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Efectos de la apreciación del euro en la empresa española

01/02/2004

La mayoría de las empresas españolas considera que la apreciación del euro no ha tenido un efecto directo en su actividad. Esta es una de las conclusiones de un estudio realizado por las Cámaras de Comercio y presentado a finales de 2003, en el que han participado 2.707 compañías de nuestro país.

Como es lógico, el incremento del valor de la moneda única europea frente al dólar está influyendo en la coyuntura económica del Viejo Continente. Para comprobar los efectos de esta situación en el tejido empresarial español, las Cámaras de Comercio han llevado a cabo un estudio a partir de 2.707 compañías, con al menos un trabajador, que desempeñan su actividad en todo el territorio nacional.

En general, de este análisis se desprende un efecto limitado de la apreciación del euro en las variables estudiadas por la organización, tal y como han considerado la mayoría de las empresas consultadas. No obstante, hay que resaltar que una de cada cinco afirma que su cifra de negocio se ha visto afectada negativamente.

La competencia en los mercados a los que llegan los productos españoles (incluido el nacional) se ha intensificado a causa de la mayor competitividad del precio de los artículos procedentes de países “no euro”. La revalorización de la moneda ha originado también un aumento de las compras en estos mismos países, al igual que un recorte de las ventas.

El estudio, además, refleja que se ha producido una subida en los precios. Probablemente, se debe a un intento por mantener la cifra de negocio ante la caída de las ventas; por su parte, la estrategia de competitividad se está enfocando, cada vez más, hacia la mejora de la calidad y del servicio y menos hacia el precio.

A medio y largo plazo
El estudio de las Cámaras incluye las repercusiones a medio y largo plazo. Así, la mayoría de las empresas considera que el mantenimiento de un euro fuerte no tendrá efectos directos sobre su cifra de negocio, sus precios de venta o el número de trabajadores contratados. Además, el porcentaje de empresas que esperan acrecentar estas variables es superior al de las que indican una reducción.

Por otra parte, a medio y largo plazo, las compras y las ventas fuera de la zona euro se verán afectadas en mayor medida. En cuanto a las compras, éstas podrían crecer según el 31% de las empresas entrevistadas; con relación a las ventas, para el 27% es posible que experimenten un recorte. Por tanto, un euro fuerte tendría un efecto directo limitado y, en todo caso, apuntando hacia positivo sobre la actividad, principalmente en su vertiente interna, puesto que se incrementan las importaciones y se reducen las exportaciones.

Los sectores a examen
Del estudio también se extrae que, sobre todo en las empresas pertenecientes al sector servicios (comercio, hostelería, turismo y resto de servicios), la evolución de la cifra de negocio se ha visto perjudicada por la apreciación del euro. Además, destaca el aumento generalizado de la competencia a la que se enfrentan todas las compañías debido a la mejor competitividad en cuanto al precio de los productos y servicios procedentes de países situados fuera de la zona euro.

Por su parte, el sector industrial (industria y construcción) ha aprovechado este menor precio para reforzar sus importaciones. Sin embargo, el sector servicios ha sido el más perjudicado por el crecimiento de sus precios en el exterior por lo que sus exportaciones se han resentido alcanzando un saldo negativo de más de 17 puntos.

En general, en ningún sector se considera preocupante el mantenimiento de un euro fuerte a medio y largo plazo. La cifra de negocio se incrementará, aunque con mayor intensidad en los servicios, efecto que se manifiesta, igualmente, en la contratación de trabajadores y en los precios. Con relación a la industria será más intenso el efecto sobre sus compras en los países no euro, mientras que las exportaciones dirigidas a estos mismos experimentarán un deterioro de menor intensidad que en los servicios.

Del análisis de la variable de los precios de venta se deriva que subirán en ambos sectores. Esto se producirá debido al intento de mantener los márgenes a través de la introducción de mejoras en la calidad y en los servicios prestados, dejando en un segundo plano la competitividad a través de los precios.

Resultados por tamaños
Según se percibe del estudio, la apreciación del euro ha tenido consecuencias en las ventas dirigidas a terceros países, sobre todo las realizadas por las empresas de mayor dimensión. Éstas han frenado más sus exportaciones a la zona no euro que las pequeñas compañías. También, destaca el repunte en los precios de venta de los productos y servicios de las sociedades de menor tamaño y el recorte de éstos en las más grandes.

Además, tales organizaciones, por estar más expuestas al exterior, se ven obligadas a contrarrestar el efecto de un euro fuerte para no perder competitividad en sus ventas fuera del país. Por el contrario, las empresas pequeñas, centradas en el mercado interno, han modificado sus estrategias para que a corto plazo su cifra de negocio no sufra tanto.

A medio y largo plazo las empresas de mayor tamaño serán las que se vean más perjudicadas
en lo que se refiere a las ventas dirigidas a países situados fuera de la zona euro y a su cifra de negocio. No obstante, las de menor dimensión, dada su poca exposición al exterior, no se verán tan influidas por el mantenimiento de una situación con un euro fuerte, tanto en sus ventas y compras a terceros países como en su cifra de negocio (la cual esperan engrosar).

En cuanto al empleo, será la variable que menos se vea afectada de forma directa por una variación en el tipo de cambio. Por otro lado, del estudio se desprende que los precios relativos tenderán a elevarse en todas las compañías cualesquiera que sea su envergadura, aunque de una manera más moderada en las grandes, las cuales vigilarán con mayor intensidad la competitividad a través del precio.