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Agrupación de productos en unidades de carga mayores

Existen algunos productos que no están sujetos a límites físicos para ser manipulados (por ejemplo, artículos que se sirven a granel) y que, por lo tanto, pueden agruparse en una gran variedad de unidades de carga de todos los tamaños. Esta cualidad redunda, en primer término, en una mayor economía en su manutención.

Dado que uno de los objetivos principales a la hora de gestionar la mercancía es reducir el número de movimientos a los mínimos indispensables, es conveniente y deseable generar una unidad de carga lo más grande posible.

El problema que puede surgir es que mientras que la producción de estos productos se realiza frecuentemente de forma masiva o en grandes lotes y se sirven en unidades de carga tan grandes como puedan ser manejadas, su distribución puede estar sujeta a diferentes necesidades en lo que se refiere al tamaño más adecuado de las cargas.

Es indudable que el manejo de grandes cargas facilita el almacenamiento en una amplia mayoría de los casos. Sin embargo, es muy frecuente que los productos que han entrado en un almacén en un tamaño determinado de carga salgan de la instalación en unidades mucho más pequeñas.

Una forma de conjugar ambos criterios sería el generar una unidad de carga pequeña, de forma que fuera posible manejarla individualmente, pero que al mismo tiempo también fuera adecuada para ser manipulada una vez agrupada, reduciendo así los costes.

Por todas estas cuestiones, surge la necesidad de considerar todos y cada uno de los elementos de un sistema de manejo de materiales desde una perspectiva conjunta y, por lo tanto, como primera medida, de analizar más a fondo la resistencia y la estabilidad de las cargas.

 

Palet tipo.

Contenedor tipo

 

 

Palets y contenedores: cuestiones generales

Uno de los elementos fundamentales a la hora de hablar de las unidades de carga es aquel que constituye, en muchos casos, el soporte en el que se agrupan los artículos que se almacenan.

Se denominan palets a los soportes que consisten en una plataforma sobre la que se deposita la mercancía y se llaman contenedores a los recipientes o embalajes en cuyo interior se aloja la carga. Ambos son medios auxiliares utilizados para poder constituir, mover y almacenar las unidades de carga y los productos.

Es esencial prestar especial atención a estos elementos, ya que sus formas, medidas, resistencias y materiales con los que están fabricados, no siempre son los apropiados para los distintos sistemas de almacenaje o bien requieren de herramientas o accesorios complementarios para facilitar su colocación sobre las estanterías. Asimismo, sus características influyen también en los medios de manutención y en su manipulación.

En este manual se repasan las modalidades más habituales de palets y contenedores, pero pueden existir (y, de hecho, existen) modelos específicos de los que, a la hora de proyectar la instalación, será necesario conocer de antemano los detalles relativos a su forma, medidas, materiales, etc.

La construcción, las dimensiones y la calidad de los palets y contenedores, así como las medidas de la carga, su apilado, etc., son factores que repercuten directamente en la solución que se proponga en el proyecto de un almacén.

Evaluar de forma correcta los datos correspondientes a la unidad de carga, en este caso el palet o contenedor, es esencial para conseguir la solución logística idónea que responda a las necesidades concretas del cliente en cualquier nivel y que funcione sin contratiempos.

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