La eficiencia energética en los almacenes mejora la competitividad y la sostenibilidad

Consejos de eficiencia energética para almacenes y centros de distribución

11 jun 2026

Seguir consejos de eficiencia energética para almacenes y centros de distribución ayuda a las empresas a optimizar el consumo de energía en sus instalaciones. En un entorno donde las organizaciones priorizan el rendimiento de sus cadenas de suministro, las iniciativas de ahorro y mejor aprovechamiento de los recursos adquieren una relevancia creciente.

En este artículo se analizan los principales factores que influyen en el consumo de recursos y se presentan diez medidas para mejorar la eficiencia energética en almacenes.

¿Por qué es importante la eficiencia energética en los centros de distribución?

La eficiencia energética se ha convertido en una prioridad para los centros de distribución y almacenes. En un contexto marcado por la volatilidad de los precios, se trata de utilizar la energía de forma óptima para realizar las mismas operaciones con menos recursos y sin comprometer la productividad ni la calidad del servicio.

Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), desde 2019, dos tercios del crecimiento de la demanda energética a nivel mundial se ha producido en la industria. La logística requiere el funcionamiento continuo de numerosos equipos, lo que hace de los almacenes entornos con una elevada demanda operativa. La iluminación, los sistemas de climatización y de refrigeración, las carretillas y la infraestructura tecnológica son solo algunas de las fuentes de consumo energético.

Una gestión eficiente de la energía aporta beneficios que van más allá del ahorro económico. Además de reducir costes y emisiones, facilita el cumplimiento de los objetivos medioambientales. También ayuda a avanzar en las estrategias de descarbonización y sostenibilidad que cada vez cobran mayor trascendencia en el sector logístico e industrial.

La eficiencia energética ayuda a afrontar el aumento de los costes operativos
La eficiencia energética ayuda a afrontar el aumento de los costes operativos

10 consejos para mejorar la eficiencia energética en un centro de distribución o un almacén

Mejorar la eficiencia energética no depende de una única solución, sino de la combinación de distintas medidas adaptadas a cada necesidad. A continuación algunos tips o recomendaciones que permiten mejorar la eficiencia de un centro de distribución sin afectar a su productividad.

1. Sustituir la iluminación tradicional por tecnología LED

Una lámpara halógena genera alrededor de 20 lúmenes por vatio, mientras que los LED ofrecen de media cerca de 100 lm/W, e incluso pueden superar los 200 lm/W. En la práctica, esto significa que los LED proporcionan el mismo nivel de iluminación empleando mucha menos energía que las tecnologías tradicionales. También destacan por su larga vida útil, lo que limita la necesidad de sustituir luminarias y realizar intervenciones de mantenimiento. Esto resulta beneficioso en naves de gran tamaño.

El libro Warehousing 5.0, de los profesores Eric Grosse y Christoph Glock, pone de relieve que la actualización de la iluminación convencional por soluciones LED genera ahorros energéticos superiores al 50% y, dependiendo de las características de la instalación, la inversión se amortiza en menos de tres años.

2. Instalar sensores de movimiento y sistemas de iluminación inteligente

Los sensores de movimiento y los sistemas de iluminación inteligente detectan la presencia de personas o equipos de manutención y adaptan la luz a las necesidades reales de cada actividad.

Esta solución evita que las luces permanezcan encendidas innecesariamente, por lo que son comunes en pasillos de almacenaje, áreas de reserva o espacios con una ocupación variable a lo largo de la jornada.

La iluminación inteligente más avanzada puede integrarse con tecnologías del Internet de las cosas (IoT), lo que permite recopilar datos sobre la ocupación de distintas zonas del almacén y centralizar la gestión de las luces. Gracias a esta conectividad, se supervisa el estado del sistema, se programan horarios de encendido y se detectan oportunidades de ahorro energético basadas en datos.

3. Emplear almacenes automáticos a oscuras

Los almacenes automáticos manipulan la mercancía con una intervención mínima o incluso inexistente de personas. Como consecuencia, no es necesario mantener la iluminación encendida permanentemente en determinadas áreas, lo que recorta el consumo energético derivado del alumbrado.

El almacén sin iluminación ─también conocido como lights-out warehouse o dark warehouse─ se basa en el uso de transelevadores, transportadores, robots móviles autónomos y software de gestión de almacenes para coordinar los movimientos de los productos.

Además del ahorro, la automatización se traduce en una mayor productividad, máxima precisión y una operativa 24/7. Esta solución es habitual en cámaras de congelación u otros entornos con elevados costes energéticos.

4. Mejorar el aislamiento térmico del edificio

Un buen aislamiento es una de las medidas más efectivas para la eficiencia energética de un almacén. Al preservar unas condiciones estables en el interior, la calefacción, la ventilación, el aire acondicionado o la refrigeración requieren menos energía para alcanzar y conservar la temperatura deseada. Por consiguiente, disminuyen los gastos operativos de climatización.

Por ejemplo, los techos desempeñan un papel relevante. Una buena cubierta ayuda a mantener unas condiciones ambientales estables dentro del almacén. Según la Global Cold Chain Alliance (GCCA), asociación internacional de empresas de logística a temperatura controlada, entre las soluciones más utilizadas se encuentran los paneles aislantes de poliisocianurato, que sobresalen por su capacidad para resistir las pérdidas térmicas y la humedad.

Las puertas también desempeñan un papel clave en la eficiencia energética de los almacenes. La GCCA afirma que hasta un 85% de las pérdidas en cámaras frigoríficas se debe al intercambio de aire entre zonas. Las puertas industriales, como las verticales de panel único, atenúan estas infiltraciones al ofrecer unos niveles elevados de aislamiento y estanqueidad.

Los muelles de carga también pueden resultar puntos críticos. Los abrigos y los sellos de muelle de espuma proporcionan un cierre hermético entre el remolque y el almacén durante las operaciones de carga y descarga. Se trata de sistemas de aislamiento alrededor de la puerta que minimizan la entrada de aire exterior y las pérdidas de temperatura. Algunos modelos incorporan cortinas laterales con ganchos que cubren el espacio junto a las bisagras del remolque, uno de los puntos más propensos a las infiltraciones de aire. 

5. Optimizar los sistemas de climatización (HVAC)

Los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (más conocidos por sus siglas en inglés, HVAC) suelen representar una parte considerable del consumo energético de cualquier edificio. En centros de distribución, optimizar su funcionamiento genera ahorros energéticos a la hora de mantener unas condiciones adecuadas para trabajadores y mercancías.

Según el Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE), la implementación de sistemas de control de alto rendimiento minimiza el consumo energético de los sistemas HVAC en edificios comerciales hasta en un 30%. Se trata de sensores, medidores y softwares que supervisan los equipos y ajustan parámetros como la calefacción, la refrigeración o la ventilación en función de la instalación.

En la cadena de suministro, una de las medidas más efectivas consiste en realizar un mantenimiento periódico para prevenir pérdidas de rendimiento. Por ejemplo, los termostatos programables ajustan la climatización con arreglo a la ocupación y a los requisitos de cada área del almacén.

El Pallet Shuttle automático optimiza el uso del frío y mejora la eficiencia energética
El Pallet Shuttle automático optimiza el uso del frío y mejora la eficiencia energética

6. Utilizar sistemas de almacenaje por compactación

Los sistemas de almacenaje por compactación son eficaces para la eficiencia energética, ya que requieren de menos espacio destinado a pasillos y aumentan la densidad de almacenamiento. Aprovechar la superficie disponible permite concentrar más mercancía, lo que disminuye el gasto asociado a la iluminación y a la refrigeración.

La compactación también favorece la implantación de soluciones automatizadas. Al concentrar un mayor número de ubicaciones en una misma superficie, tecnologías como los transelevadores ejecutan los movimientos de entrada y salida de artículos con eficiencia, optimizando el consumo energético vinculado a las operaciones de almacenaje.

7. Instalar equipos y maquinaria energéticamente eficientes

La elección de equipos eficientes posee una repercusión significativa en el almacén. Motores eléctricos, transportadores, transelevadores o elevadores de palets forman parte del día a día de muchos centros de distribución, por lo que se busca contener costes sin afectar al rendimiento.

Según la Electric Motor Systems Platform , iniciativa impulsada por la Agencia Internacional de la Energía para promover la eficiencia de los motores eléctricos, estas tecnologías representaron el 53% del consumo mundial de electricidad en 2023. En el sector industrial, la cifra ascendió al 72%, lo que pone de manifiesto la importancia de utilizar motores de alta eficiencia. 

Seleccionar equipos avanzados disminuye los costes operativos sin comprometer el rendimiento. Algunas soluciones incorporan tecnologías de recuperación energética. Es el caso de los transelevadores para palets de Mecalux, con regeneradores que aprovechan la energía generada durante las maniobras de descenso y deceleración para devolverla a la red y ahorrar entre un 15% y un 20%.

8. Incorporar energía solar y otras fuentes renovables

La incorporación de fuentes renovables elimina la dependencia de la red eléctrica y mitiga el impacto de las fluctuaciones de los precios. Entre las alternativas disponibles, la solar se distingue por su facilidad de integración en instalaciones gracias a la posibilidad de colocar paneles solares en las amplias superficies de cubierta disponibles en numerosos almacenes y centros de distribución.

La Agencia Internacional de la Energía prevé que el uso de energía solar continuará creciendo a nivel mundial hasta 2030. Esta tendencia está impulsando la implantación de placas fotovoltaicas para autoconsumo en industria, donde la generación de electricidad renovable rebaja las emisiones ligadas a la actividad.

Un estudio publicado en la revista Buildings analizó la integración de sistemas fotovoltaicos en un parque logístico y los resultados mostraron que una gestión eficiente de la energía solar ayuda a aprovechar la electricidad generada en la propia instalación. En el caso analizado, los costes descendieron entre un 9,26% y un 17,02%.

9. Automatizar procesos intralogísticos

La automatización de los procesos intralogísticos contribuye a mejorar la eficiencia. Los transportadores, los robots móviles y el software de almacenes (como Easy WMS de Mecalux) impulsan los movimientos de mercancía.

Al automatizar tareas repetitivas y coordinar las operativas con mayor precisión, se minimizan los desplazamientos innecesarios, se evitan recorridos vacíos y se optimiza el uso de recursos. La robótica incrementa la productividad en el almacenaje y el transporte interno.

10. Reducir los consumos durante periodos de inactividad

Muchos centros de distribución siguen empleando energía incluso cuando no están operando. Equipos de iluminación, climatización, sistemas informáticos o maquinaria auxiliar pueden permanecer encendidos fuera del horario de trabajo y generar un gasto innecesario.

Entre las estrategias más racionales se encuentran apagar la iluminación de zonas que no estén en uso, activar modos de reposo en equipos de manutención o limitar la actividad de los sistemas de climatización. También es posible programar determinadas tareas, como la recarga de carretillas eléctricas, para que se realicen en momentos de menor demanda.

La automatización mejora la eficiencia energética de los almacenes
La automatización mejora la eficiencia energética de los almacenes

Cómo la automatización recorta el consumo energético

La automatización no solo mejora la capacidad operativa de un almacén, sino que también contribuye a un buen uso energético. Los sistemas automáticos ejecutan los movimientos de mercancía de forma precisa y coordinada. Esto minimiza desplazamientos innecesarios, lo que se traduce en un uso más eficiente de la energía en la intralogística.

Gracias a sensores, softwares de gestión y sistemas de control, las empresas pueden supervisar los equipos en tiempo real y ajustar el uso de los recursos en función de las necesidades de la instalación.

Por todo ello, la automatización constituye una herramienta estratégica para avanzar hacia almacenes más sostenibles y preparados para afrontar el aumento de los costes. Ya está ayudando a numerosas compañías a contener el consumo energético. Estos son algunos ejemplos de proyectos desarrollados con la colaboración de Mecalux en los que la eficiencia ha desempeñado un papel relevante:

  • Cabezuelo Foods. Ante el crecimiento sostenido de su actividad, esta firma de alimentos ultracongelados implantó un almacén autoportante a -25 ºC. El Pallet Shuttle automático con transelevador de Mecalux distribuye el frío entre un mayor número de palets. “Automatizamos porque vimos que sería la mejor solución para afrontar el crecimiento previsto para los próximos cinco años”, afirman desde la empresa.
  • Bem Brasil. “El sistema Pallet Shuttle automático de Mecalux nos aporta beneficios como agilidad en los procesos de expedición, mayor seguridad en la manipulación de alimentos, control online del inventario y ahorro en el consumo energético”, apunta esta marca de patatas congeladas prefritas. La compañía dispone de dos almacenes de congelación con capacidad para cerca de 66.000 palets de materias primas y productos terminados. La combinación del Pallet Shuttle y el software Easy WMS ha reforzado la logística y ha asegurado la trazabilidad.
  • Clavo Food Factory. El Pallet Shuttle Automático 3D de Mecalux agiliza las entradas y salidas y rebaja el consumo energético. "Hemos duplicado la capacidad de almacenamiento y reducido tanto tiempos muertos como costes", señalan desde esta empresa de alimentos refrigerados y congelados de cuarta y quinta gama. Diez carros autónomos circulan por los pasillos y cambian de nivel de modo coordinado para manipular cada palet cuando la operativa lo requiere.
Clavo Food Factory duplica su capacidad y reduce costes con el Pallet Shuttle Automático 3D
Clavo Food Factory duplica su capacidad y reduce costes con el Pallet Shuttle Automático 3D

La eficiencia energética como ventaja competitiva

La eficiencia energética representa un eje central en la gestión de almacenes y centros de distribución. Más allá del ahorro económico, una optimización adecuada de la energía fortalece la resiliencia de las operaciones frente a la volatilidad de los precios y a elevar la sostenibilidad de la logística. Alcanzar estos objetivos no depende de una única medida, sino de la combinación de distintas soluciones adaptadas a las necesidades de cada instalación. Los consejos recogidos en este artículo pueden servir como punto de partida para avanzar hacia almacenes más eficientes, competitivos y preparados para el futuro.

La eficiencia energética debe abordarse como una estrategia a largo plazo, no como una acción puntual, con estas prácticas:

  • Analizar los principales focos de consumo energético del almacén para identificar oportunidades de mejora.
  • Priorizar soluciones que permitan reducir el consumo sin mermar la productividad ni el nivel de servicio.
  • Optimizar la iluminación, la climatización y el aislamiento térmico para disminuir la demanda energética de la instalación.
  • Apostar por equipos avanzados, sistemas de almacenaje compactos y fuentes de energía renovable.
  • Utilizar la automatización y la digitalización para maximizar los movimientos de mercancía.
  • Combinar tecnología y buenas prácticas energéticas para construir almacenes más eficientes y competitivos.

FAQ: la eficiencia energética en almacenes en 5 preguntas

¿Qué es la eficiencia energética en un centro de distribución?

La eficiencia energética en un centro de distribución consiste en reducir el consumo de energía sin afectar a la productividad ni al nivel de servicio. Para ello, se optimizan la iluminación, la climatización, los equipos de manutención y las operativas de almacenaje, con el objetivo de hacer descender los costes.

¿Cuáles son los beneficios de la eficiencia energética en logística?

La eficiencia energética en logística ayuda a rebajar costes operativos y emisiones asociadas al transporte y al almacenamiento. Además, contribuye a mejorar la competitividad de las empresas, aumentar la resiliencia frente a la volatilidad de los precios de la energía y avanzar en los objetivos de sostenibilidad.

¿Qué factores inciden en el consumo energético de un almacén?

El consumo energético de un almacén depende de múltiples factores, entre ellos la iluminación, los sistemas de climatización y refrigeración, los equipos de manutención, el nivel de automatización y el aislamiento térmico del edificio. También influyen la superficie de la instalación, las horas de funcionamiento y las operativas.

¿Por qué consumen tanta energía los centros de distribución?

Los centros de distribución consumen grandes cantidades de energía porque requieren el funcionamiento continuo de iluminación, climatización, sistemas de refrigeración, equipos de manutención y tecnologías de automatización. Además, muchas instalaciones operan durante largas jornadas o de forma ininterrumpida para garantizar la disponibilidad de mercancías y el cumplimiento de los plazos de entrega.

¿Qué diferencia hay entre eficiencia energética y ahorro energético?

La eficiencia energética consiste en realizar la misma actividad utilizando menos energía y manteniendo el mismo nivel de rendimiento. El ahorro energético, en cambio, se centra en minimizar el consumo, ya sea mediante tecnologías más eficientes o disminuyendo el uso de determinados equipos o procesos. En otras palabras, la eficiencia busca optimizar el consumo, mientras que el ahorro persigue reducirlo.