Transporte intermodal y multimodal: diferencias, ventajas y ejemplos
El transporte intermodal y multimodal son dos modelos utilizados para optimizar el movimiento de mercancías en cadenas de suministro complejas y globalizadas. Aunque ambos conceptos suelen asociarse o incluso emplearse como sinónimos, conviene distinguirlos, ya que hacen referencia a formas diferentes de organizar el transporte de carga. Comprender qué implica cada uno resulta clave para seleccionar el más adecuado en función de las necesidades de la operativa logística.
En este artículo descubriremos qué son el transporte intermodal y el multimodal, cuáles son sus diferencias, y qué tecnologías contribuyen a coordinarlos con el almacenaje.
Transporte intermodal y multimodal: ¿qué son?
El transporte intermodal y multimodal comparten un mismo punto de partida: ambos combinan dos o más modos de transporte ─por carretera, ferrocarril, transporte marítimo o aéreo─ para trasladar mercancías de un origen a un destino. Aprovechan las ventajas de cada modo de transporte y optimizan la eficiencia de la cadena de suministro. A partir de esta base común, se distinguen por aspectos relacionados con la organización:
- Transporte intermodal. Utiliza dos o más modos de transporte sin que la mercancía se descargue al cambiar de uno a otro. Para ello, permanece durante todo el recorrido en la misma unidad de carga intermodal (UTI), como un contenedor, una caja móvil o un semirremolque. Esta unidad de carga es la que se transfiere entre distintos vehículos, lo que minimiza la manipulación de los productos.
- Transporte multimodal. Por su parte, el transporte multimodal también combina distintos modos de transporte, pero poniendo el foco en la gestión unificada de la operación. En la práctica, suele organizarse mediante un único contrato y un solo interlocutor coordina los diferentes tramos del transporte hasta la entrega final. En función de las necesidades, la carga puede manipularse durante los cambios entre modos de transporte.
Desde el punto de vista terminológico, el glosario para estadísticas elaborado por Eurostat, la UNECE y el International Transport Forum considera el transporte intermodal un tipo específico de transporte multimodal.
Diferencias entre transporte intermodal y multimodal
Tanto el transporte intermodal como el multimodal emplean varios modos de transporte para trasladar mercancías entre un origen y un destino. La diferencia entre ellos está en cómo se gestiona y manipula la carga y en la organización de la operación:
| Transporte intermodal | Transporte multimodal | |
|---|---|---|
| Unidad de carga | La misma unidad de carga se mantiene durante todo el recorrido. | La mercancía puede transferirse a otra unidad de carga al cambiar de modo de transporte. |
| Manipulación de la mercancía | La mercancía no se manipula durante los transbordos. | Si es necesario, se manipula para adaptarla a otra unidad de carga. |
| Gestión y responsabilidad de la operación | Puede repartirse entre varias empresas. | La asume un único interlocutor. |
| Coordinación de los tramos | Cada tramo puede gestionarse de forma independiente. | La centraliza un solo operador. |
Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, el transporte intermodal y el multimodal no son conceptos equivalentes. La principal dificultad para diferenciar estos conceptos es que responden a criterios distintos. Mientras que el transporte intermodal se define por cómo se traslada la carga entre los modos de transporte, el multimodal pone el foco en la gestión de la operación logística.
Ejemplos de transporte intermodal y multimodal
Los siguientes ejemplos muestran cómo un mismo recorrido puede organizarse mediante transporte intermodal o multimodal. En ambos casos, se combinan los mismos modos de transporte, pero la diferencia radica en la forma de gestionar el envío y de trasladar la mercancía entre los tramos:
Ejemplo de transporte intermodal
Una empresa necesita enviar un contenedor con mercancías desde su centro de producción en Europa hasta el almacén de un cliente en Asia. Un camión recoge el contenedor en las instalaciones de la empresa y lo traslada hasta el puerto. Allí, se carga en un buque portacontenedores con destino a Asia. Una vez en ese continente, el contenedor desembarca y otro camión lo recoge para realizar el último tramo desde el puerto hasta el almacén.
En este tipo de operaciones es habitual que intervengan distintas empresas y que cada una se encargue de un tramo del recorrido. La mercancía permanece en el mismo contenedor durante todo el viaje, y lo único que cambia es el vehículo que transporta la unidad de carga (camión ─ barco ─ camión).
Ejemplo de transporte multimodal
Una organización debe enviar mercancías desde su centro de producción en Europa hasta el almacén de un cliente en Asia. El recorrido es similar al del ejemplo anterior: un camión recoge la carga en las instalaciones de la compañía y la traslada al puerto, donde embarca con destino a Asia. Una vez completado el trayecto, otro camión la lleva hasta el almacén. La diferencia con el ejemplo anterior es que, en este caso, la operación cuenta con un único interlocutor encargado de coordinar los distintos tramos del transporte. Además, en este ejemplo, la mercancía se descarga del contenedor en el puerto y se transfiere a otra unidad de carga antes de completar la entrega final.
Tecnología para coordinar el transporte con el almacén
Tanto en el transporte intermodal como en el multimodal, la mercancía pasa por distintos puntos de transferencia antes de llegar a su destino. A menudo, estos momentos coinciden con operaciones de recepción, almacenamiento o expedición en uno o varios almacenes. Cada cambio de medio de transporte o de instalación implica registrar la llegada de la carga, verificar su estado, actualizar el inventario y preparar la siguiente expedición. Mantener la visibilidad sobre estos procesos es esencial para evitar errores o retrasos y garantizar la trazabilidad de los productos. De hecho, EY identifica la visibilidad de extremo a extremo como uno de los principales retos de las cadenas de suministro actuales y la considera esencial para detectar ineficiencias y responder con mayor rapidez a las incidencias.
Un software de gestión de almacenes (SGA) como Easy WMS de Mecalux ayuda a mantener el inventario actualizado en tiempo real, a organizar las entradas y expediciones y a garantizar el control de las existencias durante su paso por estas instalaciones. Asimismo, puede integrarse con otros sistemas empresariales y logísticos como los ERP o los TMS para intercambiar información sobre pedidos o el estado de los envíos. Si el almacén dispone de soluciones automatizadas, el SGA también coordina los equipos que reciben y expiden la mercancía, lo que agiliza las operaciones y reduce la intervención manual.
Transporte intermodal o multimodal: ¿cuál elegir?
El transporte intermodal y el multimodal permiten combinar distintos modos de transporte para optimizar el movimiento de mercancías, pero responden a enfoques diferentes. Por ello, la elección entre uno u otro no depende de que una modalidad sea superior, sino de las características de cada operación logística y de cómo se desee organizar el transporte.
Antes de tomar una decisión, conviene analizar tanto los requisitos del envío como los recursos disponibles. Factores como el tipo y la cantidad de mercancía, el recorrido a completar, las infraestructuras, los costes o el nivel de coordinación necesario pueden determinar qué modelo se adapta mejor a la empresa. Hay que tener en cuenta los siguientes factores:
- Analizar el tipo de mercancía. Para determinar si admite operaciones de manipulación o debe mantenerse en la misma unidad de carga.
- Evaluar la ruta y las infraestructuras. Comprobar qué modos e instalaciones pueden utilizarse en este envío.
- Valorar tiempos, costes y coordinación. A fin de considerar su impacto en la operación.
- Definir el modelo de gestión. Decidir si se optará por distintos proveedores o centralizar la operativa en uno solo.