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Un día con UBS

27/03/2014

En las recientemente inauguradas instalaciones fabriles de United Barcode Systems (UBS), la compañía produce sistemas de etiquetado, codificación y marcaje.Las nuevas dependencias de 2.500 m2, ubicadas en la localidad barcelonesa de Vilassar de Mar, han sustituido a otras que ya se habían quedado pequeñas.

Los procesos de fabricación de los aplicadores automáticos de etiquetas (APL) y de las impresoras de Inkjet de alta resolución (APLINK) de UBS son completamente estándar.No obstante, un 5% de cada unidad suele ser específico para el cliente porque necesita amoldarlo a sus líneas de producción.

Siempre hay pequeños detalles que adaptar y de ello se encarga la oficina técnica de la compañía, que antes de lanzar la producción de un pedido realiza una serie de adecuaciones finales de la maquinaria comprada.

Por ejemplo, en el momento de hacer este reportaje en la planta se estaban produciendo 30 equipos para la compañía Cervecería Modelo (cerveza Coronita) con los brazos de los aplicadores más largos que la medida convencional.

09.00: Nuevos desarrollos

Por otra parte, la oficina técnica se ocupa de desarrollar prototipos de los futuros productos que UBS lanzará al mercado.En primer lugar,se fabrican en el taller mecánico de las instalaciones para, a continuación, efectuar todas las pruebas y ajustes necesarios hasta obtener un artículo comercializable dotado de la tecnología que demanda el mercado.

09.45: Dos líneas

La fábrica está dividida en dos zonas totalmente diferenciadas en las que trabajan grupos de operarios distintos especializados en cada uno de los dos tipos de equipos: los aplicadores de etiquetas y las impresoras de inyección de tinta. Estas últimas se producen en un área blanca, completamente limpia y libre de polvo, dotada de los sistemas necesarios para que no haya impurezas en el ambiente.

10.00: Recepción de componentes

Aunque la compañía dispone de un taller mecánico propio, éste no es capaz de producir todos los componentes que incorporan los sistemas de etiquetado y de inyección de tinta de UBS. Por este motivo, aunque el diseño del conjunto de tales componentes se realiza en la oficina técnica, se externaliza su fabricación. Son diversos talleres los que se ocupan de ello para después entregar las unidades en la planta y poder comenzar la producción.

11.00: Seguimiento y trazabilidad

Todos los pasos que se siguen a partir de la recepción de los componentes hasta obtener el producto final se registran gracias a que la empresa ha implantado un sistema de seguimiento y trazabilidad que, además, es muy útil para controlar la calidad de los procesos.

12.30: Producción manual

Las líneas de producción son manuales, pues no se trata de unos artículos cuya fabricación se pueda automatizar.Y al contrario que en la mayoría de factorías en las que el producto avanza por la línea y se van realizando los pasos oportunos para el ensamblaje, en este caso, los equipos permanecen estáticos y son los distintos grupos de trabajo los que cambian de posición.

La razón principal son las características físicas de las máquinas de UBS,que suelen oscilar entre los 150 y los 250 kg.Incluso ciertos modelos alcanzan los 2,5 m de altura y los 500 kg.Son equipos muy robustos, que tienen que soportar estar operativos las 24 horas en una línea de fabricación.

15.30: Acabado y ajuste

El chasis de cada equipo se coloca en una posición determinada en la línea de producción (la de APL o la de APLINK) que corresponda y comienza el ensamblaje y la conexión de los distintos componentes. A continuación se pasa al proceso de acabado, donde se ajustan todos los elementos eléctricos, electrónicos, neumáticos y mecánicos.

16.45: Control de calidad

El siguiente paso es la carga del programa en el PLC, que incorpora cada equipo y que controlará todos sus movimientos. Después se hace un último ajuste y empieza la fase de control de calidad.Para ello el equipo se pone a funcionar durante unas horas determinadas con la finalidad de comprobar que todo esté correcto.

18.00: Embalaje y expedición

Tras concluir el exhaustivo control de calidad, se embala la máquina en un contenedor de madera y se envía al almacén. Como última fase se expide al cliente final o a un distribuidor.En el primer caso, a la llegada a las instalaciones de dicho cliente, el equipo de instaladores se hace cargo de su montaje y puesta en marcha.❊

DE INTEGRADOR A FABRICANTE

En 1994 arranca en el mundo empresarial UBS (United Barcode Systems) como integradora de soluciones de identificación, distribuyendo sistemas de impresión y lectores de código de barras y terminales de captura de datos por radiofrecuencia.

Desde entonces la compañía ha evolucionado mucho; hoy es un fabricante de equipos de etiquetado, codificación y marcaje con la producción de aplicadores automáticos de etiquetas (APL) para embalaje secundario (packs, sacos, cajas, etc.) y terciario (paletas), y de impresoras de alta resolución, en concreto de equipos de inyección automática de tinta (APLINK) en cartón.

Tal como explica Antonio Bonet, director general de UBS, “la decisión de convertirnos en fabricantes es la continuación de una producción artesanal de soluciones a medida que ya realizá- bamos por petición de los clientes, como un servicio complementario a nuestra labor de integradores”.

Presencia internacional

La planta fabril, situada en Vilassar de Mar (Barcelona), comparte instalaciones con las oficinas centrales, por lo que la labor comercial se efectúa desde aquí, aunque también desde las delegaciones de Valencia, Madrid, Bilbao y San Sebastián.

En cuanto al mercado internacional, está cubierto por las oficinas de Italia (Milán), Portugal (Lisboa y Oporto) y México (México DF, Monterrey y Guadalajara); no obstante, UBS ha firmado acuerdos con más de 15 distribuidores europeos, además de con otros tantos del norte de África y con uno en cada país de América Central y del Sur.

En México DF, además, la empresa dispone de un hub de distribución para abastecer los pedidos del ámbito latinoamericano, cubriendo el resto del mundo (Europa, Oriente Medio y África) desde los almacenes de Vilassar.

Actualmente, un 40% de la producción se destina al mercado nacional y el restante 60% al internacional. De este último porcentaje, Latinoamérica absorbe un 70% y Europa el 30%. El cambio de rumbo de la firma hacia la actividad productora, sin embargo, no ha significado una ruptura con su papel de integrador. Todo lo contrario, “España, para UBS es un mercado muy significativo en el que seguir ofreciendo soluciones llave en mano”, concluye Antonio Bonet

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EL DESAFÍO

En 2008 entraremos como fabricantes en Estados Unidos

En muy poco tiempo los sistemas de etiquetado, codificación y marcaje que fabrica UBS ya se distribuyen en muchos países, ¿en qué otros mercados se han propuesto entrar? Nuestro proyecto de futuro lo hemos fechado en 2008 y consiste en la entrada como fabricantes en el mercado estadounidense. También queremos consolidar la situación en los países europeos en los que estamos presentes, implantarnos en los que nos quedan pendientes del Viejo Continente y expandir el negocio a Asia.

Por otra parte, nos hemos propuesto cumplir un nuevo reto, que consiste en la apertura a corto plazo de una segunda planta productiva, para aumentar nuestra capacidad de fabricación.

La entrada en Estados Unidos es un gran reto para un fabricante español. ¿Se trata de un mercado muy distinto al nacional y al europeo?

En nuestro país se está viviendo un momento muy interesante porque la RFID está generando mucha inquietud. Es un nuevo soplo para la inversión y la investigación. Las empresas están reaccionando ante la necesidad de codificar y obtener una trazabilidad, dos factores imprescindibles para saber qué se tiene y dónde y cómo está, y que además se han convertido en igual de importantes que la fabricación en sí misma.

Ahora, en España, se está terminando de implantar el código de barras y a la vez realizando desarrollos piloto de RFID. Por tanto, el mercado manufacturero nacional ya está a la misma altura que el europeo en cuanto a inversión en investigación. En cambio, el estadounidense sí que es mucho más maduro porque es muy exigente en codificación.

Pero no se encuentra más desarrollado tecnológicamente sino que se vende mucho más; cualquier empresa, identifica y codifica. De este modo, la tecnología utilizada por UBS es altamente competitiva en este gran mercado.

En cuanto a las cifras de UBS, ¿podría hacer una aproximación de la facturación para el cierre de 2006?

La facturación consolidada entre las oficinas de España, Portugal, Italia y México para este ejercicio será de 14 millones de euros, una cifra que nos aventuramos a calificar como exitosa.

 

INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO

UBS, lógicamente, es una compañía muy sensible a los últimos avances tecnológicos. En el ejercicio 2006 ha invertido más de seis millones de euros en distintas partidas, tanto en el ámbito nacional como internacional en infraestructuras de desarrollo y de producción. No obstante, una parte muy importante de este presupuesto se ha centrado en I+D+i. Y, en concreto, en la RFID (identificación por radiofrecuencia).

De hecho, las máquinas que fabricamos cumplen todas las exigencias en este campo”, puntualiza Antonio Bonet, director general de UBS. “Hay otras compañías que también están involucradas en ello pero nosotros queremos ser pioneros en este aspecto. Además, estamos trabajando junto con los mayores fabricantes de motores de impresión del mundo, para que nuestros aplicadores estén a la altura de las circunstancias del mercado”, concluye.