Al navegar por este sitio web acepta el uso de cookies propias y de terceros para una mejor experiencia y servicio. Para más información, visite nuestra Política de Cookies. Aceptar

Tombacco Marketing, soluciones de almacenaje compacto

28/03/2014

Tombacco Marketing, filial española de la empresa italiana Tombacco, ha instalado en su almacén estanterías de paletización compacta con capacidad para 5.000 paletas, lo que le ha permitido ganar espacio de almacenaje y mejorar la calidad del producto, que ha dejado de apilarse en el suelo. Tras el éxito de esta aplicación, la matriz italiana pasará en breve a utilizar el mismo sistema de almacenaje en sus instalaciones de San Donà di Piave, población cercana a la ciudad de Venecia.

El grupo Tombacco, fundado y dirigido por la familia italiana del mismo apellido, opera en el sector del plástico desde el año 1982. La compañía, que está presente en nuestro país desde 1999 con la marca Tombacco Marketing, trasladó el año pasado su sede española desde La Batlloria (Barcelona) a su actual ubicación en la localidad gerundense de Sant Feliu de Buixalleu. Aquí ocupa una extensión de 4.600 m2 de superficie cubierta, donde en una única nave cuenta con una planta de producción y un almacén.

La empresa fabrica preformas de PET (Polietileno tereftalato), un producto que, introducido en maquinas de inyección, se convierte en un semielaborado destinado a las empresas que utilizan botellas de plástico para embotellar agua mineral y bebidas. De hecho, Tombacco vende básicamente a la industria alimentaria, y sus principales clientes son los embotelladores de agua y refrescos.

La elección de Sant Feliu de Buixalleu para la instalación de su planta española no es casual: en esta zona (el área del macizo del Montseny) se concentran algunos de los productores de agua mineral embotellada de más renombre en España, que obtienen el líquido elemento de los manantiales de estas montañas. Esta circunstancia permitió a la compañía encontrar en la comarca trabajadores ya formados en la utilización de las máquinas de inyección de PET, lo que supone una gran ventaja, porque formar a este tipo de operarios implica una gran inversión de tiempo y dinero.

De los 4.600 m2 construidos (250 destinados a oficinas) que tiene la nave de Girona, unos 3.100 m2 corresponden al almacén. La compañía ha instalado un complejo de estanterías compactas con unas dimensiones de 100 m de longitud, 23 de anchura y una altura máxima de 8,5 m. Se trata de un almacén de 98 calles con cinco y seis niveles de carga en altura y nueve de profundidad, que tienen capacidad para 4.948 paletas de 1.000 x 1.200 x 1.200 mm, con una carga máxima de 400 kg por unidad.

Este sistema de almacenaje ha supuesto para Tombacco una novedad con respecto al que utilizaban en sus anteriores instalaciones de La Batlloria. Allí no disponían de estanterías y el producto se apilaba en el suelo hasta tres alturas (lo máximo que se permite para garantizar la seguridad y calidad del producto), algo que, según el director de la planta, Enrique Nogueiro, es habitual en su sector. "Nosotros optamos por las compactas para ganar espacio en el almacén (lo hemos duplicado) y para ser más eficientes y mejorar la calidad de nuestro producto, ya que el hecho de que las cajas no se apoyen las unas encima de las otras hace que el producto pueda llegar en mejores condiciones a nuestros clientes".

Las preformas de Tombacco se guardan dentro de bolsas de polietileno idóneas para el contacto con alimentos y después se embalan en cajas de cartón o en contenedores de plástico. Las cajas de cartón, octogonales o rectangulares, tienen la forma más adecuada para cada tipo de expedición, ya sea en camión o en container.

Estas cajas están paletizadas y, aunque las preformas tienen formatos distintos (Tombacco maneja en esta instalación alrededor de 100 referencias), el producto que comercializa es muy similar, por lo que las estanterías compactas, que están especialmente indicadas para aquellas empresas que mueven grandes volúmenes de pocas referencias, han supuesto la solución perfecta. Tanto es así que la matriz italiana, que iniciará en breve la construcción de un nuevo almacén, pasará a utilizar el mismo sistema de almacenaje en sus instalaciones de San Donà di Piave, localidad cercana a Venecia.

Mil millones de botellas
 

Aunque Tombacco sólo opera en España desde 1999, la compañía ha logrado hacerse rápidamente un hueco en el mercado. En nuestro país, la firma fabrica unos 430 millones de preformas (botellas) anuales, mientras que el grupo produce alrededor de 1.000 millones. En su planta de Sant Feliu de Buixalleu, Tombacco ha montado una estructura operativa ligera y flexible y ha optimizado recursos y tiempos de producción con un sofisticado software operativo, circunstancia que le permite ofrecer productos competitivos y ganar cuotas de mercado significativas. En este sentido, sus responsables aseguran que, aunque ganar volumen es importante, su objetivo es posicionarse en el mercado como una marca de calidad.

Tombacco utiliza exclusivamente materiales conformes a la normativa vigente sobre el PET para envases de uso alimentario. La calidad de estos productos depende de técnicas muy precisas: de la idoneidad al contacto con los alimentos, de la viscosidad intrínseca, del contenido de acetaldehído y del color.

La empresa realiza periódicos análisis químicos para garantizar que las preformas mantengan los estándares de calidad y confirmen la idoneidad para el uso en el sector alimentario. Además, durante el proceso productivo, se llevan a cabo controles visuales en cada partida de producto. Finalmente, cada máquina, equipo e instalación se somete regularmente a verificaciones y mantenimientos que aseguran su eficacia.

Las preformas Tombacco se identifican por medio de una etiqueta que resume los datos de producción: peso, color, línea de producción, número de piezas, número de lote y código del operario que pone la etiqueta. Asimismo, gracias a un sofisticado sistema de trazabilidad, la compañía siempre está en condiciones de proporcionar a sus clientes cualquier información que puedan exigir a partir del número de etiqueta del producto.

Tras haber realizado una cuantiosa inversión en tecnología, la compañía trabaja en estos momentos para obtener el certificado de calidad ISO 9002 (de hecho, ya opera inspirándose en los estándares que establece la norma). La certificación no es obligatoria en el sector, pero figura entre los objetivos que se ha marcado la dirección de la compañía.

Expansión internacional
 

Separaciones internas dividen en la nave catalana la fábrica del almacén, y son las carretillas elevadoras las encargadas de trasladar el producto desde las líneas de producción hasta las estanterías. Para realizar estos movimientos internos, la empresa estudia en estos momentos la posibilidad de invertir en la compra de un AGV (Automatic Guided Vehicle), un vehículo de conducción automática guiado por láser, que se mueve por la instalación tomando como referencia reflectores situados en las paredes del almacén.

En los últimos años la distribución de las preformas Tombacco, inicialmente limitada a Italia, se ha extendido, además de en España, hacia los mercados de Argentina, Alemania, Brasil, Chipre, Ghana, Grecia, Hungría, Israel, Kazakistán, Malta, Polonia, Rumanía, Rusia, Ucrania y Uzbekistán. Actualmente, la empresa italiana ha iniciado también la penetración comercial en otros países del área mediterránea.

La planta de Sant Feliu de Buixalleu no fabrica los mismos productos que la matriz italiana, ya que el tipo de cuello de botella que se utiliza en ambos países (sobre todo en los envases de agua mineral) es distinto. Por este motivo, la producción de las dos fábricas va destinada principalmente a su mercado doméstico, así como al de países que utilizan sus respectivas preformas.

El mercado de las botellas de plástico para bebidas experimenta una gran estacionalidad, que hace que entre los meses de mayo y septiembre (los de más calor y, por tanto, los de mayor consumo de bebidas embotelladas) puedan acumularse hasta el 70% de las ventas. Esta concentración es especialmente acusada en países tan turísticos como España o Italia, que en los meses de verano reciben decenas de millones de visitantes extranjeros. Para que la producción no se vea afectada, en los meses de invierno se exporta a lugares del mundo que se encuentran en el período estival. En 2002, la exportación aportó el 40% del volumen de negocio de la planta catalana de Tombacco. La empresa facturó en 2002 por valor de 29 millones de euros, 12 de los cuales corresponden a la planta española, que emplea a quince personas.
 


Ficha técnica del almacén de paletización compacta
Longitud estanterías: 100 m
Anchura estanterías: 23 m
Altura estanterías: 8,5 m
Profundidad estanterías: 9,35 m
Nº de calles: 98
Niveles de carga: 5 y 6
Capacidad total: 4.948 paletas
Tipo de estanterías: Compacta en interior nave
Unidad de carga: Paleta de 1.000x1.200x1.200 mm y 400 kg de peso.
Instalación servida por carretilla frontal