Cadena de suministro sostenible
La cadena de suministro sostenible busca que todas las etapas del proceso, desde la compra de materias primas hasta la entrega al cliente final, sean más responsables sin renunciar a la eficiencia operativa. Para lograrlo, integra criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), con el objetivo de mitigar el impacto de la huella de carbono, fortalecer la resiliencia de la supply chain y adaptarse a las nuevas exigencias legales y del mercado.
En este post explicamos qué es una cadena de suministro sostenible, en qué se diferencia de un modelo tradicional, cuáles son sus principales beneficios y qué estrategias y tecnologías permiten avanzar hacia una logística más verde.
¿Qué es una cadena de suministro sostenible?
Una cadena de suministro sostenible es aquella que organiza y gestiona todas sus operaciones teniendo en cuenta no solo los costes y la eficiencia, sino también su impacto ambiental y social a largo plazo. Esto implica aprovechar mejor los recursos, reducir las emisiones y los residuos, fomentar prácticas laborales responsables y garantizar la trazabilidad de los productos en todas las etapas de la supply chain.
A diferencia de una cadena de suministro tradicional, que suele priorizar el coste, la rapidez y la disponibilidad de los productos, una cadena sostenible incorpora objetivos como reducir la huella de carbono, lograr la eficiencia energética e impulsar la economía circular, así como asegurar un abastecimiento responsable y cumplir con los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG).
Hoy en día, la sostenibilidad es mucho más que un compromiso con el medio ambiente. Se ha convertido en un factor básico para ser más competitivo, cumplir con la normativa, responder a las expectativas de clientes e inversores y construir una cadena de suministro más resiliente y preparada para el futuro.
Beneficios de una cadena de suministro sostenible
Adoptar un modelo de cadena de suministro sostenible aporta ventajas que van más allá de la protección del medio ambiente.
- Reducción del impacto ambiental. Una gestión más eficiente de la logística ayuda a consumir menos energía, contener las emisiones de CO₂ y evitar desplazamientos innecesarios. Además, con una mejor planificación del inventario se aprovechan mejor los recursos, disminuyen los desperdicios y se evitan situaciones de sobrestock.
- Cumplimiento de la normativa ASG. Cada vez existen más normas relacionadas con la sostenibilidad, la transparencia y la información no financiera. Incorporar criterios ambientales, sociales y de gobernanza ayuda a cumplir con la normativa vigente, anticiparse a futuros cambios regulatorios y minimizar los riesgos de incumplimiento.
- Mayor eficiencia y rebaja de costes. La inclusión de prácticas sostenibles también mejora la eficiencia de las operaciones. Una buena gestión del inventario, la optimización de las rutas de transporte, la eliminación de errores y el uso responsable de los recursos y la energía permiten optimizar costes sin afectar a la calidad del servicio.
- Fortalecimiento de la reputación de la empresa. Los consumidores, clientes e inversores valoran el compromiso ambiental y social de las organizaciones. Una cadena de suministro sostenible fortalece la imagen de marca, favorece las relaciones comerciales y puede convertirse en un factor diferencial frente a la competencia.
Cómo implementar una cadena de suministro sostenible
Transformar una cadena de suministro requiere revisar tanto los procesos como la tecnología, además de promover la colaboración entre todos los integrantes del ecosistema logístico.
Analizar el impacto ambiental de la cadena
El primer paso consiste en identificar dónde se generan las mayores emisiones, consumos energéticos y residuos. Este diagnóstico muestra una visión clara del punto de partida, orienta en el establecimiento de prioridades y sirve para definir objetivos de progreso realistas y medibles. Asimismo, facilita el seguimiento de los avances a lo largo del tiempo.
Elegir proveedores sostenibles
La sostenibilidad también depende de los socios comerciales. Evaluar aspectos como las certificaciones ambientales, el uso eficiente de los recursos, las condiciones laborales o el compromiso con la reducción de emisiones contribuye a construir una cadena de suministro más responsable y preparada para cumplir las exigencias del mercado.
Digitalizar los procesos logísticos
La digitalización aporta visibilidad sobre las operaciones y favorece una toma de decisiones basada en datos. Disponer de información en tiempo real ayuda a detectar ineficiencias, asignar recursos, maximizar la planificación y reaccionar con mayor rapidez ante cambios en la demanda o posibles incidencias.
Automatizar el almacén para limitar el consumo energético
La automatización aprovecha el espacio, elimina los desplazamientos innecesarios y optimiza el funcionamiento de los equipos de manutención. Los sistemas automáticos hacen posible gestionar un mayor volumen de mercancías con un menor consumo energético, al tiempo que aumentan la productividad y la eficiencia de las operaciones.
Medir indicadores ASG y emisiones
Para avanzar hacia una mejora continua es imprescindible medir los resultados y realizar un seguimiento de los avances. Indicadores como las emisiones de CO₂, el consumo de energía, la generación de residuos, la tasa de reciclaje o el porcentaje de proveedores que cumplen criterios de sostenibilidad ofrecen una base objetiva para identificar nuevas oportunidades y comprobar el grado de cumplimiento de los objetivos.
Tecnologías que impulsan la cadena de suministro sostenible
La transformación digital es uno de los principales motores de una cadena de suministro más sostenible. Gracias a las nuevas tecnologías, las empresas pueden optimizar sus operaciones, reducir el impacto ambiental y tomar decisiones basadas en datos en tiempo real.
Inteligencia artificial (IA) y ‘big data’
La inteligencia artificial y el análisis de grandes volúmenes de datos ayudan a prever la demanda con mayor precisión, ajustar los niveles de inventario y planificar rutas más eficientes. Esto evita desplazamientos innecesarios y disminuye el consumo de recursos y las emisiones asociadas al transporte.
Internet de las Cosas (IoT)
Los sensores conectados del IoT industrial recopilan información en tiempo real sobre activos, vehículos y mercancías. Gracias a esta visibilidad, es posible controlar mejor las condiciones de almacenamiento, detectar incidencias de forma temprana y acrecentar la eficiencia durante el transporte y la distribución.
Almacenamiento compacto
Las soluciones de almacenamiento de alta densidad (como las estanterías drive-in, las estanterías móviles Movirack o el sistema Pallet Shuttle) aprovechan el espacio disponible y requieren menos superficie para alojar mercancías. Como consecuencia, desciende el consumo de energía destinado a iluminación, climatización y mantenimiento de las instalaciones.
Automatización y robótica
Los sistemas automáticos de almacenamiento, los transportadores, los robots móviles autónomos (AMR) y otras soluciones robotizadas agilizan las operaciones y rebajan los errores. Al mismo tiempo, optimizan el uso del espacio y de la energía, aumentando la productividad del almacén.
Software de gestión
Los softwares de gestión de almacenes (SGA) y otras plataformas logísticas coordinan todas las operaciones desde un único entorno. Esto posibilita una mejor planificación, ahorra movimientos innecesarios y favorece un uso más eficiente de los recursos disponibles.
‘Blockchain’
La tecnología blockchain puede mejorar la transparencia al registrar de modo seguro la información compartida entre los distintos participantes de la cadena de suministro. Esto facilita las auditorías y la verificación del origen de los productos y del cumplimiento de los criterios de sostenibilidad.
Gemelos digitales
Los gemelos digitales crean una réplica virtual de los procesos logísticos para analizarlos antes de aplicarlos en el mundo real. Así, las empresas pueden evaluar distintos escenarios, optimizar recursos y minimizar pruebas que generen gastos o consumos innecesarios.
Vehículos eléctricos
La incorporación de vehículos eléctricos a las flotas logísticas hace bajar las emisiones asociadas al transporte. Si, además, se combina con herramientas de optimización de rutas, es posible realizar entregas de manera más eficiente, con un menor consumo energético e impacto ambiental.
Ejemplos de cadenas de suministro sostenibles
Cada vez más empresas utilizan la automatización y la digitalización para avanzar hacia una actividad logística más sostenible.
Automatización para contener el consumo energético
Congelados de Navarra ha culminado la automatización de todo su centro logístico de Fustiñana (España), uno de los mayores complejos de almacenaje automático para productos congelados de Europa. La instalación está formada por cuatro almacenes robotizados: tres equipados con transelevadores y un cuarto con el sistema Pallet Shuttle automático con lanzaderas.
Este último, al ser un sistema de almacenaje de alta densidad, incrementa la capacidad de almacenamiento y mejora la eficiencia energética de toda la instalación, que puede almacenar más de 160.000 palets a -25 ºC de forma automática.
"El sistema de almacenaje por compactación nos permite optimizar la ocupación del espacio y recortar los costes energéticos", explica Julián Arnedo, responsable del Departamento de Expediciones de Congelados de Navarra.
Trazabilidad alimentaria para evitar errores y desperdicios
Una cadena de suministro sostenible requiere un control exhaustivo de los productos desde su recepción hasta la expedición. Conserveries des Cinq Océans ha reforzado la trazabilidad de sus conservas en su almacén de Puteaux (Francia) con Easy WMS, el sistema de gestión de almacenes de Mecalux, que registra cada lata en tiempo real y supervisa todas las operaciones, desde la paletización y los controles de calidad hasta el picking.
El software asigna automáticamente una ubicación entre las 16.000 disponibles para palets en el almacén de 10.000 m² y optimiza las rutas de preparación de pedidos, asegurando un abastecimiento rápido y sin errores a las grandes cadenas de supermercados. El control preciso de los lotes, las fechas de caducidad y los movimientos de las mercancías agilizan la gestión del stock, evitan pérdidas y reducen el desperdicio alimentario, aspectos clave para construir una cadena de suministro más sostenible.
Integración de producción y almacén en una planta sostenible
En su planta de Bydgoszcz (Polonia), Unilever ha consolidado la integración entre producción y logística con un almacén automático llave en mano conectado directamente a las áreas de fabricación y expedición. Diseñada para acompañar el crecimiento de la producción de artículos de higiene personal y belleza en Europa, la instalación impulsa una gestión más eficiente de los recursos y un flujo continuo de materiales, propiciando una operativa más sostenible.
La mercancía se transporta automáticamente entre los edificios de producción y almacenaje a través de un túnel elevado, eliminando desplazamientos innecesarios y agilizando el suministro de componentes. El sistema de gestión de almacenes Easy WMS proporciona una visibilidad completa del inventario y sincroniza las operaciones logísticas con el ritmo de fabricación. Esta integración mejora la productividad, acorta los tiempos de espera y optimiza el uso de los recursos, con vistas a lograr una cadena de suministro más eficiente y sostenible.
La cadena de suministro sostenible: una ventaja competitiva para la logística del futuro
Construir una cadena de suministro sostenible implica integrar criterios ASG en todas las operaciones logísticas. La combinación de automatización y digitalización minimiza el impacto ambiental sin renunciar a la rentabilidad y a la capacidad de respuesta. Esto se traduce de forma concreta:
- La automatización optimiza los flujos de mercancías, evita desplazamientos innecesarios y hace descender el consumo energético de las operaciones logísticas.
- La digitalización y los sistemas de gestión de almacenes garantizan una trazabilidad completa de los productos y contribuyen a reducir el desperdicio de materiales y alimentos.
- La integración entre producción y almacén mejora la coordinación de la cadena de suministro y agiliza el movimiento de materiales.
- La optimización del almacenamiento permite aprovechar el espacio disponible, rebajar costes operativos y disminuir la huella ambiental de las instalaciones.
- Invertir en una cadena de suministro sostenible no solo ayuda a cumplir los objetivos ASG, sino que también fortalece la resiliencia del negocio y prepara a las empresas para afrontar los retos logísticos del futuro.
La cadena de suministro sostenible, en 5 preguntas
¿Qué diferencia hay entre una cadena de suministro sostenible y una cadena de suministro tradicional?
Mientras que una cadena de suministro tradicional prioriza aspectos como el coste, el plazo de entrega o la disponibilidad de los productos, una cadena de suministro sostenible incorpora también criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), buscando atenuar su impacto sin renunciar a la eficiencia operativa.
¿Por qué es importante una cadena de suministro sostenible?
Porque ayuda a disminuir el impacto ambiental, cumplir la normativa vigente, rebajar costes operativos y responder a las crecientes expectativas de clientes, inversores y organismos reguladores en materia de sostenibilidad.
¿Qué indicadores permiten medir la sostenibilidad de una cadena de suministro?
Entre los KPI más utilizados se encuentran las emisiones de CO₂, el consumo de energía y agua, la generación de residuos, la tasa de reciclaje, el porcentaje de proveedores sostenibles y otros indicadores ASG relacionados con el desempeño ambiental y social.
¿Qué sectores se benefician más de una cadena de suministro sostenible?
Sectores como la alimentación y bebidas, el retail, el e-commerce, la automoción, la industria farmacéutica, la logística o la fabricación industrial obtienen importantes beneficios gracias a la optimización de recursos, la trazabilidad y un menor impacto ambiental.
¿Cómo ayuda la automatización a una cadena de suministro sostenible?
La automatización optimiza el uso del espacio, reduce movimientos innecesarios, mejora la eficiencia energética, disminuye los errores operativos y facilita una gestión más eficiente del inventario. Todo ello hace descender el consumo de recursos y las emisiones asociadas a las operaciones logísticas.