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Suelo en ‘hibernación’

27/03/2014

 

Desde 2004, el suelo industrial en nuestro país parece estar hibernando.Pero la escasez de este recurso no ha despertado la inquietud de las Administraciones Públicas, que siguen ralentizando los desarrollos urbanísticos, a diferencia de los competidores europeos.

Ello provoca que la demanda se mantenga al alza y con previsión de continuar así hasta la salida al mercado, a finales de 2007, de las primeras grandes bolsas de suelo, que se encuentran en la actualidad en gestión y planeamiento. Cada vez es más frecuente la tendencia a la terciarización de las zonas industriales cercanas a los grandes núcleos, adecuadas para usos comerciales y de negocios, situación que aprovechan los promotores para la ejecución de grandes superficies y edificios de oficinas.

Éstos, no cabe duda, son más rentables, sobre todo, si el precio de compra del suelo es el mismo que para la promoción industrial. Al contrario que en estas áreas, las más alejadas tienden a consolidarse para la actividad logística, de transporte y almacenaje, donde existe mayor disponibilidad de suelo y su coste es inferior al de las zonas prime, permitiendo ofrecer rentas más competitivas y muy demandadas por el sector logístico.

En los mercados de Madrid y Barcelona es difícil encontrar disponible un producto de calidad, por lo que empresas del sector logístico plantean sus necesidades inmobiliarias en nuevas áreas, que se hallan en proceso de consolidación, como es el caso de Castilla-La Mancha, donde a las compañías, a diferencia de lo que sucede en otras comunidades, se les facilitan ayudas y subvenciones.

Algunas oportunidades

Actualmente, Andalucía cuenta con una oferta variada; existen diversos proyectos muy atractivos para el sector de la logística, como puede ser la ampliación de la ZAL en Sevilla, el Centro de Transporte del Poniente en Almería, en los que tanto la disponibilidad del suelo como su coste son menores.

En la franja norte del país se están desarrollando también grandes bolsas de suelo dedicadas principalmente al sector del transporte y la logística, como es el caso de Arasur en Álava. La generosa demanda que se está gestando se alimenta de la escasa oferta existente, por lo que una reflexión interesante que se plantea es si con la llegada de las grandes bolsas de suelo en desarrollo –que generarán miles de metros cuadrados de calidad disponibles– el mercado podrá aguantar los costes alcanzados en la época de hibernación.