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Ahold, reestructura su logística en Cataluña

27/03/2014

La multinacional holandesa Ahold ha centralizado sus tareas de logística y distribución en Cataluña en un almacén de 18.000 m2 situado en Sant Boi (Barcelona), desde donde sirve a las cerca de 70 tiendas Supersol que tiene en la Comunidad catalana. En este centro, que dispone de estanterías de palets de sistema convencional, la compañía ha logrado simplificar los procesos y aprovechar las sinergias que se derivan de la consolidación de la mercancía y de la introducción de la radiofrecuencia en el picking y el control del stock.

La cadena de distribución Ahold, que en España desarrolla su actividad bajo la enseña Supersol, ha centralizado la logística del suministro a sus tiendas catalanas en una nueva plataforma de distribución para alimento seco (no fresco) y producto no alimenticio. Se trata de una nave de 18.000 m2 situada en un polígono industrial de Sant Boi (Barcelona). Allí se agrupan las actividades que anteriormente se desarrollaban en otros tres centros de la provincia de Barcelona, cada uno de los cuales estaba especializado en determinadas líneas o familias de producto.

El entramado logístico de Ahold en Cataluña se completa con un segunda plataforma dedicada a los productos frescos, como fruta, verdura, pescado y charcutería, que se encuentra dentro del recinto de Mercabarna (el mercado central de abastos de Barcelona). La distribución de frescos sigue sus propios cauces, con independencia del centro de Sant Boi.

Ahold se introdujo en la Comunidad catalana, en enero de 2000, con la compra de Kampio, una cadena de supermercado regional con 39 establecimientos. Esta adquisición extendió la implantación española de Ahold, que se inició en Madrid y Andalucía en el año 1998. A lo largo de 2003, la compañía prevé superar en Cataluña los 70 establecimientos, ya que continúa inmersa en un importante proceso de expansión que le está llevando a incorporar entre 10 y 15 tiendas al año.

Este crecimiento sostenido necesita de una logística muy flexible, puesto que cada vez hay que servir a un número considerablemente mayor de tiendas. La plataforma de Sant Boi ha sido dimensionada para poder dar cobertura a ese desarrollo durante los próximos 5-6 años, aunque desde la propia compañía reconocen que en estas condiciones es difícil calcular cuando llegará a la saturación.

Ahold decidió poner en marcha el proyecto de Sant Boi, porque, según el director de logística de Supersol para la zona norte, Xavier Merino, "la dispersión de la mercancía en tres almacenes no facilitaba el crecimiento". La centralización ha permitido ganar en capacidad de almacenaje y mejorar la gestión. Este centro se encarga de la preparación de pedidos (picking) y del suministro a las tiendas, pero también sirve de plataforma cross-docking para los productos de bazar, cuyas referencias están agrupadas en un almacén de Sevilla que se encarga de suministrar esta gama de productos a las tiendas de toda España.

Marca blanca y mayor surtido

Ahold, como la mayoría de los grandes distribuidores, cuenta con una marca blanca (productos Supersol), que representa una parte substancial de las ventas. En consecuencia, Supersol trabaja con un surtido de artículos mucho más amplio que el que ofertaba Kampio. Ésta fue otra de las causas que precipitó la reorganización logística en Cataluña.

Cambios similares han tenido que realizarse en otras partes de España, donde las operaciones españolas de Ahold han crecido sensiblemente. En 1999, la multinacional adquirió compañías de supermercados en Madrid (Eco Ávila y Longinos Velasco) y en el sur del país (Dialco en Sevilla, Dumaya en Málaga y Guerrero en Granada). En octubre de ese mismo año adquirió otras dos cadenas en la Costa del Sol: Las postas y Mercasol.

En 2000, además de Kampio, compró el mayorista de alimentación Superdiplo. Por último, en Canarias Ahold tiene uno de sus mercados más potentes. En el archipiélago, sus hipermercados funcionan bajo el nombre de Hiperdino. Con datos de finales de 2002, la compañía contaba en España con 613 establecimientos, entre supermercados, hipermercados, tiendas de conveniencia y supermercados de proximidad.

Circuito lógico

Como almacén central de una cadena de distribución, la misión principal del centro de Sant Boi es la de consolidar la mercancía de los distintos proveedores, buscando traducir en ventajas todas las sinergias que se derivan de esta concentración. "Debemos –afirma al respecto Merino– aportar valor con nuestra gestión logística y ser eficientes en toda nuestra cadena de suministro, desde el proveedor hasta el cliente final. Esa es nuestra razón de ser".

Todos los productos almacenados están ubicados por familias y se preparan siguiendo un circuito lógico preestablecido, de manera que, recorriéndolo a la inversa, en las tiendas pueda hacerse la reposición siguiendo el orden más adecuado. El objetivo de este circuito de picking en ABC por familias de producto es facilitar la tarea a quienes reponen los lineales. Cada paleta o combi que reciben las tiendas Supersol contiene una familia de productos determinada que se repondrá en una misma zona del establecimiento.

La nave tiene 18.000 m2 y está dividida en dos grandes zonas: alimentación y no alimentación. Dispone de 26 muelles de carga y descarga, área de servicio para las devoluciones de las tiendas, taller propio para la reparación del parque de carretillas y playa con zona para consolidación y desconsolidación de la mercancía.

El almacén de alimentación ocupa una superficie de 9.000 m2, en la que monta un complejo de estanterías de paletización convencional de 65 m de longitud, 90 m de anchura y una altura máxima de 9,5 m. Cuenta con doce estanterías dobles y cuatro simples. Las de acceso simple incorporan en su parte trasera una malla anticaída, que parte a una altura de 2,2 m del suelo. En total, esta parte de la instalación tiene 16 pasillos, con anchuras que van desde los 3,4 m hasta los 3,6 m.

En estas estanterías se han habilitado entre seis y siete niveles de carga con huecos de altura variable, puesto que en algunos módulos los primeros niveles están reservados para el picking manual. La unidad de carga es la europaleta (tres por hueco) y la capacidad total es de 10.367 paletas.

Por su parte, el almacén de no alimentación ocupa una superficie aproximada de 7.500 m2 e incorpora un complejo de estanterías de 65 m de longitud, 67 de ancho y 9,5 de alto. Dispone de 2.780 huecos, con capacidad para 8.315 europaletas.

Recorrido vertical

En las estanterías metálicas, además de por familias, los productos están ordenados según su rotación (referencias A, B y C). De este modo, las que tienen mayor salida se encuentran al inicio de los pasillos, mientras que las B y C se colocan a continuación. Con esta organización, cuando se recepciona un camión, se le asigna el muelle de descarga que queda justo enfrente de la fila de estanterías que alberga la misma familia de productos que trae el transportista. Así, la reposición necesita de un único recorrido vertical: de la caja del camión a la estantería.

Con todo, el almacén tiene un hueco estándar, con lo que las paletas pueden ubicarse en cualquier zona de la instalación. Esto permite que los productos vayan a parar siempre al hueco más cercano al área donde se realiza su picking.

La reestructuración logística emprendida con la centralización del almacenaje se ha aprovechado para introducir soluciones de radiofrecuencia en la preparación de los pedidos y el control del stock. En este sentido, la nueva plataforma se beneficia de las ventajas que ha traído la automatización de buena parte de las gestiones diarias, ya que en cuanto se recepciona la mercancía, ya se da de alta y pasa a estar disponible para todo el proceso de preparación.

La compañía trabaja ahora en la implantación de un sistema de pedido automático en sus tiendas, que genera, en función de las ventas, las necesidades de suministro por parte de la plataforma. En el momento en que se cierran las ventas de cada establecimiento, el sistema elabora el pedido que necesitarán para trabajar durante la siguiente jornada.

Simplificar los procesos

Xavier Merino explica que, con la implantación del nuevo almacén central, buscaban simplificar los procesos e incrementar la eficiencia. En este caso, la automatización del almacén no era una opción. "Nuestro trabajo -–afirma Merino-– implica, básicamente, acciones de picking, y ahí la rentabilidad de la automatización depende de la cantidad de movimientos que se hacen y de la cantidad de producto que sale por cada una de las paradas de picking: para el suministro diario a nuestras tiendas se hacen paradas en prácticamente todas las posiciones y se recogen pocas cantidades en cada una de ellas, de manera que un sistema automático no mejoraría nuestra eficiencia y posiblemente restaría flexibilidad a nuestra operativa, aspecto que valoramos de forma importante ".

De la nave de Sant Boi salen a diario 30.000 cajas de producto. Esta cifra no incluye el movimiento de la mercancía en tránsito que utiliza la instalación como plataforma de cross-docking.Dentro de la instalación se utilizan 30 carretillas: transpaletas eléctricas para la carga y descarga, preparadoras de pedidos y máquinas retráctiles que ubican y desubican la carga de las estanterías.

El proveedor europeo de Ahold en este capítulo es BT. Ambas compañías han desarrollado un proyecto de colaboración, en virtud del cual el fabricante contará en la nave de Sant Boi con un taller y un técnico interino, para tener siempre en perfecto estado el parque de carretillas.

Tras el arranque de la plataforma de Sant Boi, entre los próximos retos logísticos de Ahold figura conseguir una mayor centralización de los productos frescos en Cataluña y crear, a nivel estatal, una plataforma de productos de baja rotación (el 60% de las referencias de Supersol implican el 20% del movimiento total), en la que se trabajaría con la misma filosofía que rige la que tiene en Sevilla dedicada al bazar.

Fuente: Dani Martínez.

La pequeña tienda de comestibles factura hoy 73.000 millones

El 27 de mayo de 1887, Albert Heijn, de 22 años de edad, asumió la gestión del almacén de la pequeña tienda de comestibles que regentaba su padre cerca de Zaandam, al oeste de Holanda. Allí empezaron a ofrecer productos y servicios de calidad a precios bajos, una estrategia que sigue vigente hoy en Ahold.

La multinacional holandesa desarrolla una política de tiendas multiformato centrada en resolver cada semana las necesidades de 40 millones de clientes repartidos en 27 países de cuatro continentes. Bajo sus propias marcas locales, las compañías de Ahold tienen aproximadamente 9.000 supermercados, hipermercados y tiendas de conveniencia situadas en Estados Unidos, Europa, América Latina y Asia. Ahold también ofrece la posibilidad de comprar a través de Internet y recibir la compra a domicilio, pero en España todavía no ha desarrollado este canal de distribución. La compañía alcanzó en 2002 unas ventas consolidadas en todo el mundo de 72.700 millones euros.

Ficha técnica del almacén de paletización convencional de Supersol

  • Longitud estanterías: 65 m
  • Anchura estanterías: 157 m
  • Altura estanterías: 8,5 m y 9,5 (estanterías sencillas)
  • Longitud almacén: 82 m
  • Anchura almacén: 180 m
  • Nº de estanterías: 48
  • Nº de pasillos: 32
  • Anchura del pasillo: Entre 3,4 y 3,6 m
  • Niveles de carga: 5, 6 y 7 (incluido el suelo)
  • Nº de módulos: 1.199
  • Longitud de los módulos: 2.700 mm
  • Capacidad por hueco: 2 y 3 paletas
  • Capacidad total: 18.678 paletas
  • Carga máx. por hueco: 2.000 kg y 3.000 kg
  • Unidad de carga: Paleta de 800x1.200 mm
  • Estanterías servidas por carretilla retráctil