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Innovación tecnológica aplicada a la distribución

01/03/2004

La creciente utilización del comercio electrónico y la necesidad de generar soluciones eficaces a problemas como la seguridad y la distribución física de mercancías están diseñando un nuevo escenario para el transporte. La incorporación de las nuevas tecnologías de información y las telecomunicaciones representan un reto estratégico para aprovechar las ventajas de la desregulación de los mercados y la apertura de las economías. De hecho, un estudio de la Fundación CETMO asegura que un 90% de los cargadores españoles considera que, en un futuro próximo, saber sacar provecho de las innovaciones será un requisito para la selección del transportista.

Según este estudio presentado por la Fundación CETMO (Centro de Estudios del Transporte para el Mediterráneo Occidental) titulado “Las necesidades de los cargadores y la respuesta de los transportistas españoles de mercancías por carretera”, los agentes demandan en función de las fases del servicio de transporte: webs y portales que integren las ofertas de las empresas (fase de comercialización); transmisión de datos vía EDI (Electronic Data Interchange) y correo electrónico (contratación y posventa); comunicaciones móviles y localización de flotas (ejecución); y gestión electrónica de documentación (entrega y facturación).

Mejorar la competitividad de las empresas: el plan PETRA
 

En este contexto, el Ministerio de Fomento ha impulsado el denominado programa PETRA (Plan Estratégico para el sector de Transporte de Mercancías por Carretera), que establece un conjunto de actuaciones modernizadoras para el quinquenio comprendido entre 2001 y 2005. Entre otras medidas, dicho proyecto "“pretende dar a conocer las últimas tecnologías aplicables al sector promoviendo, a través de foros, un contacto entre proveedores y transportistas para potenciar su uso y favorecer su adaptación, de forma que aumenten y mejoren su competitividad”", afirma José Ignacio Cases, gerente de Consultrans, empresa adjudicataria del desarrollo del plan.

Este plan se completa con un catálogo actualizado de empresas y productos de tecnología aplicada en la página web del Ministerio de Fomento (http://www.mfom.es/transportes) y con un estudio asociado sobre la oferta y la demanda de dichas innovaciones. "“El análisis se realizará por medio de encuestas a proveedores y profesionales del sector y se desarrollará al inicio y al final del programa, con el fin de detectar si ha tenido efecto en la formación y consideración de estos agentes y en qué medida se ha dado”", aclara Ignacio Cases.

Tramitación de autorizaciones vía Internet
 

Hasta hoy, la tramitación de expedientes de autorizaciones de transportes se ha visto afectada por culpa de la burocracia. Dicha tramitación requiere la aportación de una documentación —el transportista tiene que demostrar que está al corriente del pago de las obligaciones tributarias y que tiene los vehículos matriculados, revisados y a punto— en la que intervienen diferentes administraciones, con el consiguiente retraso en la entrega de licencias que eso conlleva.

Para Cases, la principal dificultad, ya no en España, sino en el ámbito comunitario, viene dada por la falta de interconexión entre registros de los distintos departamentos públicos que participan en el proceso. En este sentido, "“es una barrera insalvable, no porque la tecnología no lo permita, que de hecho lo hace, sino porque siguen existiendo cortapisas de tipo político o, a la hora de invertir, en adaptar y modernizar las aplicaciones entre los sistemas”", subraya.

Gracias al proyecto “Gestión de expedientes de autorizaciones de transportes vía Internet”, promovido por la Dirección General de Transportes por Carretera del Ministerio de Fomento, las tramitaciones se podrán gestionar en tiempo real a través de la Red y "“será la propia Administración la que automáticamente conecte y extraiga información de los distintos registros públicos sin que el transportista tenga que hacer ningún esfuerzo adicional para que se le conceda la autorización correspondiente que le permita circular”". Los responsables de Consultrans calculan que la medida beneficiará a cerca de un millón de transportistas. Sirva como dato el hecho de que el parque total de autorizaciones en España es de 1.200.000, de las cuales cada año se renuevan aproximadamente la mitad.

Tecnologías para la seguridad
 

Otro capítulo que se verá favorecido por el uso de las nuevas tecnologías es el relativo a las mercancías peligrosas. La normativa actual —recogida en unos manuales, lo que se conoce como ADR (Acuerdo Europeo sobre Transporte Internacional de Materias Peligrosas por Carretera)— es compleja por la cantidad de productos químicos que contempla y por las especificaciones en las condiciones de transporte que deben aplicarse a cada uno de ellos.

En esta línea, “"desde la Administración se está trabajando para facilitar y mecanizar todo ese proceso, volcando la información a través de Internet para que, por ejemplo, en un control de carretera, un agente pueda consultar a través de un dispositivo móvil, un banco de datos con respuestas inmediatas sobre lo que se está transportando”", dice Cases. Del mismo modo, y en un hipotético caso de accidente, el sistema posibilitaría, en función de la tipificación de la carga, conocer actuaciones de salvamento más eficaces y precisas.

El copiloto tecnológico, la “caja negra” de los camiones
 

Un porcentaje muy elevado de los accidentes de tráfico suele deberse al factor humano, que engloba hechos como distracciones, imprudencias o cansancio físico. Este último es un aspecto del que los conductores no siempre son conscientes y que afecta principalmente a aquellos que se ven obligados a pasar largas horas al volante. Por eso, a principios del 2002, Consultrans y el INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial) comenzaron a trabajar en el proyecto del copiloto tecnológico o Tech Co Driver (TCD).

El sistema está ideado para ser instalado en vehículos pesados y de transporte de pasajeros, pero no se descarta que en un futuro pudiera implantarse en todos los turismos. Según Ignacio González-Estrada, director técnico de Transmática, empresa del grupo tecnológico Altran en la que también se integra Consultrans, “"el TCD mide una serie de variables de comportamiento del vehículo sobre las que interviene el conductor —aceleración y ángulo de movimiento del volante, entre otras— a partir de las cuales se establece el momento justo en que el transportista va a entrar en estado de somnolencia"”.

Dado el caso, el sistema activa automáticamente sucesivos dispositivos de emergencia, como señales en el cuadro de mandos, vibración en el asiento, tirones o reducción gradual de la velocidad, que le avisan antes de que pueda perder el control de su camión. Con una inversión de 900.150 euros, el mecanismo del copiloto se compone de sensores exteriores, diferentes sistemas de alarma y un ordenador central.

En la misma línea de la electrónica embarcada y también en colaboración con el INTA, Consultrans está desarrollando un proyecto denominado Speed Inteligent System (SIS), que detecta conatos de adelantamientos entre vehículos pesados en carretera. "“Lo que pretendemos es que cuando el camión se disponga a adelantar, el sistema lo detecte y anule el limitador de velocidad durante un intervalo de 15 ó 20 km para que culmine la maniobra con mayor facilidad y, en el momento en el que acabe de realizarla, vuelva a su límite original”", indica González-Estrada.

Tarjetas inteligentes y el tacógrafo digital
 

La normativa europea sobre transportes establece la obligatoriedad de que todos los vehículos comerciales nuevos de la Unión lleven incorporado, a partir de verano de 2004, un sistema de tacógrafo digital. El tacógrafo convencional —lo que se ha venido utilizando hasta ahora— es un sencillo dispositivo que recopila información detallada sobre la conducción, los períodos de descanso y actividades relacionadas de los conductores, y la registra en un disco.

El sistema digital desempeña este mismo papel, pero empleando la tecnología del módem para mejorar la eficacia y el seguimiento de los datos. De esta forma, recoge la información detallada de forma electrónica y la almacena en un dispositivo local instalado en el vehículo que puede ser consultado por las autoridades pertinentes cuando haga falta.

El artilugio se complementa con una tarjeta inteligente extraíble que deberá llevar consigo el conductor y que en España será emitida y gestionada a través de la Fábrica de Moneda y Timbre a partir de un sistema informático desarrollado por Consultrans. Además de los tiempos de conducción, dicha tecnología es capaz de medir parámetros como la distancia recorrida o la velocidad del camión.

El resultado será un plan que mejorará la seguridad en carretera y contribuirá a mantener una competencia justa. El período de transición previsto por la UE para la implantación definitiva del nuevo tacógrafo —ambos sistemas habrán de convivir durante ocho o diez años— marcará la única dificultad, ya que "“mientras que un vehículo digitalizado podrá recoger la información a través de su tarjeta, otro que no lo tenga instalado tendrá que seguir utilizando los discos, con lo cual la información no estará integrada"”, argumenta Ignacio Cases.

Proyectos PISTA
 

Por encargo del Ministerio de Ciencia y Tecnología, Consultrans es la responsable junto con la empresa de ingeniería Tecnova de llevar a cabo los denominados programas PISTA (Promoción e Identificación de Servicios Emergentes de Telecomunicaciones Avanzadas) para el impulso tecnológico en el transporte de viajeros y de mercancías por carretera.

En esta línea, la consultora desarrolló en 2002 un proyecto piloto enfocado a la comercialización de cargas a través de Internet. Pero la falta de transparencia de las agencias, "“hoy por hoy" —explica Cases— "poco dadas a que sus clientes sean accesibles a otros transportistas”", hizo que resultase difícil encontrar una iniciativa empresarial para su desarrollo. Así, aunque en principio se trataba de un proyecto abierto, sólo una empresa, el Grupo Logístico Santos, tomó como base el producto, integró con el programa a toda su flota de transporte y desarrolló su sistema particular, que sigue utilizando en beneficio propio.

Oferta y demanda de tecnología
 

Según los expertos de Consultrans, las empresas fabricantes de tecnología aplicada al sector de la carretera en España están tan evolucionadas o más que en Europa: “"De hecho, nuestro país es puntero en lo que a desarrollo de software se refiere y uno de los mejor considerados en el ámbito comunitario"”, constata Cases. Asimismo, "“tenemos capacidad tecnológica suficiente para fabricar componentes, ensamblarlos, desarrollar productos concretos y comercializarlos. No digo que estemos a la cabeza del mercado, pero hay compañías nacionales que compiten perfectamente con las europeas"”.

Desde el punto de vista de la demanda, la perspectiva es muy amplia. Existen empresas realmente avanzadas y preocupadas por hacer uso de las nuevas tecnologías y otras que son más reacias a emplearlas: “"Estas últimas suelen ser sociedades que por su tamaño no pueden acometer fuertes inversiones"”, incide González Estrada.

A lo que añade, "“los autónomos no tienen acceso a las nuevas tecnologías si no es porque están prestando servicio a compañías que sí las emplean”". Por regla general, ambos coinciden en señalar que las empresas grandes y medianas con flotas importantes se desarrollan bastante en este campo, sobre todo los operadores logísticos, que incorporan la tecnología para integrar toda su cadena de valor y ofrecer un mejor servicio al cliente.

Un sector que tiende a concentrarse
 

La incorporación de España a la UE ha provocado que la propia Administración promueva la concentración empresarial del sector de la carretera con vistas a ser más competitivo. Al autónomo cada vez le es más difícil rivalizar en precios, productos y vehículos adecuados. Las empresas pequeñas siguen existiendo, pero tienden a fusionarse con otras con mayor capacidad de inversión para modernizar sus flotas y acometer nuevos proyectos tecnológicos.

Otra peculiaridad es la incorporación de nuevo personal en plantilla, más preparado en todos los ámbitos y capaz de introducir esas innovaciones en la compañía. Esta evolución, que se ha producido en un brevísimo espacio de tiempo, “"se ha visto forzada porque el transportista español ya compite con el europeo en igualdad de condiciones, viéndose obligado a introducir todo tipo de reglas para optimizar su actividad económica"”, dice Cases.

El transporte por carretera del futuro
 

Ignacio González-Estrada vaticina que en el futuro, el transporte por carretera va a ser un modo limpio. Opina que, "“antes de que se desarrolle el ferrocarril como una verdadera alternativa, ya se habrán preocupado los fabricantes —los de automoción ya lo están haciendo y los de transporte de mercancías también lo harán— de inventar vehículos con tecnologías que reduzcan radicalmente la contaminación"”.

En largas distancias “"habrá integración con modos —añade— pero la prestarán las mismas empresas”". En este sentido, "“habrá operadores únicos, es decir, una gran compañía que gestione su flota de vehículos por carretera, su flota de vagones de mercancías e incluso su red aérea o para completar su cadena de transporte"”, concluye González-Estrada.


 

14.000 millones de euros de volumen de negocio en 2003

 

Un informe de la consultora DBK cifra, de forma provisional, en 13.950 millones de euros el volumen total de negocio generado por las empresas de transporte de mercancías por carretera en 2003, un 6,5% más que en 2002. Se espera que este comportamiento se consolide a lo largo de los ejercicios siguientes, previéndose aumentos del 7,5% en 2004 y del 8,5% en 2005.

Según el estudio, el sector ha acusado en menor medida que otros negocios de servicios la desaceleración general de la economía, gracias al buen comportamiento de la demanda de algunos clientes, como los de la construcción, y al dinamismo de las operaciones internacionales. A pesar de las últimas concentraciones, el mercado sigue presentando una estructura muy atomizada. A finales de 2002 se dedicaban al transporte de mercancías por carretera 115.770 empresas, 6.435 menos que en el año anterior, registrándose un media de dos empleados por compañía.

Por su parte, la flota de vehículos autorizada para el transporte público se situó en 2002 en unas 281.000 unidades, contabilizando un descenso del 0,7% en relación con la cifra registrada en el año anterior. Los cinco primeros operadores —Grupo Seur, Guipuzcoana Euro Express, Grupo Azkar, Grupo Tradisa y Grupo Cat— acapararon de forma conjunta algo más del 10% del valor total del mercado.

En los próximos años, la creciente globalización y las mayores exigencias de calidad por parte de los clientes seguirán incentivando la concentración, principalmente por medio del establecimiento de alianzas y fusiones. Además, el clima de competencia seguirá presionando a las empresas para mantener sus niveles de inversión, en lo que se refiere a la capacidad para ofrecer un servicio integral. Por otro lado, la integración de compañías españolas en redes internacionales de transporte favorecerá su actuación en el extranjero y la optimización de sus niveles de calidad y rentabilidad.

Fuente BOX: Estudio de la consultora DBK "Transporte de Mercancías por Carretera".