hace que los productos estén disponibles donde y cuando se necesitan, minimiza errores, disminuye costes y mejora el nivel de servicio al cliente. Aplicar buenas prácticas permite que la planificación, la operativa y la tecnología trabajen de modo coordinado, maximizando la eficiencia de toda la cadena de suministro.

Mantener la visibilidad del stock en tiempo real

Disponer de información actualizada sobre la ubicación, el estado y las cantidades de inventario es fundamental para asignar productos con precisión. Mediante la visibilidad en tiempo real se detectan posibles desajustes, se anticipan necesidades y se impiden roturas de stock. Además, facilita la coordinación entre almacenes y puntos de venta, evitando incumplimientos y garantizando una entrega de pedidos confiable.

Definir y revisar reglas claras de priorización

Establecer criterios bien definidos para priorizar pedidos, clientes, canales y ubicaciones agiliza la toma de decisiones y previene conflictos internos entre áreas comerciales y operativas. Estas reglas de priorización determinan qué pedidos deben atenderse primero y cómo distribuir el inventario cuando la demanda supera la oferta. Es igualmente importante revisar y ajustar estas reglas de manera continua, adaptándolas a cambios en los patrones de consumo, variaciones en los canales de venta o nuevas restricciones logísticas. La revisión periódica asegura que la asignación de inventario siga siendo eficiente y alineada con las necesidades reales del negocio.

Integrar previsión y operativa diaria

La asignación de inventario debe apoyarse tanto en las previsiones de la demanda como en datos operativos reales. Integrar la planificación con la operativa diaria adecua las decisiones de inventario a las variaciones del mercado, a los cambios en los patrones de consumo y a las necesidades puntuales de cada canal. Esta combinación hace que la asignación sea más exacta y adaptable, corrigiendo el exceso de stock o los faltantes inesperados.

Apoyarse en tecnología especializada

Gestionar la asignación de inventario manualmente limita la escalabilidad y aumenta el riesgo de error. Por el contrario, con un software especializado se automatizan reglas, se simulan distintos escenarios y se mantiene la coherencia entre canales, optimizando la planificación y el reaprovisionamiento. La tecnología se convierte así en un aliado estratégico para alcanzar la eficiencia, fiabilidad y control sobre todo el inventario disponible.

Medir con KPI específicos

Monitorizar indicadores clave, como el nivel de servicio, el índice de rotura de stock o la rotación de inventario, permite detectar desviaciones y evaluar la eficacia de las decisiones de asignación. Mediante los KPI se identifican áreas de mejora, se corrigen procesos y se consigue que la estrategia de inventario esté alineada con los objetivos de la empresa. La medición constante es, por tanto, un pilar esencial para mantener un sistema de asignación ágil y eficiente.

Software para la asignación de inventario

La forma más eficaz de optimizar la asignación de inventario es gestionarla mediante un sistema de gestión de almacenes (SGA) capaz de centralizar la información del stock, automatizar las reglas de asignación y conectar la planificación con la ejecución operativa. Un SGA moderno ofrece visibilidad del stock en tiempo real y posibilita definir reglas de asignación según criterios como la rotación del producto, la prioridad de los pedidos, el tipo de cliente o el canal de venta. Asimismo, coordina los movimientos internos entre almacenes y los flujos de entrada y salida para un uso eficiente del inventario disponible.

En este contexto, Easy WMS, el SGA de Mecalux, facilita la gestión del inventario en redes logísticas con múltiples centros desde una única plataforma. Gracias a su arquitectura multialmacén, ofrece un control riguroso sobre la distribución, el seguimiento y la asignación del stock en toda la estructura logística.

Dentro del ecosistema Easy WMS, el módulo Store Fulfillment resulta imprescindible en la asignación diaria del inventario. Este módulo identifica qué stock está disponible, dónde se encuentra y cómo debe moverse ante una venta, una devolución o una transferencia interna. Por otra parte, ofrece visibilidad de los niveles de stock por ubicación, aplica criterios FIFO o FEFO en los movimientos y registra cada asignación como una transacción, lo que refuerza el control y la trazabilidad del inventario. ​​

Un SGA permite optimizar la asignación de inventario al coordinar los niveles de stock
Un SGA permite optimizar la asignación de inventario al coordinar los niveles de stock

Optimizar la cadena de suministro con una asignación de inventario eficiente

La asignación de inventario es un proceso estratégico que une la planificación con la operativa logística. Seleccionar el método adecuado y aplicar buenas prácticas marca la diferencia entre una cadena de suministro reactiva y una eficiente.

Una gestión de inventario bien estructurada mejora la disponibilidad de productos, reduce costes y minimiza errores, asegurando que los recursos se utilicen de forma óptima. Y lo que es más, contribuye a la coordinación entre almacenes, puntos de venta y transporte, reforzando la capacidad de la empresa para adaptarse a cambios en la demanda y responder rápidamente a incidencias.