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Más trámites en la aduana

01/10/2005

Seguridad. Esa es la palabra en torno ala que gira la política de control y la legislación estadounidense respecto a las mercancías que entran y circulan por el país. Desde los trágicos sucesos del 11 de septiembre de 2001 se han producido importantes cambios y establecido diversas normas con la finalidad de evitar acciones de esta naturaleza que puedan gestarse en el futuro.

Varios de estos cambios afectan a las exportaciones dirigidas al mercado americano, ya que se necesitan más permisos en forma de notificaciones previas y establecimientos de registros, lo que en la práctica supone el aumento de los controles y una mayor retención de la mercancía. Esta nueva política para combatir el terrorismo ha generado iniciativas de distinta naturaleza como la 24 Hour Rule, el C-TPAT (Customs Trade Partneship Against Terrorism) y el CSI (Container Security Initiative).

A ello se suma el desarrollo de una ley contra el bioterrorismo que entre las medidas que ha promulgado figura un registro de instalaciones alimentarias, la obligatoriedad de notificación previa en la importación de alimentos, el establecimiento y mantenimiento de otros registros especiales y la posibilidad de una detención administrativa en los casos en los que el organismo de control lo considere necesario.

"Debido al incremento de las medidas de seguridad en Estados Unidos, todas las mercancías deben pasar unos controles y trámites especiales a fin de evitar posibles actos terroristas. Estas iniciativas, si bien necesarias, han supuesto un aumento de los requerimientos para efectuar cualquier envío",explica David Terán, director del departamento marítimo de Aduanas Pujol Rubió.

Terán matiza que aunque estas medidas han sido impulsadas desde EE UU se han aceptado internacionalmente y muchas de ellas también se aplican en las exportaciones a otros países lo que, en general, ha supuesto un nuevo marco en los requisitos de las transacciones para garantizar la seguridad del transporte y manipulación de las cargas desde su origen al destino final.

El aumento de los controles en las aduanas supone un mayor coste de los procesos burocráticos que está repercutiendo en el exportador, indica David Terán, aunque no se puede hablar de una estimación global de dicho incremento ya que depende de las particularidades propias de cada producto y actividad.

Sin embargo, Terán sí resalta que: "Entre las medidas más destacadas está la obligación de transmitir a las autoridades americanas todos los datos de cada envío, previamente a la salida desde el punto de origen, con un mínimo de 24 horas, a fin de que puedan comprobar con suficiente antelación las mercancías que les están llegando y tomar las medidas oportunas".

 

24-Hour Rule. Esta normativa exige que las cargas, provenientes de cualquier país del mundo con destino a Estados Unidos, al igual que las que pasen en tránsito o transborden en algún puerto norteamericano, deben ser puestas en conocimiento de la aduana estadounidense 24 horas antes de su embarque, con el objeto de verificar el contenido y destino de la exportación y, eventualmente, impedir su envío antes de ser cargadoen la nave, si resulta sospechoso.

La sanción por infringir esta norma oscila entre los 5.000 y 10.000 dólares y también puede ordenarse el desvío del buque para evitar que se descargue la mercancía. Este mismo procedimiento debe ser adoptado por las cargas de transporte aéreo, cuya transmisión tiene que efectuarse en el momento de despegue de la aeronave.

 

El C-TPAT (Customs-Trade Partnership Against Terrorism) consiste en una iniciativa que busca la cooperación entre las organizaciones, empresas y personas que intervienen en el comercio internacional, con el fin de reducir el riesgo de que sus servicios y medios sean utilizados por los terroristas. Como indica el agente aduanero Sergio Brao, de Brao Aduanas, se incluye a los puertos, transportistas, importadores, agentes y todos los que participan en la cadena de importación y distribución de mercancías.

 

El programa CSI (Container Security Initiative) persigue detectar los contenedores potencialmente peligrosos antes de su envío a Estados Unidos mediante el uso de información y tecnología adecuada para analizar las cargas. Esta iniciativa implica destinar inspectores norteamericanos en los principales puertos del mundo, para que trabajen con las autoridades locales, de manera que puedan impedir el embarque de las mercancías sospechosas. Actualmente, 16 de los principales puertos que destinan cargas a Estados Unidos se han unid oa este desarrollo.

 

Una ley estricta

A estas tres medidas se unen las específicas adoptadas en materia de bioterrorismo tras previos informes de la comisión de investigación del 11-S, que determinó que la mayor amenaza procedía de los alimentos al atacar directa y de forma masiva la salud y vida tanto humana como animal. Como respuesta a dichos informes,el 12 de junio de 2002, el presidente Bush validó con su firma la Ley de Seguridad de la Salud Pública y Preparación y Respuesta ante el Bioterrorismo, conocida como Ley contra el bioterrorismo.

Esta normativa establece los nuevos requisitos que deberán observar las empresas exportadoras de productos alimenticios a EE UU.La responsable del desarrollo y la puesta en práctica de las medidas de seguridad alimenticia, que incluyen cuatro grandes normativas, fue la FDA (Food and Drug Administration), que es el brazo normativo del HHS (U.S. Departmentof Health & Human Services). Estas iniciativas son de aplicación para todos los productos de alimentación humana y animal regulados por la FDA, incluidos los suplementos de la dieta, las leches infantiles, las bebidas y los aditivos alimenticios.

Los cuatro grandes reglamentos que incluye esta ley y que afectan a los exportadores son: el establecimiento de un registro de instalaciones alimenticias (Registration of Food Facilities); la notificación previa de embarques de productos alimenticios (Prior Notice of Imported Food); la creación y mantenimiento de registros (Establishment and Maintenance of Records) y la retención administrativa de envíos de alimentos para consumo humano o animal (A dministrative Detention of Food for Human orAnimal Consumption).

El registro deberá ser realizado por el propietario o agente responsable de la instalación o persona expresamente autorizada para ello. Tratándose de plantas extranjeras, la normativa establece la obligatoriedad de designar un agente en Estados Unidos, el cual deberá residir y encontrarse físicamente en dicho país."Por la complejidad y riesgos que conlleva este tipo de operaciones, aconsejo a las empresas que pretendan exportar productos de alimentación a Estados Unidos acudir a los agentes de aduanas y eludir compañías de simple transporte con escasos conocimientos en materia aduanera internacional", recomienda Sergio Brao, agente de aduanas de Brao Aduanas.

Desde Aduanas Pujol señalan que estas nuevas medidas y legislación no sólo implican un mayor trabajo administrativo en las gestiones aduaneras de las mercancías que van dirigidas hacia ese país, sino más responsabilidad por parte de la gente de aduanas, ya que es quien responde de la regularidad de la carga con las declaraciones de embarque y la notificación de "cliente conocido".

"Con esta nueva legislación también es necesario asumir la responsabilidad por parte del cliente, y a su vez del transitario como representante, de certificar por escrito el envío como seguro, confirmando que se han efectuado los controles de seguridad, se han protegido frente a intervenciones ilícitas,etc.", describe el experto de Pujol Rubió.

 

Notificación previa de embarques

Entre la labor de los agentes de aduanas figuran las medidas de declaración de embarcaciones embarcaciones y de "cliente conocido". Es decir, que se ha trabajado antes con la empresa que realiza la exportación y está registrada por parte de la gente. En caso de no ser así, debe abrirse un nuevo registro.

"En los envíos por vía marítima es necesario un aviso previo de las compañías porteadoras 48 horas laborables antes de la salida a la aduana americana, para que ésta autorice la exportación. Hay que informar del nombre completo del destinatario,dirección y número de teléfono. La descripción de la mercancía no puede ser genérica (por ejemplo: maquinaria, sino que debe indicarse para qué se usa) y además es necesario notificar el número de la partida arancelaria", precisa David Terán.

Aunque la mayor parte de las informaciones requeridas por las citadas normas son datos que figuran en las facturas que los importadores o intermediarios suelen aportar al Servicio Aduanero de EE UU a la llegada de la mercancía al territorio de este país, la nueva normativa exige que la FDA reciba la información anticipadamente. En el caso específico de los alimentos, esta notificación la tienen que hacer, al igual que en el registro de instalaciones alimentarias, cualquier alimento y bebida para el consumo humano y animal,así como goma de mascar y artículos como insumos o ingredientes de todo tipo de alimentos y bebidas.

Deberá ser recibida y confirmada electrónicamente por la FDA, con una antelación máxima de cinco días respecto a la fecha de llegada del envío y mínima de dos horas, si el arribo se produce por carretera; de cuatros horas, si es por vía aérea o ferrocarril; y de ocho horas, si la llegada se hace por vía marítima.Los plazos señalados, en función del medio de transporte que se utiliza, también son de aplicación cuando los alimentos son trasladados por individuos. Para el caso de envíos por correo internacional, la normativa establece que la notificación deberá efectuarse con anterioridad al envío.

Estas notificaciones tienen que realizarse electrónicamente, haciendo uso del sistema ABI/ACS (Automated Comercial System) del Servicio de Aduanas, y sólo en los supuestos expresamente previstos vía Internet, a través del Sistema Interface de Notificación Previa (Prior Notice de la FDA o por fax o correo electrónico.

En caso de incumplimiento de la obligación de notificación previa o cuando ésta fuese incorrecta o incompleta, se denegará la entrada en EE UU de los alimentos, reteniéndose en el puerto de entrada u otras instalaciones seguras,no pudiéndose ser entregados al importador,propietario o destinatario de los mismos y siendo este último, además, responsable de los gastos de transporte o almacenamiento que generen.Retención administrativa de los envíos

La nueva Ley autoriza a la FDA a retener cualquier alimento respecto al cual existan evidencia so información fidedigna de que representa una seria amenaza con consecuencias adversas para la salud de personas o animales. Si esto ocurre, las mercancías pueden ser inmovilizadas hasta un máximo de 30 días y no podrán ser entregadas a ninguna entidad o persona.

Cuando se trata de una orden de retención de alimentos perecederos se remite la recomendación de incautación o embargo al Departamento de Justicia en un plazo máximo de cuatro días naturales, a contar desde la fecha de la orden, salvo que se diesen circunstancias excepcionales."Otra de las medidas es efectuar controles sobre la mercancía que ya ha llegado sin dar explicaciones a los exportadores, compañía aérea, firmas marítimas, importadores; algo que en muchos casos supone un retraso considerable en el despacho de aduanas y la entrega final", apunta el responsable de Aduanas Pujol.

Estos controles sobre la carga implican desde la revisión de toda la documentación (aunque el proceso esté en regla) a la toma de muestras y análisis del producto.Estos retrasos en las fechas de entrega suponen un aumento de los costes logísticos de las empresas exportadoras, que sumado al incremento de trámites y exigencias burocráticas repercute en la competitividad de los artículos.

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INSTALACIONES ALIMENTARIAS BAJO CONTROL

La Ley Contra el Bioterrorismo establece la obligatoriedad de registro ante la FDA (Food and Drug Administration), con anterioridad al 12 de diciembre de 2003, de toda instalación alimentaria( fábrica, planta productiva, almacén y establecimientos de importadores), tanto nacional como extranjera, que elabore, procese, envase o almacene productos de alimentación para el consumo humano o animal en EE UU. Por artículos de alimentación se entiende cualquiera que se utilice en un momento dado como alimento o bebida para consumo humano o animal, así como goma de mascar y aquéllos empleados como insumos o ingredientes de todo tipo de alimentos o bebidas.

"Así pues, además de lo que por alimentos pueda entenderse en sentido estricto, también quedan incluidos en esta definición, por ejemplo: las bebidas de todo tipo, incluyendo las alcohólicas y agua embotellada; los suplementos e ingredientes dietéticos; los alimentos infantiles; las materias primas agrícolas utilizadas como elementos o insumos en alimentos; la alimentación para animales y mascotas, etc.", matiza Sergio Brao, agente de Aduanas Brao, quien destaca que esta obligación de registro es totalmente independiente de cualquier otro tipo de registros obligatorios que pudieran existir con anterioridad y que continúan vigentes.

El pasado 4 de julio de 2004 entró en vigor la normativa que regula la obligación de crear y mantener registros por parte de las personas que produzcan o fabriquen, procesen, envasen, transporten, distribuyan, reciban, almacenen o importen alimentos destinados al consumo humanoo animal en EE UU. Esta legislación también afecta a las instalaciones extranjeras que produzcan, procesen, envasen o almacenen dichos productos.

Estos registros, de carácter gratuito, deberán ser creados cuando los alimentos son recibidos,enviados o transportados; y deben conservarse durante un año si se refieren a perecederos (no destinados a ser procesados y transformados en no perecederos) o alimentos para animales, incluidos los de mascotas; y durante dos años cuando estén referidos a cualquier otro tipo de alimento.

La FDA puede solicitar para todos los productos exportados este registro, incluso antes de llegar la mercancía a su destino, y debe facilitarse en el plazo de cuatro horas si el requerimiento se formula de lunes a viernes hasta las 18.00 horas y en un plazo de ocho horas si se so-licita en otro momento. No cumplir esta norma faculta al Gobierno Federal a emprender acciones penales y civiles.

Los transportistas deben registrar el nombre dela empresa y de la persona responsable que tenía los alimentos cuando se le hizo entrega de los mismos, así como su dirección, teléfono, fax y correo electrónico, y fecha de recepción; idénticos datos de la empresa y de la persona responsable a quien se dio los alimentos; las características del tipo de alimento, incluyendo marca y variedad específica, número de lote y otros identificadores disponibles: cantidad y clase de envase y la identificación de todos y cada uno delos medios de transporte utilizados y de la persona responsable de los productos alimenticios desde su recepción hasta su entrega.

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MEJOR TRAMITAR POR LA RED

El texto integro de la Ley de Salud Pública y de Prevención y Respuesta al Bioterrorismo Public Health Security and Bioterrorism Preparedness and Response Act está disponible en formato pdf y versión inglesa en la página web de la FDA: www.fda.gov.Destaca el hecho de que parte de estas nuevas medidas de control de las exportaciones a Estados Unidos se recomiendan realizarlas mediante el registro electrónico desde la FDA, ya que ofrece mayor seguridad y rapidez que el correo ordinario, en papel, CD Rom o vía fax.

Es el caso de la obligatoriedad de establecer un registro de las instalaciones alimentarias, en donde se obtiene el número de registro de manera instantánea si se hace en la Red y no se garantizan los plazos si se emplean el resto de vías. Dicho registro debe efectuarse en la dirección de Internet www.cfsan.fda.gov, así como las posteriores actualizaciones.El incumplimiento de la obligación de registrarse para exportar a Estados Unidos origina la retención de las mercancías en el puerto de entrada, salvo que la FDA decida transportarlas a otro lugar seguro, siendo los interesados (propietario, comprador, importador o destinatario de los alimentos) quienes deberán asumir los costes derivados de su transporte y almcaenamiento.