El tiempo de entrega es el nuevo lujo

15 abr 2026

Contar con un inventario preciso contribuye a reforzar la confianza en la marca

Los consumidores tienen cada vez mayores expectativas respecto a los tiempos de entrega, y estas evolucionan rápidamente. Así lo refleja el informe Consumer outlook: guide to 2026 elaborado por la consultora NIQ, que subraya que ofrecer cualquier plazo superior a “al día siguiente” ya no incentiva a los clientes a comprar.

Las altas expectativas en cuanto a la entrega empujan a las compañías a tratar de entregar sus productos el mismo día del pedido para brindar un servicio excepcional. Según esta empresa especializada en investigación de mercado, ahora la oportunidad reside en el crecimiento impulsado por el volumen y en las ocasiones de adquirir un producto. Es decir, minoristas y fabricantes deben aumentar las oportunidades de compra y los volúmenes unitarios, proporcionando a los usuarios una sensación de autonomía y control. Esto se debe a que los clientes buscan tener un dominio total de sus decisiones de gasto.

Fuente: Encuesta de perspectivas del consumidor NIQ 2025
Fuente: Encuesta de perspectivas del consumidor NIQ 2025

Nuevas necesidades, la misma confianza

En un contexto en el que la celeridad en los plazos de entrega es crucial, esta exigencia coexiste con otros factores. Así, el 95% de los consumidores afirma que seguir confiando en la marca que compran continúa siendo muy o bastante importante. En los últimos años, la simplicidad, la salud y la reducción de residuos se han consolidado como prioridades, y esta mentalidad influye tanto en las decisiones de compras iniciales como en la fidelidad a ciertas empresas.

La inteligencia artificial ha añadido una nueva dimensión a esta ecuación. Más allá del incremento en la productividad, su verdadero valor radica en la experiencia del consumidor. Los pagos rápidos y sencillos, un inventario preciso, un servicio al cliente avanzado y las ofertas personalizadas mejoran notablemente la experiencia de los usuarios. Esto refuerza la confianza en la marca, mostrando a los compradores que pueden contar con ella. No obstante, los consumidores permanecen abiertos a explorar alternativas si otra empresa les ofrece mayor comodidad, lo que constituye una oportunidad para que fabricantes y minoristas demuestren que comprenden y satisfacen sus necesidades.