Apilado de palets en el almacén: guía para apilar palets de forma segura
El apilado de palets permite organizar las unidades de carga unas sobre otras para optimizar el espacio disponible en el almacén. Su eficacia depende de factores como la naturaleza de la mercancía, la estabilidad del conjunto o los equipos utilizados para su manipulación, por lo que no todas las cargas pueden apilarse en las mismas condiciones.
En este artículo descubriremos qué es el apilado de palets, cómo llevarlo a cabo correctamente, de qué maneras puede automatizarse y cuáles son los errores más comunes.
¿Qué son los apilados de palets?
El apilado de palets es la acción de colocar palets unos sobre otros de forma segura para optimizar el espacio de almacenamiento y facilitar la manipulación de mercancías en lugares como almacenes y centros de distribución. Esta práctica admite tanto palets vacíos como cargados, aunque en el último caso es necesario extremar las precauciones en cuanto a su resistencia, peso y a la estabilidad de la carga.
Existen distintos tipos de apilado de palets, que pueden organizarse de diversas maneras según la disposición de las pilas en el almacén. Algunas de las configuraciones más comunes son:
- El apilado en bloque: los palets forman columnas compactas.
- El apilado en adosado: se crea dejando una distancia entre las columnas.
- El apilado en isla: consiste en bloques de palets aislados y accesibles por todos los lados.
La elección viene determinada por el espacio disponible, la frecuencia de acceso a las existencias y las condiciones de seguridad del almacén. Un apilado correcto aprovecha mejor la superficie y reduce el riesgo de accidentes. No obstante, cuando se requiere un acceso directo a todas las referencias o una mayor capacidad de almacenamiento, puede ser conveniente valorar otros sistemas de almacenaje.
Cómo apilar palets correctamente
El primer paso antes de proceder al apilado de palets es asegurar que estén limpios y en buenas condiciones. Una vez comprobado que no presentan roturas, deformaciones ni defectos, conviene agrupar palets de la misma clase y dimensiones para conseguir pilas más homogéneas. Asimismo, las unidades de carga deben prepararse de modo que el peso quede repartido uniformemente sobre el palet, situando los productos más pesados en la parte inferior para favorecer la estabilidad del conjunto.
Tanto en el apilado de palets con carga como en el de palets vacíos, es recomendable respetar una altura máxima que garantice la estabilidad de la pila y permita manipularla con seguridad. En el caso de los palets vacíos, el número máximo de unidades apiladas dependerá de las instrucciones del fabricante. Asimismo, deben almacenarse en zonas habilitadas para ello y separadas de las vías de circulación.
Seguridad en el apilado de palets
Un apilado de palets estable y seguro puede evitar, en gran medida, los riesgos derivados del desprendimiento o deslizamiento de la carga, así como sus posibles consecuencias para los operarios y bienes. Cabe prestar atención a los siguientes puntos:
- Estabilidad de las pilas. A fin de lograr la mayor estabilidad posible, no se aconseja mezclar distintas clases de embalaje a la hora de almacenar. Las pilas han de tener una base uniforme, estar debidamente alineadas, mantener un centro de gravedad equilibrado y evitar inclinaciones.
- Manipulación. Tanto si se realizan manualmente como mediante apiladores o carretillas elevadoras, las operaciones deben llevarse a cabo por personal formado y siguiendo los procedimientos de seguridad establecidos.
- Prevenir caídas y accidentes. Las zonas de almacenamiento han de estar limpias, ordenadas y libres de obstáculos. El estado de las pilas debe revisarse periódicamente y hay que asegurarse de que el suelo esté nivelado para evitar que vuelquen.
- Comprobar el material del palet. No todos los tipos de palets admiten las mismas condiciones de apilado. La resistencia, la capacidad de carga y la altura máxima pueden variar según se trate de palets de madera, de plástico o de metal. Mientras que los de madera son los más extendidos, los de plástico destacan por su uniformidad y los metálicos se usan habitualmente para cargas o entornos más exigentes. En todos los casos, hay que seguir las especificaciones del fabricante.
Apiladores de palets y automatización
Los apiladores de palets son equipos que permiten transportar y elevar cargas paletizadas a diversas alturas. Una de las mayores diferencias entre una transpaleta y un apilador es que este último puede elevar la carga para almacenarla en varios niveles, mientras que la transpaleta está diseñada para desplazarla casi a ras de suelo. En función de las necesidades, es posible hacer uso de un apilador eléctrico, recomendado para operaciones más intensivas y recorridos frecuentes, o uno manual, adecuado para tareas ocasionales e instalaciones con un menor número de movimientos.
En los almacenes manuales, los operarios utilizan los apiladores para recoger, transportar y depositar los palets en sus ubicaciones asignadas. En cambio, en instalaciones con un mayor grado de automatización, el apilado y desapilado de palets puede realizarse mediante apiladores automáticos. Estos equipos reducen la intervención manual y agilizan las operaciones de alimentación de líneas de producción o de expedición. Además de mejorar la productividad, contribuyen a aumentar la seguridad y a optimizar el flujo interno de palets.
Apilado de palets con mercancía
El apilado de palets con mercancía consiste en colocar unidades de carga unas sobre otras de manera estable. Sin embargo, no todos los productos son aptos para esta modalidad de almacenamiento. La viabilidad del apilado está sujeta a factores como la resistencia de la carga, el embalaje o la capacidad del palet para soportar el peso de los niveles superiores. Cuando estas condiciones no se cumplen, puede ser preferible recurrir a soluciones de almacenaje adaptadas a las características de la mercancía, como las estanterías para palets o, en el caso de las cargas largas, las estanterías cantilever.
Entre los factores que influyen en la seguridad del apilado, se encuentran el centro de gravedad, la distribución del peso, la naturaleza de la mercancía, la resistencia del embalaje y la capacidad de carga del palet. Asimismo, la altura máxima de apilamiento se ajustará a las recomendaciones del fabricante. La estabilidad mejora gracias a sistemas de sujeción como el film estirable, los flejes o las fundas de protección.
Errores más comunes al apilar palets cargados
Cometer errores a la hora de manipular palets puede ocasionar numerosos problemas operativos, provocar daños en la mercancía y elevar el riesgo de accidentes. Además, es preciso evitar el apilado cuando se trata de materiales frágiles o deformables. Estos son algunos de los errores más corrientes:
- Mezclar palets de diferentes tipos o unidades de carga. Utilizar palets con dimensiones distintas dentro de una misma pila puede dificultar el reparto uniforme de la carga y disminuir la estabilidad del conjunto.
- Apilar sobre superficies irregulares. El apilado de palets debe realizarse sobre un suelo firme y nivelado. Las superficies con pendientes e irregularidades provocan deslizamientos o vuelcos.
- Superar la carga o altura aconsejable. Sobrecargar los palets debilita su estructura y hace más probable que se deformen, se rompan o se desestabilicen. Por ello, es fundamental consultar las especificaciones del fabricante o proveedor para conocer sus límites.
- Usar palets dañados. Antes de reutilizar un palet, hay que comprobar que no presente tablas rotas, clavos sobresalientes u otros daños que comprometan su resistencia.
Apilado de palets y otras formas de optimizar el espacio
El apilado de palets puede mejorar el aprovechamiento de la superficie en determinadas operaciones logísticas, pero no siempre es la alternativa más adecuada. Analizar las características del almacén y sus necesidades permite elegir la opción que mejor combina capacidad, seguridad y eficiencia. Conviene tener presentes las siguientes indicaciones:
- Evaluar si el apilado es la solución más apropiada según las características de la mercancía y la operativa del almacén.
- Priorizar la estabilidad y la seguridad de las cargas.
- Considerar la accesibilidad de los palets, en especial cuando la rotación de referencias sea elevada.
- Valorar sistemas de almacenaje —como las estanterías convencionales o soluciones compactas como drive-in, Movirack o Pallet Shuttle— cuando se busque aumentar la capacidad, mejorar el acceso a las cargas o automatizar las operaciones.
5 preguntas frecuentes sobre el apilado de palets
¿Cuántos palets se pueden apilar uno encima de otro?
La cantidad de palets que pueden apilarse dependerá del tipo de palet, su material, la resistencia de la mercancía, el peso de la carga y las recomendaciones del fabricante. También hay que tener en cuenta las condiciones del almacén y las normas vigentes. En el caso de los palets vacíos, algunos fabricantes y operadores logísticos recomiendan pilas de entre 15 y 18 unidades como máximo, pero esta cifra puede variar.
¿Cuál es la altura máxima para apilar palets?
La altura máxima dependerá de las características de la carga, el tipo de palet y el sistema de almacenamiento utilizado. Para evitar pérdidas de estabilidad o daños, se aconseja seguir las especificaciones del proveedor y los procedimientos de seguridad establecidos.
¿Se pueden apilar palets de diferentes medidas?
Aunque es posible, no siempre es lo más recomendable. Incluir palets de varias dimensiones en una misma pila puede dificultar el reparto uniforme de la carga y reducir la estabilidad del conjunto. Cuando sea posible, es preferible apilar palets del mismo tipo y tamaño.
¿Es seguro apilar palets con mercancía?
Sí, siempre y cuando la mercancía, el palet y el embalaje sean aptos para soportar el peso de los niveles superiores. Para ello, es importante distribuirlo correctamente, colocar los elementos más pesados debajo, respetar los límites de apilado y emplear sistemas de sujeción como film estirable o flejes cuando sea necesario.
¿Cuándo no deben apilarse palets cargados?
Hay que evitar el apilado de palets cuando se trabaja con materiales frágiles o deformables, las cargas resultan inestables o cuando el fabricante haya indicado expresamente que un producto no puede apilarse. En estos casos, es oportuno valorar otros sistemas de almacenamiento que garanticen la seguridad de las mercancías.