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Gigantes en movimiento

27/03/2014

Una excavadora de la longitud de dos campos y medio de fútbol,un camión que es capaz de echarse 363 t a la espalda,un avión que puede alojar el chasis de otras aeronaves,un buque con una eslora del largo de ocho piscinas olímpicas o un tren compuesto por 682 vagones.Son los mayores ingenios móviles del mundo.

Como salida de una película de ciencia ficción, una enorme máquina compuesta por toneladas de metal se recorta contra el cielo. Su altura es similar a la de un edificio de 34 plantas y su longitud es la de casi dos campos y medio de fútbol.

Los conductores que transitan con sus coches por una carretera cercana quedarían aterrados si no fuera porque un acontecimiento así se prepara con semanas de antelación y porque ingenios como éste son bien conocidos en esta zona de Alemania.

A la protagonista de esta historia se la conoce como Bagger 288 y es una excavadora que posee lo que los expertos denominan ruedas de paletas. Este tipo de máquinas se utilizan en la explotación de minas a cielo abierto y son muy habituales en zonas como las del estado federal de Renania del Norte-Westfalia (Alemania), en donde precisamente se pueden encontrar las más grandes del mundo.

Allí trabaja desde 1978 la precursora de todas las excavadoras, la Bagger 288, un monstruo de 96 m de alto, 240 de largo y 13.000 t de peso,que devora 16,5 mW de electricidad para extraer, cada día, el equivalente al área de un campo de fútbol que se excavara con una profundidad de 30 metros, unos 240.000 m3 de terreno.

Y en ese volumen de material se encuentra el motivo de su existencia: el carbón que se utiliza en las plantas de generación de electricidad de la zona y que supone el 15% de la producción eléctrica alemana.

Moverse por sí misma

Las titánicas medidas de esta máquina desarrollada y construida por Krupp (hoy ThyssenKrupp) resultan todavía más sorprendentes cuando se les añade otro factor: la gigantesca estructura se desplaza por sí misma y es capaz no sólo de recorrer los canales que va creando a medida que horada la tierra, sino, incluso, tal y como ocurrió en 2001, cambiar a otra zona de explotación a 22 km de distancia.

Y este hecho convierte a la Bagger 288 en el artefacto móvil terrestre más grande del mundo. Con una velocidad de unos 10 m por minuto y trasladándose sobre los 12 sistemas de tipo oruga impulsados eléctricamente que forman su modo de desplazamiento, hicieron falta tres semanas para que la 288 cubriera hace seis años la distancia que separa las minas de Garzweiler y Hambach.

En su periplo, la excavadora se vio obligada a cruzar varias carreteras y autopistas a las que hubo que cubrir con un manto de 200.000 m3 de grava y tierra para nivelar el camino por el que debía transitar. Las medidas de la 259 son algo menores que las de la 288; en concreto, su altura es de 70 m y su longitud alcanza los 210 m.

Para mover estas dos maravillas de la ingeniería hicieron falta 40 operarios que vigilaban y ayudaban en su traslado, aunque para hacerla funcionar normalmente en la mina sólo son necesarias cinco personas por cada máquina. Por otra parte, el traslado –que incluía los preparativos para acondicionar el terreno en algunos tramos– costó 15 millones de marcos alemanes, unos 7,6 millones de euros.

Titanes de carga

La minería es probablemente la actividad que a lo largo de la historia más ha necesitado contar con máquinas de trabajo y transporte ingentes. Fruto de ello son las colosales excavadoras con ruedas de paletas, como la Bagger 288, y también lo es el T282 B de Liebherr. Se trata del camión minero capaz de transportar mayor peso –de los que se comercializan actualmente, nada menos que 363 t de carga, que con el propio peso del vehículo pueden llegar a sumar 405 t.

Aún queda margen de seguridad para un sistema motriz que puede soportar un peso operativo máximo de 592 t. Para albergar tantas toneladas es necesario contar con unas dimensiones a la altura de las circunstancias: 14,5 m de largo con una distancia de 6 m entre ejes, 7,4 m en su parte más alta –por encima de la cabina– y 8,8 m de ancho.

El método empleado en la propulsión dos por el principal a través de un convertidor.A diferencia de sus antecesores, los camiones gigantes modernos como este de Liebherr utilizan un sistema de corriente alterna que mejora el rendimiento global del vehículo, especialmente en la aceleración y la parada, por lo que se consigue un mayor número de ciclos por unidad de tiempo y, a la vez,se optimiza el coste de transporte por tonelada.

Pese al elevado precio de este tipo de camiones capaces de transportar más de 300 t, que ronda los 3,2 millones de dólares, se venden al año entre 50 y 75 unidades en todo el mundo (hay otros fabricantes como Komatsu que también comercializan camiones en este rango de dimensiones). Las empresas explotadoras de gran des minas, como las que se pueden encontrar en América, África o Australia, son los principales destinatarios de semejantes bestias de carga.

La ‘Serpiente de Hierro’

A esta última localización, Australia, es donde hay que desplazarse para encontrar a otros monstruos terrestres: los que probablemente son los trenes más largos y pesados del mundo. Así al menos lo proclama con orgullo la compañía BHP Billiton. Esta firma –conocida en las antípodas como la “Gran Australiana”– fue durante años la mayor empresa de su país.

Su actividad es la extracción de hierro, algo que lleva a cabo en cantidades ingentes cada año. Para el transporte del mineral de hierro entre las explotaciones y los puertos, la compañía dispone de varias líneas férreas por las que circulan auténticas serpientes gigantes de metal que pueden alcanzar kilómetros de longitud.De las dos vías principales, la que une Newman y las minas de Yandi y Área C con Port Hedland recorre 426 km y es por la que discurren los trenes más largos y pesados que existen.

En esa misma vía se consiguió, en junio de 2001, el récord del mayor tren operado hasta esa fecha: 682 vagones remolcados por sólo ocho locomotoras AC6000 durante diez horas y a lo largo de 275 km, que formaban un conjunto de 7,4 km de longitud y casi 100.000 t de peso, de las que 82.262 t correspondían a la carga que transportaba.

Un caso excepcional

Las cifras, aunque sorprendentes, se refieren a un caso puntual y excepcional, lo que no impide que los trenes que circulan por la línea de Newman sean en la actualidad los mayores del mundo: cada uno se compone de hasta 336 vagones arrastrados con la ayuda de varias AC6000 de General Electric, que como su nombre indica son locomotoras diésel-eléctricas de corriente alterna con una potencia de 4.660 kW (6.335 CV) cada una.

Estas locomotoras de 23 m de largo son las más potentes de todas las construidas por la multinacional norteamericana. Su sistema de tracción se basa en el uso de motores diésel GE 7 HDL de 16 cilindros e inyección electrónica (hay uno por máquina) que a través de seis convertidores –uno por cada eje– mueven otros tantos motores eléctricos.

Este sistema confiere a la AC6000 una fiabilidad muy alta en el esfuerzo de tracción, incluso en condiciones meteorológicas desfavorables, lo que unido a unos sistemas de control y de seguridad electrónicos muy avanzados, como los diagnósticos a bordo o el control preciso de tren, entre otros, convierten a esta locomotora en idónea para trabajos tan duros como los que le encomienda BHP Billiton.

Hierro y barcos

La “Gran Australiana” lleva sus trenes hasta puertos en los que el mineral de hierro es embarcado en buques de carga.Pero sólo son naves de 203 m como máximo, muy poca cosa comparado con los enormes cargueros que se botan en la actualidad. En agosto del pasado 2006 se puso en marcha el que de momento es el mayor buque portacontenedores del mundo –de hecho, se trata del más grande en términos absolutos que está operativo–.

El Emma Maersk lleva el apellido de la empresa danesa propietaria, especializada en el transporte de mercancías por mar. Este coloso empequeñece los ingenios utilizados por la minera australiana. Nada menos que 397 m de eslora (largo) por 56 m de manga (ancho) y 30 m de calado (profundidad) forman el área sobre la que se pueden asentar hasta 11.000 TEU completos de 14 t cada uno, aun que según los cálculos que se utilizan generalmente en el sector –no en función del peso, sino del total de contenedores que caben sobre la cubierta del buque– el Emma puede transportar unos 14.500 TEU.

Un millar de estos contenedores son, además, refrigerados. Grande no quiere decir contaminante.O al menos, no tan contaminante. El buque ha sido diseñado con un sistema de última generación que recupera el calor desperdiciado y optimiza el uso energético, lo que tiene como resultado un mejor rendimiento en términos económicos y medioambientales.

También se ha empleado una pintura de silicona que está libre de toxinas de tributiltino, que no sólo es respetuosa con el medio ambiente, sino que además impide que los organismos se incrusten en el casco, lo que para un buque como el Emma supone reducir el consumo de combustible en más de 1.200 t anualmente.

En cuanto a la seguridad y estabilidad de la nave, una de las cuestiones más peliagudas en lo que se refiere a los grandes buques, ya que suelen llevar cargas cuyo valor supera los 300 millones de euros, se han instalado dos pares de aletas estabilizadoras activas que controlan la dirección y el equilibrio. Además, para las maniobras más precisas, las que se requieren en el puerto, el Emma cuenta con cuatro propulsores, dos en la proa y dos en la popa, cada uno de ellos con 25 t de tracción transversal.

Un gigante Diésel

Y hablando de propulsión, el Emma Maersk dispone del mayor motor diésel construido hasta la fecha. Compuesto por 14 cilindros y controlado electrónicamente, el corazón del buque entrega una potencia de cerca de 111.500 CV (80.000 kW). El sistema de propulsión es apoyado por dos motores eléctricos. Además, incorpora cinco generadores diésel con una potencia combinada de 28.144 CV (20.700 kW) y una turbina de gas/ vapor accionada por el escape del motor diésel principal, que proporciona en total otros 11.556 CV (8.500 kW).

Todos estos mecanismos generan 8.000 señales de datos que son continuamente monitorizadas por un avanzado sistema informático, el cual optimiza y controla el buen funcionamiento de todos ellos. A pesar de la cantidad de máquinas necesarias para la operación del Emma y de la potencia que desarrollan, la nave ha sido concebida para ser confortable para la tripulación –13 personas son suficientes para gestionarla–, debido a que en el interior del buque la temperatura es agradable y el nivel de ruido y vibraciones resulta mínimo.

En definitiva,se trata de un gran buque que se podrá admirar en un puerto español, el de Algeciras, incluido como escala en su ruta entre Europa y Asia.Una buena oportunidad para disfrutar de la que probablemente es la máquina más grande construida por el hombre que esté operativa en la actualidad.

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EL RETO DE FRENAR EL LIEBHEERR T282 B

Puede sorprender que el tiempo de parada sea un factor de peso en un camión como el Liebherr T282 B, pero es que detener uno de estos monstruos cargado al máximo –o bajarlo por una pendiente– requiere una técnica especial.

Cuando el camión desciende por una inclinación, no se utilizan frenos a fin de evitar que se embale, ni tampoco ningún tipo de mecanismo de refrigeración. Los motores eléctricos emplean un sistema de retardo, similar al denominado freno-motor, que convierte el movimiento de las ruedas en corriente alterna, a la vez que la energía que producen se disipa en el aire con la ayuda de un ventilador de corriente continua.

Mientras, el motor diésel queda al ralentí para disminuir el consumo de los 4.730 l de combustible que el T282 puede albergar. La parada se efectúa en dos fases: la primera lleva al camión hasta una velocidad de 0,8 km/h, con el sistema de retardo eléctrico, y en ese punto se aplican los frenos de disco.

 

COLOSOS DEL MAR

Los buques más grandes en términos de capacidad de carga son los Malaccamax. Estos ingenios tienen unas dimensiones de hasta 470 m de eslora, 60 m de manga y 20 m de calado. Los nombres y la clasificación de las naves se efectúan en función de los canales que pueden atravesar. Así, un Panamax es aquel buque cuyas medidas son aptas para sortear el canal de Panamá.

 

LA SUPERLOCOMOTORA CHINA

La máquina ferroviaria eléctrica con mayor potencia está a punto de ser estrenada en China. Ha sido desarrollada por CSR Zhuzhou Electric Locomotives Works y Siemens Transportation Systems, que han conseguido concebir un titán de metal que es capaz de arrastrar 20.000 t, gracias a la potencia de su motor de 9.600 kW (unos 13.000 CV). Su destino será el transporte de carbón desde Datong, en la provincia de Shanxi, al puerto de Qinhuangdao, para lo que deberá recorrer los 620 km que separan ambos puntos.

 

UNA BELUGA QUE NADA EN EL CIELO

No se trata del mayor avión construido, ni tampoco el que puede transportar más toneladas, pero a pesar de todo el modelo Beluga de Airbus se ha ganado un puesto en el ranking de máquinas gigantes por derecho propio debido a su peculiar capacidad. Aunque se habla mucho de otro modelo de la misma compañía, que empezará a operar este año, el A380-800F; por sus dimensiones, el Beluga seguirá ocupando el podio del avión con mayor capacidad para las cargas de más volumen.

 

UNA BODEGA DE 1.365 M3 El A300-600ST

Super Transporter –que es su nombre técnico– se concibió para el transporte de secciones completas de otras naves de Airbus en proceso de construcción, si bien actualmente la compañía también alquila unidades de este modelo a diferentes empresas. Las dimensiones de su bodega de 1.365 m3 son de 7,1 m de ancho y 7,1 m de alto, con una longitud de 37,7 m, suficiente para albergar desde módulos de la Estación Espacial Internacional a tanques con productos químicos, e incluso helicópteros, sin necesidad de desarmar ninguna pieza.

Además, debido al diseño de la compuerta de la bodega, que se abre hacia arriba, se pueden realizar cargas y descargas de piezas completas de gran volumen. Eso sí, el peso máximo que este avión puede transportar son 47 t y su rango de acción es de unos 2.780 km, con un peso de 40 t en su bodega. Incluso los gigantes tienen sus límites.