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Puertos: El puerto de Castellón se prepara para el futuro

10/02/2003

El Puerto de Castellón, al este de la Península Ibérica y en las costas del Mar Mediterráneo, se encuentra en el centro neurálgico del principal motor de la economía de la provincia: el sector cerámico. Un sector que importa a través de estas instalaciones portuarias gran parte de la materia prima que utiliza en el proceso de fabricación, a la vez que exporta un porcentaje cada vez más elevado del producto terminado. Su proximidad a las compañías cerámicas es una clara ventaja frente a otros puertos.
 

Dos siglos de historia

La primera piedra para la construcción del Muelle de Levante que da origen al Puerto de Castellón se colocó en 1891. Sus inicios están vinculados a la vocación exportadora de la provincia, en aquella época protagonizada fundamentalmente por el sector de la naranja, que en el último cuarto del siglo XIX experimentó un auge relevante en sus envíos por mar hacia los principales mercados europeos.

En 1906 se movieron ya más de 60.000 t y en 1912 unas 80.000. La naranja representaba un porcentaje superior al 80% del movimiento anual del puerto. Sin embargo, los azulejos procedentes de las fábricas castellonenses de Onda también empezaron a ser característicos.

La Primera Guerra Mundial, 1914-1918, produjo una profunda crisis del tráfico marítimo. No obstante, a su término, este tráfico remontó hasta tal punto que en 1923 existían dos líneas regulares con escala bisemanal en Castellón. Después, el transporte de cítricos se decantó por el ferrocarril y la carretera y fue la flota pesquera la que se encargó de la supervivencia del puerto.

Una crisis que se superó también en 1964 gracias a la actividad de las empresas desguazadoras de buques, que proporcionaron ingresos a la economía portuaria, y a la instalación de otras compañías en la zona. En 1967, la antigua Esso Petróleos Españoles (actual BP Oil España) puso en marcha una refinería de petróleos en el puerto y una planta de producción de caprolactama en el polígono castellonense del Serrallo.

Posteriormente, una central térmica y el espectacular desarrollo del sector cerámico determinaron un nuevo planteamiento de la economía de la provincia y óptimas perspectivas para el puerto. Hoy, el espíritu emprendedor de los empresarios y el buen rendimiento de las operaciones (un movimiento de entre 70 y 80 paletas por hora) vuelven a situar a Castellón en el puerto de salida y destino del tráfico citrícola.
 

Infraestructuras

Desde que se produjo la reactivación del movimiento portuario, a finales de los años 60, las instalaciones portuarias han registrado sucesivas mejoras para la puesta al día de sus infraestructuras. En los últimos años, se ha modernizado el utillaje y las distintas dependencias en los muelles. Por otra parte, el Puerto de Castellón ha sido pionero en la enajenación de sus grúas vendiéndolas a empresas estibadoras privadas que llevan a cabo su explotación y servicio.

Se han subrogado en la obligatoriedad de la prestación de la estiba o desestiba solicitada por terceros, aplicando las tarifas propuestas por ellos mismos y aprobadas por la Autoridad Portuaria. Además, el puerto cuenta con un total de seis rampas destinadas al tráfico ro-ro, depósitos cerrados (46.614 m2), cubiertos (7.870 m2) y descubiertos (250.484 m2), así como dos almacenes frigoríficos, de 9.625 m2 con una capacidad para 7.000 paletas y de 4.125 m2 para 4.300 paletas, respectivamente.

 

Conexión con el exterior

Después de sus dos siglos de historia, el Puerto de Castellón mantiene rutas regulares con los puertos de Francia, Italia, Malta, Turquía, Rumaníia, Ucrania, Rusia, Egipto, Argelia, Túnez, Angola, Camerún, Costa de Marfil, Guinea, Nigeria, Senegal, Togo, Zaire, Líbano, Siria, Argentina, Brasil y Uruguay, entre otros países.

En cuanto a sus conexiones terrestres, podría decirse que Castellón es uno de los puertos naturales de zonas interiores como Madrid, Zaragoza, Teruel, Bilbao o San Sebastián; dispone de nuevas vías a Madrid, como la autovía A-3, y a Aragón, además de accesos ferroviarios rápidos con el Ave.

La comunicación por ferrocarril se articula en un sistema de vías con ancho normal que llega a todos los muelles comerciales desde el exterior, existiendo además una vía general en la zona de Serrano Lloberes utilizada para la clasificación de mercancía, de 600 m de longitud, con 890 m de apartaderos.

El enlace con el exterior corre a cargo de una vía exclusiva que une la zona portuaria con la estación de Las Palmas. El Puerto de Castellón también inició en 2002 una especial andadura con el objetivo de convertirse en parada crucerística; tanto los touroperadores como los armadores de buques han mostrado su interés por esta posibilidad.

De este modo, la Autoridad Portuaria ha decidido asignar una terminal y un lugar de atraque para cruceros desde el que se podrá acceder a la Costa Azahar y visitar localidades como Oropesa, Benicasim, Alcocebre o Peñíscola. Además, se está transformando el actual Muelle de Costa de la ciudad en un área lúdica y de recreo con amplias posibilidades.
 

Plan Director

Por otro lado, con la finalidad de incrementar los tráficos y afrontar el futuro ofreciendo un servicio de calidad, la Autoridad Portuaria del puerto ha puesto en marcha un Plan Director que guiará su crecimiento durante los próximos años. Se trata de crear un recinto portuario ágil y eficiente con una adecuada oferta logística.

La primera fase de esta Plan culminará en 2010 y se centra en la ampliación de la zona norte hasta los 3,5 millones de metros cuadrados y en el incremento hasta los 6.000 m de línea de atraque. De este modo se dará respuesta a las necesidades del sector energético y petroquímico y a la creciente demanda de la industria cerámica de la provincia.

La ampliación por el norte, que se está acometiendo actualmente, supondrá la creación de 720 m lineales de muelle y una superficie ganada al mar de 500.000 m2. Ésta se destinará a la creación de terminales portuarias y actividades logísticas y será una realidad en 2003.

La ampliación está concebida como la puerta de salida del producto cerámico acabado, mientras la Dársena Sur, que también forma parte del Plan Director, destinará parte de sus explanadas e instalaciones a la importación de graneles sólidos, principalmente, de la industria azulejera.

De este modo, se contempla todo el circuito de entrada y salida de materia prima y producto acabado del sector cerámico ofreciendo en el mismo recinto portuario instalaciones adecuadas y diferenciadas para cada necesidad.

La Dársena Sur se ubicará junto al Polígono del Serrallo. Serán más de 3 km de línea de muelles y alrededor de dos millones de metros cuadrados de superficie terrestre ganada al mar. Tanto los muelles como las nuevas explanadas contarán con instalaciones específicas para granel líquido y sólido.

El proyecto contempla además la posibilidad de dar cabida a buques de hasta 350 m de eslora y para ello el calado llegará hasta la cota de -16 m. Por otra parte, la Dársena Sur, que está pensada como un proyecto de logística integral, dispondrá de una vía de circulación directa, que partirá desde los nuevos accesos al puerto, así como de una conexión a la red general ferroviaria con la construcción de una estación intermodal interna.

Fuente: Ana de la Hoz