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Clavo Congelados: paletización sobre bases móviles a – 25º C

28/03/2014

A la hora de ampliar la capacidad de almacenaje del centro de distribución de Clavo Congelados, ubicado en Tordesillas (Valladolid), la compañía se ha decantado por instalar una estructura de estanterías de paletización sobre base móvil para más de 3.500 paletas. En la decisión ha influido la necesidad de acceder a un amplio número de referencias, pero, principalmente, han destacado las premisas del mantenimiento de una temperatura a –25ºC y la optimización máxima del espacio, con el objetivo de que no se disparen los costes de refrigeración.

Estructurar las necesidades logísticas de una compañía a fin de responder a sus clientes e incrementar día a día la calidad de servicio siempre entraña grandes dificultades. Éstas se acentúan si los protagonistas están a temperatura controlada. Un ejemplo representativo es el de la compañía Clavo Congelados, dedicada desde 1985 a la elaboración y comercialización de alimentos que han de desenvolverse en ambientes que rondan los -25ºC. Esta empresa dispone de una planta en Caldas del Reis (Pontevedra), donde produce ultracongelados (elaborados de pescado, prefritos y precocinados), y de otra factoría en Tordesillas (Valladolid), especializada en el procesado de productos derivados de masas y empanados (empanadillas, croquetas, pastas, etc.).

Cada una de estas fábricas cuenta con sus propios almacenes de producto terminado y de materias primas y auxiliares. No obstante, la operativa comienza en las instalaciones centrales de Pontevedra, ya que es en ellas donde se reciben a diario los pedidos de los clientes. Se trata de mayoristas y distribuidores regionales que a su vez comercializan este tipo de elaborados en tiendas especializadas, en supermercados e hipermercados y en todos los ámbitos de la hostelería (hoteles, colegios, restaurantes, etc.).

Una vez procesados los pedidos en la sede central se remiten a una de las dos plataformas de almacenaje (en Pontevedra y en Valladolid) dependiendo del destino, de modo que estas dependencias no sólo cuentan con sus propios alimentos sino que reciben los elaborados de la otra fábrica. “La expedición de los pedidos se realiza desde cualquiera de las dos plantas, organizándose desde una u otra en busca de la mayor operatividad posible”, comenta Almudena Díez, directora de la fábrica de Tordesillas.

Lo que destaca de esta forma de trabajar es la necesidad de mantener la cadena de frío desde que se reciben la mayoría de materias primas hasta que concluye el proceso en casa del cliente. Como ejemplo del funcionamiento interno, es muy válido el caso de la planta vallisoletana que además, en 2002, inauguró una nueva cámara de almacenaje.

Todo comenzó con el incremento del volumen de negocio; el almacén anexo a la factoría de Tordesillas, de 15.000m3, con estanterías compactas y una capacidad para 4.800 paletas a –25ºC, se había quedado pequeño. El terreno de 25.000 m2 ocupado por las dos líneas de producción (de 3.000 m2) y el citado almacén no suponían un problema en cuanto al espacio disponible. No obstante, estamos hablando de una superficie que requiere una potente instalación de refrigeración con unos límites en cuanto al coste del gasto energético y la optimización de los recursos.

El nuevo almacén debía contar con una capacidad superior a las 4.000 paletas y disponibilidad para ubicar un gran número de referencias. Hasta el momento la operativa se había resuelto a partir de estanterías compactas, muy útiles para un catálogo de pocos productos. Sin embargo, ahora la compañía comercializa unas 200 referencias distintas (sumando el total de las variantes de unos 15 productos), bajo pedido y respetando siempre el método FIFO.

Paletización móvil
 

Tal y como relata Almudena Díez, “teniendo en cuenta las tres premisas de la caducidad, el espacio y el coste de las instalaciones frigoríficas, se decidió la construcción de una nueva cámara de 17.000 m3 junto a la antigua” (que comunica con el final de las líneas de producción), de modo que ambas compartieran el área de recepción y expedición que mantiene una temperatura que oscila entre los 5 y los 8ºC. Al igual que el almacén ya existente, el nuevo se encuentra a –25ºC, pero la diferencia, a fin de respetar las tres citadas premisas, estriba en la edificación de una estructura de almacenaje a partir de estanterías de paletización sobre una base móvil. Las ventajas de tal sistema son múltiples en este tipo de entornos en los que son necesarios un elevado número de huecos disponibles para muchas referencias distintas, de las que además hay que tener en cuenta su caducidad, y sobre todo hay que optimizar al máximo el espacio para que no se disparen los costos tanto de la maquinaria de refrigeración como del gasto diario energético para el mantenimiento de la temperatura. Es decir, se obtienen los beneficios de los sistemas de almacenaje en bloque (ocupan poco espacio) y los de las estanterías convencionales en lo que se refiere a la accesibilidad individual a cada una de las cargas.

Por tanto, esta cámara, de casi 40 m de ancho y 37 m de largo, se ha organizado del siguiente modo: partiendo de una de las paredes se han levantado 22 estanterías de paletización, de las cuales las dos centrales son fijas y están ancladas al suelo, las siguientes, ubicadas a derecha y a izquierda y de dos en dos, se han montado sobre unos raíles de modo que pueden desplazarse sobre ellos a voluntad con el fin de unirlas y separarlas. De esta forma, en posición de “descanso” la estructura forma un bloque compacto a cuyos huecos se accede accionando el sistema automático de apertura del pasillo deseado, de lo que se encargan unos motores eléctricos instalados en las propias estanterías. El resultado es una capacidad para 3.520 paletas. Cada estantería dispone de ocho módulos con cinco niveles de carga y cuatro paletas por hueco. El conjunto incorpora unos sensores o controladores de presencia que frenan la apertura o el cierre de un pasillo si perciben movimiento en cualquiera de ellos, garantizando la seguridad de los operarios en su trabajo.

En esta cámara también se han instalado, en las otras tres paredes libres, dos estanterías compactas de 20 calles cada una y otra de 23 calles, de dos paletas en profundidad y cinco niveles de carga. En total, en este sistema compacto se almacenan 630 paletas más.

Ahora se ha establecido un criterio para ubicar la mercancía en una u otra cámara. Por lo general, en la de estanterías compactas se almacenan las referencias que sufren menos movimiento y en la de estanterías sobre base móvil se depositan las unidades de más rotación, que son la mayoría de las referencias. Además, en ambas plantas de Clavo Congelados se fabrica bajo pedido con lo cual se logran reducir significativamente los niveles de stock.

La entrada de la carga a los almacenes de Tordesillas se produce por diversos motivos:

- La recepción de materias primas que se ubican en una u otra cámara según su rotación.
- La recepción de referencias de la factoría de Caldas del Reis a fin de contar con stock para abastecer la demanda de los clientes que se suministran desde aquí.
- La recepción de producto terminado de la misma factoría de Tordesillas. Los operarios dejan la carga en la cámara antigua, porque comunica con el final de la línea de producción, a la espera de que los carretilleros puedan ubicarla donde corresponda. Esta ubicación se lleva a cabo ajustando la carga al tamaño de los huecos de las estanterías con el objeto de optimizar el espacio de la cámara.
- La recepción de la mercancía de los clientes que han contratado un determinado espacio en estas cámaras frigoríficas. Cuando se diseñó la segunda cámara se planteó esta opción para rentabilizar la inversión y cubrir la falta de tales instalaciones en la región para el sector de la alimentación a temperatura controlada.

Cualquier paleta que llega, sea cual sea su procedencia, se introduce en el sistema de gestión del almacén (para los clientes que contratan el alquiler de frío, Clavo dispone de un software específico) a partir de su código de barras o matrícula (incluye la referencia del producto, la cantidad, el lote y el lugar de fabricación) de modo que la aplicación ordene la ubicación más oportuna. Posteriormente, en el momento de la carga, el trámite administrativo se agiliza a través del código de barras, debido a que este sistema está automatizado”, subraya Díez. Y añade, “el movimiento de referencias es muy amplio, aunque se respeta un orden muy estricto por familias de productos”.

La cámara nueva dispone además de un transportador de rodillos, con una capacidad para cinco paletas, que la comunica con el área de recepción y expediciones. A través de este transportador se introducen más rápidamente las unidades ya que un carretillero las deposita en la parte exterior (recepción) y otro las recoge para su almacenaje en el interior. También se emplea para la operación inversa. Hay que tener en cuenta que trabajar a –25ºC dentro de la cámara no tiene nada que ver con una operativa convencional. Los operarios van muy protegidos con equipos contra el frío y aún así deben salir frecuentemente de la cámara.

En cuanto a las expediciones de estas instalaciones, cuya unidad mínima es una paleta completa, también se deben a varias causas:

- Los pedidos de la sección de cocina de la fábrica que se reciben de un día para otro.
- Los pedidos de la sección de elaboración, también de la fábrica.
- Los pedidos de los clientes que han contratado el espacio en el almacén.
- Los pedidos de los clientes que son remitidos desde la central a través de ficheros informáticos.

En cuanto a los dos últimos casos, la preparación en el área de expediciones se rige por las rutas de entrega, que se deciden según las direcciones de envío y los volúmenes de carga. Es habitual que los pedidos se entreguen entre el tercer y el cuarto día después de haberlos cursado. Según la directora de la fábrica de Tordesillas, Almudena Díez, “es un plazo adecuado para el tipo de operativa del que estamos hablando, sobre todo teniendo en cuenta que el sector del frío no cuenta con los mismos recursos que la logística convencional”. En conjunto, en estas instalaciones se recepcionan y expiden de siete a diez camiones frigoríficos diarios.


Ficha técnica de la cámara nueva de Clavo Congelados

Estanterías de paletización sobre base móvil
Temperatura: -25ºC
Longitud estanterías: 29.999 mm
Ancho estanterías: 28.600 mm
Altura estanterías: 8.570 mm
Nº de estanterías: 22
Nº de módulos por estantería: 8
Nº de paletas por hueco: 4
Nº de niveles de carga: 5
Nº de pasillos: 2
Ancho de pasillo: 3.570 mm
Unidad de carga: paletas de 800x1.200x1.800 mm
Capacidad: 3.520 paletas (estanterías móviles)