¿Qué es ‘forwarding’ en logística? En qué consiste y sus funciones
El forwarding desempeña un papel relevante en cadenas de suministro en las que las mercancías recorren largas distancias y pasan por diferentes etapas antes de llegar a su destino. La participación de transportistas, terminales y otros actores, así como la combinación de rutas o modos de transporte, exige diseñar los recorridos de antemano.
En este artículo descubriremos qué es forwarding en logística, cuáles son sus ventajas, qué es un forwarder o transitario, cómo funciona el freight forwarding y qué papel juegan los almacenes en este contexto.
¿Qué es el ‘forwarding’?
El forwarding es una actividad logística que consiste en organizar y coordinar el traslado de mercancías desde un punto de origen hasta su destino. Su objetivo es facilitar este flujo dentro de la cadena de suministro, conectando las distintas etapas y actores que pueden intervenir en el movimiento de las cargas.
En inglés, la expresión completa es freight forwarding, donde freight significa carga transportada. En el sector logístico, es habitual utilizar simplemente forwarding como forma abreviada.
Esta actividad no debe confundirse con quien la desempeña. El forwarder o freight forwarder es la empresa o profesional especializado en articular el transporte de mercancías, una figura que también se conoce como transitario. Así, forwarding y freight forwarding designan el servicio, mientras que forwarder, freight forwarder y transitario identifican a quien lo presta.
Ventajas del ‘forwarding’ para la gestión de mercancía
Recurrir a un servicio de forwarding permite delegar la organización del transporte en un especialista y hacer más sencillas operaciones en las que intervienen múltiples actores, rutas o medios. Estos son algunos de los beneficios que aporta:
- Optimización de costes. La elección de rutas, proveedores y medios, junto con estrategias como la consolidación de cargas, aprovecha los recursos disponibles.
- Gestión simplificada. Centralizar la organización reduce la complejidad de coordinar a los participantes por separado.
- Flexibilidad. La combinación de proveedores, rutas y alternativas facilita la adaptación a las necesidades y posibles imprevistos.
- Conocimiento especializado. Resulta especialmente útil en operaciones internacionales que requieren gestionar documentación, aduanas o requisitos específicos.
- Coordinación multimodal. Cuando intervienen varios modos de transporte, el forwarding articula las diferentes etapas y mantiene la continuidad del recorrido.
La tecnología también está ampliando las posibilidades del freight forwarding. Según DHL, la inteligencia artificial y el análisis predictivo pueden ayudar a optimizar rutas, prever tiempos de entrega y gestionar riesgos como la congestión del tráfico o las alteraciones meteorológicas.
¿Qué es un ‘forwarder’ o transitario y cuáles son sus funciones?
Un freight forwarder, un forwarder o un transitario es un intermediario especializado en la organización del transporte de mercancías. Diseña y gestiona soluciones por cuenta de sus clientes, contratando a distintos proveedores cuando es necesario.
- Planificación de rutas y modos. El transitario determina cómo se enviarán las mercancías en función del presupuesto y su volumen, peso y urgencia.
- Selección y coordinación de transportistas. Escoge los proveedores más adecuados para cada operación y articula su intervención durante el trayecto.
- Consolidación de cargas. Puede agrupar envíos de diferentes clientes para aprovechar la capacidad disponible y optimizar costes.
- Gestión de la documentación asociada. Prepara los documentos necesarios para el envío.
- Tramitación aduanera. Según el mercado, se ocupa de los requisitos para el paso por las aduanas cuando se requiere.
- Seguimiento de envíos y resolución de incidencias. Supervisa el transporte y actúa ante retrasos, cambios o contratiempos.
- Organización de entregas y recogidas. Programa la retirada de la carga en origen y su entrega en destino de acuerdo con los plazos establecidos.
En el desarrollo de estas funciones, el forwarder puede coordinar el paso de las mercancías por diferentes nodos de la cadena logística, como almacenes, centros de distribución o terminales. Conecta estos puntos con las partes implicadas y mantiene la continuidad del flujo.
‘Forwarder’, transportista y operador logístico: ¿en qué se diferencian?
Aunque el forwarder, el transportista y el operador logístico cumplen funciones distintas, una misma compañía puede asumir más de uno de estos papeles. Sus características son las siguientes:
- Forwarder. Puede añadir otros servicios, pero se centra en la organización y coordinación del transporte de mercancías, en especial cuando intervienen diferentes transportistas y hay varias rutas y modos implicados.
- Operador logístico. Su ámbito es potencialmente más amplio, ya que también puede gestionar aspectos como el almacenaje, el inventario, la preparación de pedidos, la distribución o la logística inversa. Es decir, puede asumir varias fases de la cadena logística.
- Transportista. Es quien realiza el traslado de las mercancías físicamente.
Cómo funciona el ‘freight forwarding’
El freight forwarding comprende distintas etapas que pueden variar según las características y necesidades de cada operación. En función del modo de transporte, puede distinguirse entre forwarding marítimo, aéreo y terrestre, además del forwarding intermodal o multimodal, cuando intervienen varios medios.
Planificación del envío
El proceso comienza con el análisis del origen y destino, las características de la carga, los plazos y los costes. A partir de estos factores, el forwarder determina la ruta y el modo o combinación de modos de transporte más adecuados.
Recogida, almacenamiento y consolidación
Las cargas pueden pasar por almacenes o centros logísticos para su recepción, almacenamiento temporal o consolidación. Esta última operación puede realizarse mediante grupaje, una modalidad en la que mercancías de distintos expedidores comparten espacio en un mismo vehículo.
Transporte, seguimiento y entrega
Durante el traslado, el forwarder coordina a los participantes implicados y realiza un seguimiento. El recorrido puede incluir transbordos entre distintos medios o instalaciones hasta que las mercancías lleguen a su destino.
¿Qué papel tiene el almacén en el ‘forwarding’?
El forwarding no siempre requiere un almacenamiento prolongado. Sin embargo, los almacenes y centros de distribución pueden actuar como nodos clave en el recorrido, aunque sean de terceros. En ellos se llevan a cabo actividades como la recepción y control de la carga, la consolidación o desconsolidación, la preparación y la expedición.
La sincronización entre estas instalaciones y el transporte es fundamental para cumplir los plazos: las mercancías deben estar localizadas, preparadas y disponibles en el momento previsto. Un sistema de gestión de almacenes como Easy WMS de Mecalux aporta visibilidad sobre las existencias y las operaciones, mientras que el módulo Multi-Carrier Shipping Software conecta el proceso de expedición con las agencias de transporte.
Esta integración cobra especial relevancia en centros con un elevado ritmo de entradas y salidas. Por ejemplo, el operador logístico francés La Ruche Logistique emplea las soluciones digitales de Mecalux para gestionar 12.000 referencias y preparar 500 pedidos diarios.
La información, clave en ‘forwarding’
El forwarding facilita el movimiento de mercancías mediante la planificación del transporte, mientras que el forwarder o transitario actúa como intermediario especializado entre los participantes. Su labor permite articular rutas, proveedores y modos de acuerdo con las circunstancias de cada operación.
Dentro de este flujo, el transporte conecta con otros eslabones de la cadena de suministro, como los almacenes y los centros de distribución. La coordinación y el intercambio de información resultan esenciales para que los productos lleguen a su destino de forma eficiente, y las soluciones de Mecalux contribuyen a esta sincronización mediante la gestión del almacenamiento y la expedición.
5 preguntas frecuentes sobre 'forwarding'
¿Qué tipos de ‘forwarding’ existen?
Los principales tipos de forwarding son el marítimo, el aéreo y el terrestre, en función del medio empleado. También existe el forwarding multimodal o intermodal, que combina distintos modos de transporte para trasladar las mercancías desde el origen hasta su destino según las necesidades de cada operación logística.
¿Qué es el grupaje en ‘freight forwarding’?
El grupaje es una modalidad de consolidación en la que las mercancías de distintos expedidores comparten espacio en un mismo medio de transporte. Esta fórmula permite aprovechar la capacidad disponible cuando cada carga, por separado, no ocupa un vehículo o contenedor completo, optimizando los recursos involucrados en el traslado.
¿Cuándo conviene recurrir a un ‘freight forwarder’?
Recurrir a un freight forwarder resulta especialmente útil en operaciones internacionales o complejas, en las que intervienen varios proveedores o modos de transporte. También puede aportar valor cuando se requiere consolidar cargas, coordinar diferentes etapas o gestionar documentación y trámites aduaneros.
¿Un ‘freight forwarder’ necesita almacenes propios?
No, un freight forwarder no necesita disponer de almacenes propios para prestar sus servicios. Cuando requiere labores de recepción, almacenamiento temporal, consolidación u otras tareas, puede recurrir a instalaciones de terceros y colaborar con operadores logísticos, almacenes o centros de distribución.
¿Qué documentación gestiona un ‘freight forwarder’?
Un freight forwarder puede gestionar la documentación necesaria para el transporte de la carga, incluidos los requisitos comerciales asociados. En los envíos internacionales, también puede ocuparse de los trámites aduaneros correspondientes y verificar el cumplimiento de las exigencias aplicables.