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Más móviles y más rápidos

01/10/2004

Movilidad total. Gran capacidad de almacenamiento. Mayor velocidad de conexión que el ADSL. Acceso a contenidos multimedia de información y ocio, o a la intranet y otros sistemas corporativos sin limitaciones de lugar. Videoconferencias. Descarga de ficheros... Así son los móviles de la tercera generación, seis veces más rápidos que el sistema GPRS y 40 veces más que el GSM. La tecnología UMTS ya llega, y sus aplicaciones logísticas van desde la gestión de flotas al tratamiento de datos, pasando por el desarrollo “sin límites” de la oficina móvil.

Los primeros teléfonos móviles, aquellos aparatos grandes y pesados, funcionaban con tecnología analógica, concretamente con los estándares ETACS o TDMA. Su recuerdo nos resulta prehistórico y, sin embargo, no han pasado dos décadas desde que aquellos recién estrenados artilugios nos permitieran, por primera vez, comunicarnos en movimiento. A las ya “piezas de museo”, les sucedieron los teléfonos de la segunda generación, los actuales, con tecnología GSM o GMS/GPRS. Mejoraron la cobertura y la nitidez en la comunicación, y los aparatos ganaron ligereza y autonomía.

Finalizaba el pasado siglo y la polémica sobre los efectos en la salud de los campos electromagnéticos que emiten antenas y teléfonos comenzaba a despertar suspicacias: muchos ayuntamientos españoles imponían moratorias a la instalación de más estaciones en los tejados de pueblos y ciudades. Con el nuevo milenio, el UMTS (Universal Mobile Telecommunications System o Sistema Universal de Comunicaciones Móviles) salía a escena: la segunda generación ya tenía sustituto. Han sido necesarios casi cinco años de millonarias inversiones, polémicas y retrasos para que el tan anunciado advenimiento haya comenzado a hacerse realidad.

Las siglas UMTS, término utilizado en Europa para referirse a la norma inalámbrica de tercera generación de móviles líder en el mundo, hacen referencia a un conjunto de tecnologías integradas para la creación de comunicaciones multimedia inalámbricas de alta calidad. Gracias a ellas, se acabará con la incompatibilidad de los sistemas que coexisten en la actualidad y con la saturación de la red GSM, aumentando, a la vez, la velocidad de transmisión de datos. Con el UMTS la telefonía multimedia promete ser una realidad.

Los servicios que nuestros teléfonos móviles ya empiezan a poder brindarnos van desde videoconferencias a juegos interactivos, pasando por la posibilidad de descargar archivos y almacenarlos. Además, la trasmisión de datos podrá alcanzar velocidades de 2 Mbps aunque, por el momento, no exceda los 384 Kbps, que variarán en función de la cobertura, ocupación de la red, servidor de acceso, etc. En cualquier caso, promete superar la de la conexión de ADSL doméstica (256 Kbps).

Esa velocidad permitirá, entre otras cosas, enviar y recibir todo tipo de información, transmitir voz, datos e imágenes de calidad, desde cualquier punto del planeta. Sus defensores añaden que "“desde el punto de vista tecnológico, UMTS es la única tecnología inalámbrica que garantiza el acceso a datos con movilidad total. Otras tecnologías, como Wi-Fi, permiten mayores niveles de transferencia de datos, pero siempre dentro de un radio determinado"”.

En julio de 2004 el Ejecutivo español firmó un nuevo acuerdo con las operadoras de telefonía. Desde el Ministerio de Industria se califica dicho pacto como “"el impulso definitivo al lanzamiento pleno de la nueva tecnología móvil de tercera generación (3G)". El anterior acuerdo, que establecía la obligación de las cuatro compañías adjudicatarias de empezar a emitir en agosto de 2001, era así oficialmente enterrado. Sin más dilaciones, pero con alguna que otra rebaja en los requisitos exigidos a Telefónica Móviles, Vodafone, Airtel y Xfera, el Gobierno fijaba el pistoletazo de salida en octubre de 2004.

Aplicaciones logísticas: la oficina móvil

La nueva tecnología promete, según sus promotores, revolucionar el mundo empresarial como en su día lo hicieron el ordenador e Internet. Sus efectos se dejarán sentir en todos los sectores. La capacidad de procesamiento, el almacenamiento de información en los dispositivos y el aumento de velocidad en la transmisión son sus principales bazas. Para incitar su implantación, las compañías ofrecen diferentes modelos: "“En el caso de empresas con poca o ninguna infraestructura, o una infraestructura tecnológica muy flexible, se puede optar por aplicaciones cerradas, pero para instituciones con complejas infraestructuras tecnológicas se pueden hacer desarrollos a medida"”.

Los servicios que están despertando más interés son los asociados a la movilidad del puesto de trabajo. Esto incluye el acceso al correo electrónico, intranet y las aplicaciones corporativas. Desde Vodafone confirman: "“El cliente profesional tiende cada vez más a buscar soluciones móviles que le ayuden en su trabajo diario y que le permitan desarrollar sus tareas en cualquier momento y lugar con la mayor comodidad y pudiendo acceder a la mayor información posible”".

En el mercado incipiente, los clientes demandan servicios horizontales como acceso GPRS a Internet desde un PC portátil, envío de SMS desde el PC a clientes o proveedores, empleo del móvil como herramienta promocional, localización de terminales móviles o el acceso móvil a información corporativa como una lista de teléfonos. Por eso, uno de los sectores que más está demandando aplicaciones móviles es el comercial.

Según un reciente informe de la consultora independiente IDC, en 2007 habrá en España ocho millones de trabajadores móviles (el 47% del total), lo que supone un crecimiento de un 14,3 % en los próximos tres años. El director de análisis de IDC España, Jaime García Cantero, explica que “"en estos momentos el principal dispositivo móvil utilizado por los trabajadores de cualquier tipo de compañía, tanto de las de menos de 100 empleados como las de más de 10.000, son los portátiles con Microsoft Windows instalado"”.

Le sigue la versión de este sistema operativo para Pocket PC, excepto en las compañías más pequeñas, en las que es superado por los ordenadores de mano (PDA) tipo Palm, que es el tercer tipo de dispositivo más utilizado por los trabajadores móviles. En cuanto a usos de movilidad, predomina el acceso a aplicaciones a través de equipos de sobremesa y algunos pocos dispositivos móviles, mayoritariamente portátiles, modelo que utilizan el 55% de los trabajadores móviles en todo el mundo.

Con respecto a las conclusiones de este informe, García Cantero ha señalado que “"a los usuarios les da igual los megas de ancho de banda o el protocolo utilizado, ya que no compran tecnología sino que les interesan las aplicaciones y su capacidad para generar valor añadido”". Para el director de análisis de IDC España, la 3G tiene muchísimo futuro por delante, "“pero su éxito dependerá de los servicios que ofrezca más que de su velocidad”".

Otros análisis, como el realizado por las empresas Sybase e Intel prevén un fuerte despegue del mercado empresarial móvil en 2006. Ambas compañías han detectado un importante incremento de las inversiones en soporte de tecnología inalámbrica y en gestión de los datos críticos de negocio. A esta sucesión de estudios viene a sumarse la investigación realizada por la consultora de telecomunicaciones con sede en Londres, ARC Group, titulada “Future Mobile Networks” (“Redes móviles del futuro”).

En ella se señala la comprobación realizada, sobre todo en Estados Unidos, que apunta “"a la existencia de tendencias convergentes en tecnología que señalan una próxima explosión en el mercado de infraestructura inalámbrica y el comienzo de la fase de la informática empresarial, la Unwired Enterprise”". ARC Group estima que el sector de la empresa móvil moverá 177.000 millones de dólares en 2009 y que las ventas de ordenadores portátiles inalámbricos continuarán acelerándose. Su conclusión es que “"estamos a la vanguardia de una nueva revolución tecnológica en informática empresarial que se extiende sobre la revolución que Internet hizo posible”".

Gestión de flotas

El transporte también encontrará soluciones propias en la tecnología UMTS como lo está haciendo ahora con la GSM o GMS/GPRS. La existencia de mejores recursos para la localización, gestión y control de flotas, que proporcionan una información permanente y actualizada, permitirá reducir los kilómetros recorridos sin carga y los de desvío, el consumo de combustible, los efectos de la contaminación y los atascos y mejorará los tiempos de respuesta. Ya hoy, con la ayuda de la cartografía y un software adecuado, este control es cada vez mayor y su gestión más efectiva.

Una de las compañías líderes en este sector es Minorplanet Systems, que desarrolla en España más del 80% de la tecnología que se implementa en el resto de Europa, EE UU, Asia y Australia. Actualmente, su sistema, el Vehicle Management Information (VMI), uno de los más utilizados en los sectores del transporte, la mensajería, los servicios y la distribución, combina la tecnología de geoposicionamiento por satélite (GPS), la tecnología móvil GSM y un sistema perimetral de alarmas.

Javier León, director de marketing de Minorplanet Systems, comenta que “"el óptimo control de la flota es una fuente cada vez más importante para el ahorro de costes y la mejora de la competitividad en las empresas logísticas, lo que explica el auge de este mercado. A corto plazo, el futuro de la gestión de flotas será convertir a los camiones en puntos de recogida de datos de las empresas, transmitiendo tanto su posición como los datos almacenados a través de la tecnología UMTS que las operadoras pongan a disposición de las empresas y del medio Internet”".

Otro ejemplo de las futuras aplicaciones logísticas lo encontramos en la integración de los sistemas de gestión del sector alimentario. Anticipándose a la entrada en vigor, en enero de 2005, de la nueva normativa comunitaria sobre calidad y seguridad de los alimentos que incorpora el principio de trazabilidad, por el que las empresas deberán conocer y controlar el histórico, la ubicación y la trayectoria de un producto o lote a lo largo de la cadena de suministro, Ross Systems, Vodafone, HP y Microsoft se han unido para ofrecer al sector español de alimentación y bebidas una solución destinada a integrar sus sistemas de gestión.

La oferta de los nuevos socios incluye el software de gestión empresarial (suministrado por Ross Systems), la infraestructura de hardware (provista por HP), los sistemas operativos (de Microsoft) y los servicios de comunicaciones necesarios para hacer realidad la comunicación remota y la movilidad (las redes utilizadas serán las de tercera generación de Vodafone y tarjetas UMTS). Una vez puesta en marcha la tecnología UMTS, queda observar la respuesta de los usuarios, profesionales o particulares. Las previsiones no son malas teniendo en cuenta que: siete de cada diez españoles utilizan el teléfono móvil todos los días, existen 37 millones de abonados a la telefonía móvil y las ventas de terminales aumentaron un 10% el año pasado.

Pero, para que cuaje, la tercera generación deberá aportar valor y contenido a sus nuevos servicios garantizando la portabilidad, la conectividad y la rapidez. Los aparatos y las tarjetas ya están en las fábricas. Las antenas, todavía pocas según las empresas, empiezan a distinguirse en los tejados de las principales ciudades. La lista de las ventajas se incrementa cada día. Las previsiones son que en el año 2006 el sistema esté generalizado.

Con todo, sólo Madrid y Barcelona podrán, por ahora, disfrutar del servicio completo; en otras grandes ciudades, como Zaragoza y Valencia, tendrán un acceso más limitado. Mientras, la mayor parte del país deberá esperar hasta una fecha aún no del todo clarificada. El acuerdo suscrito entre el Gobierno español y las cuatro operadoras sólo establece que los usuarios dispondrán de al menos dos ofertas con coberturas del 95% de la población a los cinco años del lanzamiento del UMTS, y las otras dos ofertas proporcionarán dicha cobertura con posterioridad. Por otra parte, el Gobierno obliga a las empresas a invertir 11.200 millones en diez años pero deja a su libre decisión el calendario de las inversiones, con lo que la situación real del despliegue de red de UMTS, la realizada y la prevista, continúa siendo una incógnita.

Tras aducir motivos como el prolongado retraso en la disponibilidad de la tecnología UMTS, la inexistencia de terminales comercializables a gran escala, la aparición de aplicaciones tecnológicas no previstas como el acceso inalámbrico a redes fijas (Wi-Fi) o el desarrollo de los servicios GPRS, hoy el pleno funcionamiento de la tercera generación depende, según las operadoras, de más antenas de telefonía en las azoteas. Esto estará condicionado a los permisos que las autoridades municipales otorguen para su ubicación. Y estos permisos se subordinarán, a su vez, a la percepción que las diferentes poblaciones tengan de las antenas y de su asociación con efectos perniciosos sobre la salud.

Cuestión de antenas

En España actualmente hay instaladas alrededor de 30.000 antenas de telefonía móvil GSM. Un estudio publicado por el instituto de análisis de las infraestructuras de telefonía móvil, World Celular Data Base, muestra que hasta marzo de 2004 se habían desplegado en España 3.566 estaciones base de UMTS, que dan servicio en el casco urbano de Madrid y Barcelona y en ciertas zonas céntricas de otras 20 ciudades, con una inversión de 1.100 millones. La tecnología UMTS emite con menor potencia que el GSM y tiene menos alcance por lo que para su total implantación serán necesarias muchas más antenas. World Celular Data Base prevé que se logre en el año 2014 una cobertura del 90%, al ritmo de instalación actual, tras haber desplegado 21.500 antenas UMTS.

Los fabricantes de equipos de red aseguran la expansión que realizan tres de las cuatro operadoras con licencia de UMTS (Xfera continua inactiva y casi desaparecida) "“es lento aunque sostenido”". Por ejemplo, antes de que acabe el próximo año, Telefónica Móviles, la primera operadora que comenzó la implantación y que la lleva más avanzada, espera tener operativas entre 7.000 y 8.000 antenas UMTS para la tercera generación.

Por otra parte, las operadoras siguen topándose con la oposición de algunos ayuntamientos que ponen dificultades para conceder los permisos. En toda España hay más de 800 ordenanzas y normativas sobre despliegue de infraestructuras; la mayor parte limitan la colocación de estaciones base. El motivo: las dudas que crean los campos electromagnéticos (CEM) generados por estas instalaciones y sus efectos sobre la salud, nunca del todo descartados ni nunca tampoco del todo constatados. Más de un consistorio, como los de A Coruña y Lleida, han establecido limitaciones a la instalación a menos de 100 metros de los espacios considerados sensibles, como hospitales y colegios. Y hacen un llamamiento a las compañías para que compartan instalaciones

Hace más de un año, las operadoras firmaron acuerdos de colaboración, pero la realidad es que compartir, comparten poco. Desde Telefónica Móviles se afirma que "“sobre todo se está compartiendo en las estaciones que están fuera de los cascos urbanos. Hay una parte de estrategia de despliegue de cada una de las compañías y debe tenerse en cuenta que son tres redes distintas. Según la regulación, cada uno tiene que tener su red y el diseño de ésta es un factor competitivo"”.

De similar opinión son en Amena y Vodafone, desde esta última añaden que la solución es viable pero no siempre se puede aplicar: “"por una parte, puede repercutir en la calidad del sonido y, sin duda, en la dimensión de los mástiles que sustentan las antenas y, por la otra, no se puede compartir de manera sistemática, es como si dos marcas de refresco compartieran la logística de distribución de sus bebidas".

Aunque las fuentes del sector coinciden en que es pronto para hacer balance, el lanzamiento de UMTS todavía no ha cosechado el éxito esperado. Los fabricantes no han recibido pedidos de terminales y los operadores reconocen que las altas no son significativas. Para empezar, los terminales son muy caros (los más económicos cuestan 500 euros) y la cobertura aún es limitada. Por el lado de los contenidos, aún no existe una adecuada oferta para tentar al consumidor. No obstante, en el sector se ha generalizado la creencia de que la tecnología UMTS cambiará radicalmente el mundo de las telecomunicaciones, tanto en hogares como en empresas. Sólo falta crear la demanda, dicen, y las operadoras aguardan la llegada de la próxima campaña navideña para su lanzamiento a gran escala.


PRINCIPALES APORTACIONES DE LA TECNOLOGÍA UMTS

Movilidad total: el terminal UMTS es un sistema global, diseñado para funcionar en todo el mundo, que emplea redes terrestres, inalámbricas y enlaces por satélite, lo que le otorga gran movilidad. El cambio de red (roaming) es instantáneo, sin cortes en la comunicación.

Siempre conectado: además, estará siempre conectado, por lo que se podrá facturar por volumen de datos en lugar de por tiempo; lo que significa que se cobrará por el servicio, no por la conexión.

Transmisión de datos a gran velocidad: la tecnología UMTS permite transmitir datos a alta velocidad. La conexión a Internet alcanza hasta 384 Kbps, seis veces más rápidamente que con los terminales GPRS actuales.

Videotelefonía: los usuarios pueden ver con la persona con la que están hablando a través del móvil, de esta forma los profesionales podrán realizar videoconferencias con sus colegas desde cualquier lugar, sin fijar un sitio y una hora.

Descarga de archivos de gran tamaño: los teléfonos UMTS, gracias a la mayor velocidad de transmisión de datos, podrán descargar archivos tanto de vídeo, como de sonido e imagen de gran tamaño.

Acceso a contenidos multimedia de información y ocio: los usuarios podrán ver vídeo clips, recibir correo simultáneamente o jugar de forma interactiva. Además tendrán acceso a canales de noticias y a música, entre otros servicios.

Servicios de salud y emergencia: basados en la localización automática de la persona o vehículo y con la posibilidad de monitorización remota.

Especial para la empresa

Acceso a los sistemas corporativos y aplicaciones: para los usuarios de empresa, acceso a la intranet y a las distintas aplicaciones y sistemas corporativos a alta velocidad desde el móvil, sin limitaciones de lugar.

Servicios de comunicación: correo electrónico con posibilidad de incluir imágenes, gráficos, hojas de cálculo e incluso imágenes de vídeo en tiempo real, chats, foros y servicios de mensajería unificada.

Seguridad y comercio electrónico. la velocidad convertirá en realidad la navegación por Internet y el uso del correo electrónico desde el móvil, al margen de las limitaciones de la pantalla. Los empleados podrán acceder a la red de su empresa desde el móvil mediante una conexión a alta velocidad. La nueva red y las nuevas tarjetas (USIM) permitirán la identificación segura para acceder a una intranet corporativa. Se espera abrir así las puertas al comercio electrónico y a las transacciones bancarias o bursátiles.

Servicios financieros: se podrán realizar todo tipo de trámites bancarios y compra de valores, con gran riqueza de información gráfica que facilite su utilización.

Trámites administrativos: peticiones, declaraciones, consultas y en general todo tipo de trámites que hoy nos obligan a desplazarnos a oficinas públicas.

Servicios de máquina a máquina: como lectura automática de contadores a distancia, averías de vehículos y autochequeo de equipos.

Servicios de domótica: como la utilización a distancia de equipos electrodomésticos y alarmas.