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Logística del envasado de pinturas Titán

02/04/2002

Industrias Titán, conocida por su marca de esmalte sintético Titanlux, culminó en 2000 el traslado desde sus antiguas instalaciones del barrio barcelonés del Poblenou al Polígono Industrial Pratense (El Prat de Llobregat). Allí ha inaugurado recientemente una fábrica de pinturas al disolvente y un almacén de paletización convencional para envases vacíos, tapas y cartón que suministra a una planta de producción en la cual se llenan unos 22 millones de envases al año.

El traslado de Titán a El Prat de Llobregat se realizó en distintas etapas. A principios de la década de los 80 la empresa ya construyó una nave (Titán 2) para producto acabado en el Polígono Industrial Pratense. En 1989, trasladó hasta allí su almacén de aceites y disolventes e inauguró una nueva fabrica de resinas sintéticas.

En 1992, levantó en otros terrenos del mismo polígono una planta de producción de pinturas al agua (plásticas), llamada Titán 3, y el almacén de materia prima (Titán 4). Finalmente, en 2000 culminó la mudanza con la puesta en funcionamiento, en los terrenos de Titán 2, de su fábrica de pinturas al disolvente.

Titán 2 ocupa una superficie de 65.000 m2. Los flujos de fabricación siguen en este complejo un itinerario de norte a sur, a través de distintas áreas interconectadas mediante conductos subterráneos y/o aéreos. En ese recorrido, en primer término se encuentra un almacén de aceites y disolventes destinados a la fábrica de resinas.

Éstas se almacenan en unos tanques que alimentan las diferentes zonas de producción automatizada. En último lugar se halla la factoría de pinturas, que está dividida en tres áreas: fabricación, planta de envasado y almacén anexo de envases vacíos. Este último almacén, que ocupa una superficie de 2.918 m2, fue inaugurado en 2000, conjuntamente con la planta de envasados y la fábrica de pinturas.

La mercancía llega paletizada a la nave a través de un único muelle de descarga y, posteriormente, se ubica en 17 estanterías de 13 m de altura organizadas en nueve pasillos. En sus seis niveles de carga existen cerca de 3.500 posiciones únicas y 212 múltiples, en las que se comparten referencias. Dos carretillas elevadoras son las encargadas de posicionar las paletas. En total, se trabaja con 1.680 referencias entre envases, tapas y cajas.

El almacén está totalmente informatizado de manera que, cuando se recibe una paleta, se coloca directamente en un hueco de estantería libre. En ese momento se confrontan los códigos de barras de la paleta y de la ubicación. Esa posición queda entonces registrada en el sistema informático que gestiona la instalación, con lo que se obtiene información en tiempo real del stock y el lugar en el que se encuentra.

Este sistema de estanterías de paletización convencional ha permitido a Titán ganar capacidad con respecto al almacén central de envases que poseía en el Poblenou. Allí la empresa ocupaba un edificio de dos plantas que funcionaba con un complejo método de grandes montacargas.

El almacén abastece al área de envasado de pinturas, donde en una superficie aproximada de 4.400 m2 se llenan al año aproximadamente 22 millones de recipientes. Las 20 líneas de envasado existentes se alimentan de pintura desde unos depósitos de producto acabado situados encima de cada una de ellas.

Los envases, tapas y cajas se acercan a las líneas de envasado mediante transpaletas. Finalmente, la mercancía se paletiza y queda lista para ser introducida en el almacén de producto acabado, desde el cual se organiza la distribución a los clientes.

El proceso de fabricación de esa pintura, en el cual se incluyen resinas, disolventes, pigmentos, cargas minerales y pequeñas cantidades de aditivos, se inicia en la planta de resinas. Éstas se bombean posteriormente por las conducciones subterráneas hasta la nave de stock. Desde ahí son conducidas hacia los distintos puntos de producción.
 

Distribución centralizada

El almacén de producto acabado centraliza todos los envíos de la compañía. Así, además de las referencias de Titán 2, también recibe a diario camiones con pintura al agua procedente de Titán 3. En sus estanterías, las paletas también se colocan de forma aleatoria. Sin embargo, en las ubicaciones situadas al nivel del suelo (donde se realizan operaciones de picking) las posiciones son fijas para cada artículo.

En este caso, las referencias ocupan un lugar pensado en base a su rotación de ventas, de manera que las más vendidas se encuentran en primera línea. Otra variable utilizada para determinar la disposición del stock es el tamaño del envase, con los más voluminosos al frente. Dentro del almacén existe un área destinada a tubos de pinturas al óleo para el sector de Bellas Artes, donde las paletas son más pequeñas.

El negocio de las pinturas es bastante estacionario, por lo que la mayoría de las ventas se producen en los meses de primavera y verano. No obstante, Industrias Titán no suministra al consumidor final. Esta circunstancia le ha permitido atemperar las puntas estacionales en el comportamiento del mercado. Desde esta nave se expiden anualmente entre 80.000 y 90.000 paletas.

Con todo, Titán actúa teniendo siempre muy presentes las previsiones de venta, ya que las desviaciones con respecto al histórico no suelen ser muy significativas. La compañía trabaja con un sistema informático centralizado que genera, en base a una hipótesis de ventas, un plan de fabricación y unas compras a proveedores.

Aún así, las puntas de trabajo pueden significar la expedición en un solo día de 300 ó 400 paletas. Para facilitar la distribución y la atención al cliente, Industrias Titán cuenta con 20 delegaciones repartidas por todo el territorio nacional. Estas sucursales cuentan cada una con un stock promedio que oscila entre las 200 y las 300 toneladas de producto, con una rotación total de las referencias cada tres meses.

En cuanto a los canales de venta on-line, desde la empresa se asegura que "en el futuro no puede descartarse nada. Pero de momento, y debido en parte a sus componentes técnicos, la pintura no es un artículo susceptible de ser vendido a través de Internet. Al mismo tiempo no es un producto 'de moda', que pueda resultar especialmente atractivo para las generaciones que utilizan la Red". Actualmente, Titán usa Internet con fines meramente informativos o publicitarios.
 

La marca, principal activo

La pintura decorativa/profesional es un producto de marcado ámbito local: las empresas del sector han sufrido en Europa los efectos de la globalización, pero no así las marcas, que mantienen sus parcelas de terreno en la mayoría de países. De este modo, aunque existen importantes multinacionales, en cada región del continente priman las marcas locales, aunque estén integradas en grandes grupos.

Este fenómeno se ha llegado a producir incluso a nivel provincial, dándose el caso de algunas zonas que cuentan con líderes específicos para un territorio muy acotado. Así las cosas, aunque en estos momentos Industrias Titán está presente en Grecia y Portugal, la mayor parte de su producción va destinada al mercado español, en el que es líder.

Otra cosa bien distinta sucede con la línea de Bellas Artes y Manualidades, sector en el que existen pocos fabricantes y el producto puede exportarse con mayor facilidad. Titán, por ejemplo, comercializa su carta de colores al óleo en multitud países, entre ellos Noruega y Alemania.

Otro de los hándicaps para la exportación es el ajustado margen comercial de la pintura, que sólo en el caso de los productos refinados y con valor añadido (como son los colores al óleo) permite producir para otros mercados. Por este motivo, Titán también ha optado por la compra de empresas en aquellos mercados en los que trata de introducirse.

En esa línea, el pasado mes de julio compró la empresa portuguesa Tintas Fercou, que cuenta con una fábrica en Oporto. Esta operación permite a Titán incorporar la facturación de esta firma (1,7 millones de euros) y tener una plataforma comercial para el despegue de sus productos en Portugal.
 

Una chimenea, testimonio olímpico de otra época

En noviembre de 1917, un grupo de empresas catalanas fundó la Sociedad Anónima Novellas, que una década más tarde se convirtió en Industrias Titán. Su primera sede estuvo situada en la avenida Icaria, en el corazón de la tradicional zona industrial del Poblenou. Por aquel entonces, la Compañía contaba con una plantilla de 30 personas y fabricaba 500 toneladas de pintura anuales.

En esta zona se levantó 75 años más tarde la Villa Olímpica de los Juegos de Barcelona'92. Tras la remodelación del barrio (afectado también por un proyecto de reordenación municipal que lo ha convertido en una zona de industria limpia o no contaminante), se decidió conservar en él algún símbolo de la actividad fabril desarrollada allí durante décadas. El emblema escogido fue una chimenea de las antiguas instalaciones de Titán, que despunta por encima de los edificios colindantes.

Preside actualmente la empresa Joaquín Folch-Rusiñol Corachán, miembro de la tercera generación de la familia que ha estado al frente de Titán desde los años 30. Mucho han cambiado desde entonces algunas cosas:

"Ahora, por ejemplo, los costes medioambientales superan a los de envasado. Hay que abonar un canon por cada envase y, aunque teóricamente son los consumidores quienes deben pagarlo, el precio de venta de las pinturas es demasiado competitivo: llevamos tres años con el Punto Verde, símbolo que identifica a los botes que se acogen a un Sistema Integral de Reciclado, pero de momento no hemos podido repercutir ese costo al cliente", aseguran fuentes de la Compañía.

El traslado a El Prat de Llobregat ha hecho posible que, en los últimos diez años, Industrias Titán haya duplicado en su conjunto el número de referencias disponibles y aumentado considerablemente la rotación de su stock. La compañía tiene actualmente 588 trabajadores y produce 40.000 toneladas anuales de pintura, con más de 200 productos y casi 3.000 referencias entre colores y tamaños de envase. Titán factura por un valor próximo a los 97 millones de euros.

 

 

Ficha Técnica del almacén de paletización convencional para envases de Titán
 

  • Longitud: 77,4 m
  • Anchura: 37,7 m
  • Altura: 13 m
  • Nº de Estanterías: 17
  • Nº de pasillos: 9
  • Niveles de carga: 6
  • Nº de módulos: 310
  • Longitud de los módulos:2,23 y 3,30 m
  • Capacidad por hueco: 2 y 3 paletas
  • Capacidad total: 5.508 paletas y 38.000 m3 de carga

Fuente: DANIEL MARTÍNEZ