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El estaño regresa a la industria

27/03/2014

Después de muchos años con la cotización por los suelos, el estaño está experimentando importantes alzas en los principales mercados internacionales. El tirón de la demanda y los problemas de los principales productores del metal explican esta tendencia, que podría extenderse en el tiempo.

El estaño es un metal que se ha utilizado prácticamente desde que los humanos comenzaron a hacer herramientas, sobre todo en aleación con el cobre, para la fabricación de bronce. Actualmente continúa siendo un material muy empleado tanto por la industria metalúrgica como en la electrónica.

Sin embargo, desde mediados de la década de los ochenta hasta el año 2004, la cotización de este metal ha sido muy baja. Hoy, este sector vive un momento dulce con los precios en clara recuperación y en alza constante, hasta el punto de que es uno de los metales que más está repuntando en los mercados internacionales.

Después de varios años situándose en torno a los 3,5-4,5 dólares la libra, el precio del estaño en el mercado de Londres alcanzó una media de 6,62 dólares la libra en noviembre pasado, cuando solo un año antes se podía comprar a 3,98 dólares.

 

Aumento de la demanda

Para encontrar la explicación al aumento del precio del estaño hay que tener en cuenta varios factores. En primer lugar, es preciso destacar el incremento en la demanda de este mineral. El estaño, que forma aleaciones con casi todos los metales, se usa principalmente en la fabricación de hojalata (hoja de acero recubierta de estaño), utilizada en envases para conservar alimentos y en el sector de la electrónica.

En concreto, este metal se emplea en la fabricación de soldaduras, viéndose beneficiado por las restricciones ambientales que prohíben el uso de plomo. Ello ha acrecentado la demanda y presionado los precios al alza. Por otra parte, resulta clarificador explicar también la coyuntura actual de los principales países productores del mineral: China, Indonesia y Bolivia.

China es el principal productor mundial de estaño y el segundo exportador. Cuando empezó a abrir su economía, inundó el mercado de estaño, lo que constituyó una de las causas del desplome del precio del mineral. No obstante, a medida que ha crecido su economía y ha ido teniendo más necesidad de estaño, ha pasado de ser exportador a comprar metal.

En Indonesia, el segundo productor mundial y primer exportador, el problema son las explotaciones de poca envergadura. En las islas de Bangka y Belitung, que posiblemente atesoran las mayores reservas de estaño del mundo, han aparecido en los últimos años pequeñas explotaciones y fundiciones, fomentadas por el incremento de los precios de esta materia prima, que han alcanzado una jugosa cuota de mercado dentro del panorama indonesio.

El año pasado llegaron a representar un tercio de la producción global de estaño en ese país, al fabricar el 20% del metal refinado. Sin embargo, un gran número de ellas son ilegales y no respetan los más mínimos estándares medioambientales ni de seguridad. La pujanza de estas compañías ha logrado ser tal que los responsables de la empresa estatal P.T. Timah han denunciado que temían por el futuro de la sociedad ante las prácticas de estos pequeños productores.

 

Cierre de explotaciones

El Gobierno tomó cartas en el asunto y cerró estas explotaciones en octubre del año pasado. A pesar de que algunas de estas minas han vuelto a reanudar su actividad bajo supervisión de las autoridades indonesias, el país ha producido este año cerca de 90.000 toneladas de metal, frente a las 125.000 de 2006. Por lo que respecta a Bolivia, tercer productor mundial de estaño, la reducción en la productividad de Indonesia le otorga un papel más relevante en el mercado de este metal, si bien el sector minero del país sudamericano no está exento de problemas, ya que se encuentra en un proceso de transición.

El pasado mes de octubre, el presidente boliviano, Evo Morales, aprobó un decreto por el que se volvía a nacionalizar la explotación del estaño, que está ahora controlada por la empresa estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol). Esta decisión ha provocado una fuerte contestación por parte de los cooperativistas propietarios de pequeñas explotaciones y enfrentamientos con los mineros del estado.

 

Futuro de los precios

Parece que el precio del estaño se podría mantener en los niveles en los que está actualmente a lo largo de este año e incluso puede incrementarse. En una reunión celebrada en Nueva York por la Asociación Americana del Estaño, los analistas apuntaron que su cotización podría bajar algo en los primeros meses de 2008, aunque volverá a repuntar hasta situarse en los siete dólares la libra.

Argumentan que el encarecimiento del metal será consecuencia directa del descenso en las exportaciones de Indonesia, principalmente, y de China, que se halla en estos momentos al límite de su capacidad productiva. La empresa PT Timah –principal productor indonesio– planea reducir drásticamente su producción y no quiere vender en el mercado minorista hasta que los precios se eleven.

Además, ha iniciado conversaciones con el Gobierno para intentar establecer un cártel informal del estaño que establezca cuotas de producción que ayuden a mantener su valor por encima de los 15.000 dólares por tonelada. Si este cártel despega, la perspectiva es que los precios del estaño permanezcan mucho más altos durante un mayor período.

No obstante, algunos analistas difieren de esta visión. A largo plazo, el peligro para el estaño procede del plástico y el aluminio. A 15.000 dólares la tonelada, los productores de envases que hoy en día dependen del estaño tendrán grandes incentivos para alejarse del metal. El estaño tiene otro gran mercado, las aleaciones con plata que están sustituyendo al plomo en las aplicaciones electrónicas, si bien este sector no puede esperar absorber los volúmenes de estaño empleados en el envasado de alimentos.

Si el cártel funciona y perduran las circunstancias actuales, se prevé que los precios del estaño persistan en niveles históricamente altos durante un tiempo, aunque podrían caer si finalmente desciende la demanda de estaño para envases. ❊

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ENTREVISTA A PEDRO FLORIDO

Jefe de la oficina de proyectos de Salamanca del Instituto Geológico y Minero de España

 

Algunas explotaciones antiguas pueden volver a abrirse

¿En qué situación se encuentra la minería del estaño en España?

Solo queda una explotación aluvial pequeña en Salamanca, la mina Insuperable, en Puebla de Azaba, pero es un yacimiento residual. El objetivo principal del mismo no es el estaño, sino los áridos. Puesto que el costo de recuperación lo tiene amortizado con su ocupación primaria, se dedica también a sacar estaño, pero no lo vende. Su estrategia es acumular stock. Esto no ha sido así siempre. Desde hace siglos se ha producido estaño en España y había bastantes minas.

¿Qué ha pasado para que desaparezcan?

La minería está condicionada por dos factores fundamentales. Uno es que existan las concentraciones de material adecuadas para formar un yacimiento y el otro que las condiciones económicas sean favorables para la explotación de esa materia. Puede haber un yacimiento desde el punto de vista geológico, pero la consideración de mina dependerá de determinadas circunstancias coyunturales.

Para explicar la desaparición de minas de estaño en España hay que remontarse a 1985. Países con grandes yacimientos de estaño como Bolivia y posteriormente China, cuando irrumpió en la economía de mercado, pusieron sus stocks de mineral a la venta. Inundaron el mercado y la oferta superó la demanda, lo que provoco la caída del precio del metal. Una vez que China ha pasado de ser exportador a importar estaño, los precios han comenzado a subir.

¿Cree que ahora que se está recuperando el precio volverán a abrir minas de estaño en España?

Los yacimientos están ahí, si bien no tenían el carácter de mina en cuanto no eran económicamente viables. Con el estaño no ha ocurrido todavía, pero con el wolframio, que es un mineral muy unido al estaño, sí está sucediendo. En Salamanca se va a poner en explotación una mina de wolframio. Con el estaño puede ocurrir lo mismo, que algunas explotaciones antiguas puedan volver a abrirse, aunque aún no hay ningún proyecto en marcha.

¿Qué zonas de España tienen más estaño?

El noroeste y el oeste peninsular. Desde Galicia hasta el sur de Cáceres hay una serie de bandas en esta área, pese a que la zona centro y norte es la más rica. Galicia entera, León, Zamora y Salamanca. Hay, además, algunos yacimientos en Segovia, Cáceres y Badajoz y cerca de Córdoba.

¿En qué situación se encuentra la minería del estaño en España?

Solo queda una explotación aluvial pequeña en Salamanca, la mina Insuperable, en Puebla de Azaba, pero es un yacimiento residual. El objetivo principal del mismo no es el estaño, sino los áridos. Puesto que el costo de recuperación lo tiene amortizado con su ocupación primaria, se dedica también a sacar estaño, pero no lo vende. Su estrategia es acumular stock. Esto no ha sido así siempre. Desde hace siglos se ha producido estaño en España y había bastantes minas.

¿Qué ha pasado para que desaparezcan?

La minería está condicionada por dos factores fundamentales. Uno es que existan las concentraciones de material adecuadas para formar un yacimiento y el otro que las condiciones económicas sean favorables para la explotación de esa materia. Puede haber un yacimiento desde el punto de vista geológico, pero la consideración de mina dependerá de determinadas circunstancias coyunturales.

Para explicar la desaparición de minas de estaño en España hay que remontarse a 1985. Países con grandes yacimientos de estaño como Bolivia y posteriormente China, cuando irrumpió en la economía de mercado, pusieron sus stocks de mineral a la venta. Inundaron el mercado y la oferta superó la demanda, lo que provoco la caída del precio del metal. Una vez que China ha pasado de ser exportador a importar estaño, los precios han comenzado a subir.

¿Cree que ahora que se está recuperando el precio volverán a abrir minas de estaño en España?

Los yacimientos están ahí, si bien no tenían el carácter de mina en cuanto no eran económicamente viables. Con el estaño no ha ocurrido todavía, pero con el wolframio, que es un mineral muy unido al estaño, sí está sucediendo. En Salamanca se va a poner en explotación una mina de wolframio. Con el estaño puede ocurrir lo mismo, que algunas explotaciones antiguas puedan volver a abrirse, aunque aún no hay ningún proyecto en marcha.

¿Qué zonas de España tienen más estaño?

El noroeste y el oeste peninsular. Desde Galicia hasta el sur de Cáceres hay una serie de bandas en esta área, pese a que la zona centro y norte es la más rica. Galicia entera, León, Zamora y Salamanca. Hay, además, algunos yacimientos en Segovia, Cáceres y Badajoz y cerca de Córdoba.

 

UNA HISTORIA CONVULSA

La cotización del estaño se ha caracterizado durante buena parte del siglo XX por haber sido manipulada de manera artificial. Todo comenzó en 1921, cuando los países productores y los consumidores empezaron a firmar acuerdos esporádicos que tenían como objetivo mantener los precios del metal en niveles aceptables para ambas partes.

Estos pactos lograron carta de naturaleza gracias al Primer Acuerdo Internacional del Estaño, que fue suscrito en 1956. El sistema, auspiciado por el Consejo Internacional del Estaño (ITC en sus siglas en inglés), tuvo un efecto considerable en su valor durante 29 años.

El ITC fue capaz de sostener los precios del estaño en los períodos de bajas cotizaciones comprando estaño para sus reservas de emergencia y logró, en cierto modo, mantenerlos en los periodos en los que la cotización del metal se desbocaba.

Esta práctica, contraria a las leyes del libre mercado, resultó muy conveniente para las partes implicadas durante los 29 años que estuvo en marcha ya que, por un lado, los países productores aseguraban el suficiente flujo de metal a las naciones consumidoras, a la vez que se mantenía un nivel de beneficios aceptable para la industria productora. Finalmente, este sistema saltó por los aires.

Las reservas de estaño no fueron suficientes para estabilizar los precios, los cuales se dispararon entre 1973 y 1980, época en la que la inflación se descontroló en los países desarrollados. A finales de los años setenta y principios de los ochenta, el Gobierno estadounidense inundó el mercado de estaño procedente de sus reservas aprovechando el récord en la cotización del mineral.

La brusca recesión acaecida en 1981-1982 fue especialmente dura para la industria y para los consumidores de metales en todo el mundo. El consumo de estaño cayó considerablemente. El ITC pudo evitar en un primer momento el desmoronamiento de los precios acelerando las compras de estaño para sus reservas de emergencia. Esta actividad obligó a esta institución a pedir préstamos a bancos y comerciantes de metales para aumentar sus recursos.

 

Crisis del estaño

El ITC continuó con esta política de endeudamiento hasta que a finales de 1985, cuando ya había sobrepasado el límite de su crédito, comenzó lo que se conoce como la crisis del estaño. El metal dejó de cotizar en el Mercado de Metales de Londres, el más importante del mundo, durante tres años, el ITC se disolvió poco después y, cuando volvió a cotizar, esta vez sin ningún tipo de interferencias ni pactos en el mercado libre, se desplomó de manera estrepitosa, conservando durante mucho tiempo un nivel que rondó los cuatro dólares por libra.