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Las estanterías cantilever son muy utilizadas en almacenaje exterior industrial

Almacén exterior a cielo abierto: consejos y soluciones

26 julio 2019

Dentro de los distintos tipos de almacenes encontramos variaciones respecto a la infraestructura con la que cuentan. En este sentido, ya hemos destacado las diferencias entre un almacén convencional y uno automático. Sin embargo, en todo caso, siempre hablamos de almacenes cubiertos, naves logísticas preparadas para preservar y proteger las mercancías de las condiciones externas.

A pesar de ello, hay situaciones en las que las empresas recurren al almacenaje exterior industrial o a almacenes a cielo abierto para depositar sus mercancías. La superficie en exteriores puede resultar más económica, aunque hay que tener en cuenta que los costes de mantenimiento aumentan al estar las estanterías más expuestas a la intemperie.

Almacenes descubiertos: abiertos y semiabiertos

Los almacenes a cielo abierto están pensados para mercancías incorruptibles con alta resistencia a la intemperie. Una de las razones que impulsa el uso de almacenes descubiertos es su reducido coste. En función de la infraestructura con la que cuenten, encontramos:

- Almacén abierto:

Se trata de espacios al descubierto por completo. Su perímetro está marcado por una barrera de hormigón o un cercado de seguridad. A menudo están pensados para mercancías voluminosas y pesadas que, por un lado, no pueden ser robadas y, por otro, no se ven afectadas por las condiciones meteorológicas.

En general, en estos almacenes encontramos: materiales de construcción, material metalúrgico (tubos, hierro, bobinas industriales, alambres, chapas, tubos de cemento…), productos a granel debidamente paletizados y madera, entre otros.

- Almacén semiabierto:

Estos almacenes sí que cuentan con un techado y paredes, aunque tienen al menos un lateral abierto por completo. En este caso, las mercancías sí que pueden estar al aire libre, pero es necesario protegerlas de la lluvia. Suele ser la opción más común para albergar vehículos, materiales de construcción como tejas, ladrillos, planchas de madera…, entre otras.

3 consejos para montar un almacén exterior correctamente

Veámoslos en detalle:

1. Elige estanterías con alta resistencia a la corrosión

Por supuesto, el nivel de corrosión va a ser mayor cuando hablamos de almacenaje exterior industrial, pero es cierto que también depende de la propia ubicación del almacén y de las condiciones meteorológicas a las que está sometido.

En este sentido, existen sistemas que protegen las estanterías de la oxidación prematura. Los daños en el recubrimiento de las estructuras crean puntos vulnerables para la seguridad de la instalación.

En nuestro artículo sobre sistemas de protección frente a la corrosión hablamos sobre los acabados más adecuados para distintas condiciones. No obstante, cabe destacar que, para ambientes exteriores con una acción constante de periodos húmedos y secos, una opción muy recomendable son las estanterías galvanizadas.

Es importante investigar qué revestimiento de las estanterías funciona mejor en almacenes a cielo abierto
Es importante investigar qué revestimiento de las estanterías funciona mejor en almacenes a cielo abierto

2. Dota a la zona de almacén a cielo abierto de correcta señalización

Esta zona de almacenaje exterior industrial suele situarse anexa a un almacén cubierto y es común que en ella se desarrolle una alta actividad de transporte de mercancías, ya sea porque está junto a los muelles de carga o simplemente por el intenso manejo de los productos que allí se almacenan.

Por ello, es importante planificar el espacio de almacenaje en exteriores para poder maniobrar y mover mercancías voluminosas sin riesgos. El tráfico debe estar regulado y señalizado aunque no existan pasillos como tal. De esta manera, la señalización tendrá que ser resistente a la intemperie y reflectante.

3. Ten en cuenta el almacén descubierto a la hora de comprar equipos de manutención

La manipulación de mercancías se realiza con carretillas elevadoras cuando hablamos de almacenes descubiertos. Dependiendo del volumen de movimiento que haya en el exterior, conviene hacer uso de carretillas elevadoras que cuenten con la suficiente potencia y agarre para manejar este tipo de materiales, que suelen ser voluminosos.

En este punto conviene recordar que en interiores tan solo están permitidas las carretillas elevadoras accionadas con electricidad o gas (las que funcionan con diésel o gasolina emiten gases nocivos para ser manejadas en entornos cerrados). En cualquier caso, si se van a utilizar las eléctricas fuera, la recarga de las baterías no puede efectuarse en espacios húmedos o expuestos a la lluvia.

Sin embargo, si el uso va a ser exclusivamente en exteriores, las impulsadas por carburantes sí que son las que mejor se comportan en superficies irregulares y con desniveles, destacando las carretillas elevadoras 4x4 o las contrapesadas térmicas.

Si estás buscando estanterías para tu almacén a cielo descubierto, no dudes en contactar con nosotros: un experto de Mecalux analizará la situación de tu instalación de almacenaje y te aconsejará acerca del tipo de estantería industrial que mejor se adapte a sus condiciones.

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