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El reciclaje pesa en el plomo

27/03/2014

Uno de los metales más controvertidos es, sin duda,el plomo.Dado que representa un riesgo incuestionable para la salud y el medio ambiente,el sector dedicado a esta materia prima ha tenido que renovarse y esforzarse por hacerla sostenible,hasta el punto de que hoy el grado de reciclado de este metal es uno de los más altos.

Más de 26,4 millones de vehículos formaban el parque español de automóviles durante 2004. Y en 2005 se matricularon otros 2,3 millones más en nuestro país. Éstos son los datos que es necesario manejar para entender cómo es que un metal que, según su representación sectorial en España (Uniplom), estaba herido de muerte hace 15 años hoy goza de buena salud.

Y es que en la actualidad del 82 al 85% del plomo que se consume en nuestro país (y el 75% a nivel mundial) se destina a la fabricación de las baterías de plomo-ácido (de las que un 63% del peso está compuesto por este metal).Estas baterías se emplean mayoritariamente en los automóviles.

El resto del metal utilizado en España, de un 15 a un 18% del total consumido anualmente, se destina a otras aplicaciones: desde la producción de óxido de plomo (el segundo uso más común) a la munición, pasando por la fabricación de planchas que se utilizan para distintos menesteres –es el caso del techado del Museo del Prado o la techumbre del Palacio Real, ambos en Madrid–.

 

Reciclarse o morir

Estas aplicaciones se deben enfrentar a las trabas impuestas a su uso por parte de las autoridades españolas y europeas. La principal pega que se le puede achacar al plomo es su reconocido efecto negativo en la salud de las personas y en el medio ambiente.

En el caso de las baterías de plomo- ácido, la legislación, aunque también restrictiva, está teniendo que ser flexible,ya que de momento,tal y como comenta Francisco Román, quien estuvo muchos años al frente de Uniplom (Unión de Industrias del Plomo, que agrupa a las principales empresas del sector de ese metal en España) y hoy es asesor de este organismo,“el plomo-ácido es tóxico,como lo es también el cromo hexavalente,el cadmio,etc., pero resulta muy difícil de sustituir, porque este tipo de baterías son baratas y fiables”.

Desde un punto de vista medioambiental, se puede decir que se ha llegado a una situación de sostenibilidad,ya que las legislaciones han ido recortando la cantidad de plomo que se utiliza en determinados productos y procesos industriales. ¿Y en el caso de las baterías? Dado que en la actualidad hay una red de instalaciones y de gestores dedicados al tratamiento de los residuos de este producto,v se ha conseguido un nivel de reutilización sin precedentes. En concreto, según datos del sector,el índice del reciclaje del plomo de las baterías es de un 95%.

 

Producción invariable

Este nivel de reutilización no sólo se deriva de la necesidad de un tratamiento efectivo para gestionar un material peligroso –pero cuyo uso es necesario– sino que de hecho ha permitido que el mercado de este metal mantenga una oferta en consonancia con la creciente demanda. Un dato ilustra este tema: a principios del siglo XX en el mundo se consumían 800.000 t de plomo al año.

En 2006 este número asciende a 8 millones de toneladas,de las que sólo 3,5 millones se extraen del mineral, el denominado plomo primario. Lo más llamativo del dato es que el volumen de la producción de primario se ha mantenido casi invariable desde 1970, y ha sido desde entonces el secundario, que proviene de la reutilización, el que ha cubierto casi en su totalidad la variación al alza de la demanda.

Esa demanda está perfectamente respaldada por la oferta existente. En la actualidad hay superávit de producción en el mundo y el sector ha dado a conocer el dato de que 2006 finalizará con una sobreoferta de 30.000 t, y durante 2007 esa cifra podría ascender a las 50.000 t. No obstante ,la cotización del plomo en la Bolsa de metales de Londres (LME) ha aumentado ostensiblemente durante este año, a pesar del gran stock acumulado.

La explicación del repunte puede encontrarse entonces en la especulación en el mercado de futuros y en las expectativas y las fluctuaciones en las reservas del metal. Así, en septiembre de 2005 el plomo cotizaba en el LME a unos 950 dólares por tonelada, para superar los 1.400 dólares a principios de 2006, descender por debajo de los 950 el pasado junio y desde entonces iniciar una carrera ascendente, que en septiembre de 2006 ha estado cerca de los 1.600 dólares.❊

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TUDOR ENCABEZA EL CONSUMO

El principal productor de plomo en España y su mayor consumidor es el Grupo Tudor. Sus 2.000 empleados españoles se reparten por sus centros productivos de Madrid, Abrera (Barcelona), Azuqueca de Henares (Guadalajara), Soria, La Cartuja (Zaragoza) y Manzanares (Ciudad Real); aunque la empresa cuenta también con plantas en Portugal, Alemania, Austria, Grecia y Escandinavia.

Su actividad principal es la producción de baterías para su uso en vehículos –automóviles e industriales–, en suministro de energía y respaldo para emergencias e, incluso, en submarinos. Excelentes números

El Grupo Tudor pertenece a otro conglomerado empresarial, Exide Technologies. A diferencia de su matriz, que ha atravesado por algunas dificultades financieras este año, Tudor presentó unos excelentes datos a lo largo de 2006. El beneficio neto al cierre del año fiscal, que terminó en marzo, fue de 13 millones de euros, lo que significa seis veces más que en el ejercicio anterior. El Grupo cotiza en el Mercado Continuo de la Bolsa madrileña.

 

ENTREVISTA

“El plomo vivirá tanto como la batería”

¿Cuál es la situación de la producción del plomo en España?

A principios del siglo XX éramos el primer productor de plomo del mundo. Desde enero de 1992 todo el que se produce aquí es reciclado.

¿De qué volumen hablamos?

La producción nacional es de 130.000 t, de las que aproximadamente un 90% proviene de baterías desechadas y el otro 10% también es reciclado.

¿Y en cuanto al consumo?

Esa producción cubre aproximadamente el 50%. El porcentaje restante se importa. Esta demanda se ha disparado espectacularmente en los últimos diez años a nivel nacional, porque tenemos una importante presencia de la industria del automóvil y sus accesorios. Así que producción del automóvil y de plomo van de la mano en España. Sí. El plomo vivirá en tanto en cuanto lo haga la batería.