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Necesidad de mejoras en el transporte y la distribución farmacéutica

26/08/2014

Los laboratorios farmacéuticos y los mayoristas de farmacia están de acuerdo en que el sector tiene bien resuelta la manipulación, el almacenaje y la preparación de pedidos. Sin embargo, no hay consenso en lo referente al transporte y la distribución, ya que algunos clientes de los laboratorios afirman que los fabricantes no controlan como debieran las condiciones en que las empresas subcontratadas prestan estos servicios. Ésta fue una de las conclusiones que pudieron extraerse de las jornadas sobre logística farmacéutica que han reunido en Barcelona a representantes de todo el sector.

Fabricantes, mayoristas, operadores logísticos y expertos en soluciones de almacenaje y software logístico debatieron recientemente en Barcelona los cambios que está emprendiendo la industria farmacéutica y destacaron el papel que desempeña la logística para ser competitivos en el sector.

Si bien todos coincidieron en señalar la importancia de asegurar la calidad en la cadena de suministro, los clientes de los laboratorios farmacéuticos aprovecharon la ocasión para manifestar su inquietud ante el hecho de que los fabricantes tiendan a desentenderse de la mercancía cuando ésta sale por la puerta de los almacenes, ya que, en su opinión, algunos no controlan si las empresas que subcontratan para realizar el transporte cumplen escrupulosamente con la normativa aplicable en la distribución de los medicamentos.

Por el contrario, los laboratorios y los operadores logísticos aseguraron que se preocupan por igual de toda la cadena de suministro, pero reconocieron la existencia de ciertas dificultades a la hora de controlar las condiciones en que algunos transportistas realizan su trabajo. Con todo, ambas partes se mostraron convencidas de que la externalización de los servicios logísticos continuará creciendo en el sector.

En estos términos se expresó la responsable de logística de Sandoz Farmacéutica (grupo Novartis), Cristina Bassols, quien ejerció la presidencia de estas jornadas organizadas por el Institute for International Research (IIR). En su análisis de la situación, Bassols afirmó que la industria farmacéutica está sometida a continuos cambios (política de contención de gasto sanitario; introducción de genéricos; nuevo sistema de cálculo de precios de referencia; modificación de la política de bonificaciones, etc.), que han traído como consecuencia la creación de grupos de compras –para conseguir mejores precios–, las fusiones de laboratorios competidores o la implantación de la distribución de los medicamentos en dosis únicas.

En ese contexto, "“la externalización de la logística ya no es una tendencia, sino una necesidad para reducir costes y activos, dedicarse a la esencia del negocio y seguir siendo flexible manteniendo la capacidad de reacción"”, señaló Bassols. No obstante, la responsable de Sandoz aseguró que la realidad indica que los laboratorios “"tienden a iniciar una externalización de las operaciones logísticas por falta de capacidad: la logística es un ‘estorbo"’”.

Para los mayoristas de farmacia, sin embargo, el problema de este proceso de externalización estriba en el control del transportista que sirve de enlace entre el laboratorio (o su operador logístico) y el cliente. Así, algunos mayoristas presentes en el foro se quejaron abiertamente de que los fabricantes no revisen el cumplimiento de la normativa exigible a los transportistas que subcontratan para el transporte de medicamentos.

Uno de los ponentes (en la actualidad responsable de la logística de un laboratorio) también reforzó esta idea de que hay que controlar mejor el transporte, y puso como ejemplo que, cuando trabajaba en otro sector distinto del farmacéutico “"AENOR nos tumbó en la primera auditoría, porque nos preguntaron por el transporte y resulta que nosotros nos desentendíamos del producto en cuanto salía por la puerta”".

Cuestión de precio

El reproche de los mayoristas también iba dirigido a los operadores logísticos. Sonia Juárez, directora de Logista Pharma, la división farmacéutica del Grupo Logista, y Pablo Rebollo, director general de la firma de paquetería industrial Integra2 (también del Grupo Logista) escucharon sentados en la mesa de los ponentes cómo desde la platea se les advertía de que "“hacéis grandes inversiones en plataformas y almacenes y en realidad los medicamentos sólo permanecen allí 8 horas; el resto, hasta las 48 horas que pueden tardar en distribuirse, se las pasan en camiones que no se controlan debidamente"”.

No fue ésta la única crítica, puesto que otro de los presentes aseguró que los laboratorios trabajan con estos dos operadores porque "“sois los únicos que tenéis la red de frío que necesitamos, pero eso no quiere decir que sea todo lo buena que desearíamos”". No obstante, de entre el público también surgieron voces que, en defensa de estos operadores, declararon espontáneamente estar satisfechos con sus servicios.


Por su parte, los responsables de Logista Pharma e Integra2 aseguraron que los transportistas con los que trabajan cumplen con la normativa vigente para hacer su tarea, pero agradecieron y tomaron buena nota de todas las recomendaciones. “"Es verdad –admitió Juárez– que podemos mejorar en aspectos como el transporte y los tiempos de manipulación, pero les aseguro que estamos trabajando muy duro y que lo vamos a conseguir”". En este sentido, los responsables de Logista adelantaron que están ultimando la puesta en marcha de un nuevo servicio de distribución directa de productos multilaboratorio a farmacias.

El tono sincero en el cual se desarrolló el debate consiguió que las críticas sonaran constructivas y que las partes en discordia (que se conocían y tuteaban) mostraran verdadero interés en mejorar conjuntamente. Este clima permitió a Sonia Juárez sacar a colación el siempre espinoso tema de la relación calidad-precio.

La responsable de Logista Pharma lanzó al auditorio una pregunta que más bien parecía un reto: “¿la cuestión es: estáis dispuestos a pagar por esas mejoras?”. Al hilo de esta interpelación de Juárez, un representante de DHL presente en la jornadas añadió que “"la industria cada vez paga menos y exige más: llevo 15 años en el negocio y las tarifas han podido bajar hasta un 70% o 80%"”.

La respuesta no se hizo esperar, y llegó por parte del representante de un laboratorio que argumentó que la guerra de precios “"la habéis iniciado vosotros, nosotros sólo jugamos a escoger entre la oferta”". A pesar de todo, este último interlocutor dio su parte de la razón a la petición de coherencia lanzada desde los operadores logísticos: "“la calidad" –sentenció– "hay que pagarla"

Relación con los hospitales

Los problemas del transporte y la distribución en el sector ya fueron, como se encargó de recordar uno de los participantes, el principal tema que se abordó en las jornadas de logística farmacéutica celebradas el año pasado. Otra dificultad en la relación entre laboratorios, mayoristas, transportistas y clientes que se abordó este año fue la entrega en los hospitales.

En este punto, se sucedieron las anécdotas contadas por los asistentes. Desde Logista aseguraron que "“los hospitales multiplican los puntos de entrega y cada vez nos complican más la vida: ha llegado a pasar que un producto a temperatura controlada tarde una hora desde que el repartidor llega a la puerta del hospital y hasta que consigue entregar el paquete donde corresponde”".

Por su parte, desde DHL creen que debería ser la propia industria quien "“presionara a la Administración para que se centralicen los puntos de entrega en los hospitales, puesto que en el albarán tan sólo figura una dirección de reparto"”. Para salvar estos inconvenientes, Logista afirmó que "“estamos formando mensajeros y transportistas especialistas en hospitales”".


Para ofrecer el otro punto de vista, en este caso el de la farmacia hospitalaria, la organización invitó al jefe del servicio de farmacia y director de los servicios clínicos centrales del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, Josep Monterde. Este centro sanitario, uno de los más grandes del Estado, contabilizó en 2002 un gasto farmacéutico que ascendió nada menos que a 57 millones de euros, con un incremento del 20% con respecto al ejercicio anterior. Dispensar todas estas medicinas es, sin duda, “"todo un reto logístico”", como afirmó Monterde.

A partir de su experiencia personal, el responsable del servicio de farmacia disertó sobre la logística como medio para asegurar el uso eficiente y seguro de los medicamentos. El Vall d’ Hebron cuenta en estos momentos con tres almacenes distintos: el general, el de traumatología y el del área materno-infantil. La política de almacenamiento del centro está ligada al sistema de distribución de medicamentos a los pacientes en dosis unitarias.

Esto implica, según Monterde, que "“el inventario permanente es imposible para nosotros, porque está todo contado a la unidad y hay demasiadas manos cogiendo los medicamentos”. “Por este motivo –afirmó–(y esto pasa en todos los hospitales, por mucho software que tengan) hay que ir siempre a mirar a la estantería para ver si los tenemos"”.

El hospital barcelonés tiene en marcha un proyecto para mejorar la logística mediante la creación de un almacén central de reposición que abastecerá a los tres subalmacenes mencionados anteriormente. “"Los laboratorios tendrán en depósito los medicamentos almacenados y se facturarán conforme vayan saliendo, afirmó Monterde.

En cambio, para las áreas donde es imprescindible seguir trabajando con stock in situ (UCI, reanimación, UCC, urgencias, etc.), la solución escogida ha sido la instalación de sistemas automáticos de dispensación de medicamentos, que funcionan como los cajeros automáticos de las entidades financieras: cada enfermera introduce su código personal en la pantalla táctil y ésta le muestra los pacientes que tiene a su cargo y los medicamentos y la dosis que deben tomar.

La enfermera selecciona entonces el paciente y el fármaco y en ese instante se le abre el cajón pertinente para que retire el producto. Estos “cajeros”, que son abastecidos por el subalmacén de su área, consiguen: reducir el inmovilizado en las unidades de hospitalización (UH); ganar espacio y facilidad de localización en las UH; simplificar los circuitos; aumentar la seguridad del uso de medicamentos; proporcionar información vinculante al paciente; y reducir el gasto de farmacia.

¿Qué pueden hacer los laboratorios para facilitar aún más la tarea en las farmacias hospitalarias? Según Monterde, podrían introducir códigos de barras en las dosis unitarias (con lote y caducidad); compatibilizar las distintas tecnologías de las comunicaciones; y armonizar las presentaciones hospitalarias.

Evaluación, gestión y control del operador

Una parte de las jornadas estuvo dedicada al análisis del outsourcinglogístico desde el punto de vista de la evaluación, selección, gestión, control y monitorización del operador. Para la directora de logística de especialidades farmacéuticas del laboratorio BIOIBERICA, Rosario Carballar, los pasos previos antes de seleccionar a un operador logístico deben ser cuatro: estudiar los servicios ofrecidos; valorar el servicio que reciben ya los clientes del operador; y tener en cuenta su capacidad operativa y su filosofía empresarial.

En cuanto a los criterios propiamente de selección, Carballar citó la fiabilidad, la flexibilidad, la experiencia, el conocimiento del sector y la capacidad y características de los recursos del operador. No aludió en este capítulo al factor precio, aunque más tarde sí mencionó la reducción de costes como uno de los beneficios de la subcontratación.

Por último, Carballar señaló cuáles son, a su juicio, los puntos más críticos que pueden surgir en la relación entre el laboratorio y el operador logístico, a saber: intercambio de datos no instantáneo; falta de seguimiento; calidad real del servicio inferior a la contratada; falta de adaptabilidad del operador; transparencia de costes insuficiente; plazos temporales que no se cumplen; stocks inexactos; y el hecho de que la facturación del servicio no sea clara.

Sobre el control y monitorización (automatización del control) de operadores logísticos habló el jefe de suministros y servicios de Organon Española (Akzo Nobel), Miguel Ángel Ramón Royo. Según el ponente, el mejor seguimiento de un operador logístico es aquel que “"nos proporciona la información necesaria, en el menor tiempo posible, para comprobar que el operador está cumpliendo con los acuerdos adquiridos y que nos permite analizar periódicamente si nosotros cumplimos con los nuestros”". Esa información también ha de servir para establecer una comparación con otras empresas (benchmarking).

Organon estableció de mutuo acuerdo con su operador logístico un criterio de calidad que engloba mínimos y máximos: mínimo error en la preparación de pedidos y máximos en el cumplimiento de los plazos de entrega de los pedidos de los clientes. En su caso, además, al principio tuvo que controlar no sólo al operador, sino también las comunicaciones entre las dos compañías. La externalización de la función logística de Organon implicó la dualidad de los sistemas informáticos, por lo que desde el inicio el responsable de logística tuvo que apoyarse en el departamento de informática del laboratorio farmacéutico.