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Transacciones económicas a través del celular

01/06/2002

La revolución tecnológica actual está provocando el nacimiento de iniciativas muy prometedoras y de gran utilidad para el consumidor. Ahora, se cree que el uso del móvil como medio de pago es la nueva panacea. Con millones de personas que ya están familiarizadas con la tecnología del celular y con una garantía de seguridad mucho mayor que la del e-commerce, el móvil como dispositivo de pago ha alentado a muchas empresas a desarrollar soluciones para “el negocio del futuro”.

¿No tiene cambio para el parquímetro? ¿Quiere un refresco? ¿Desea comprar un billete de avión? Ya se pueden pagar estos servicios y productos aunque no se disponga de efectivo y se haya olvidado la tarjeta de crédito. El móvil puede convertirse en un monedero electrónico. Sólo es necesario suscribirse a una operadora de m-payment para comprobar cómo el dinero ahora incluye antena y botones.

Revolución en los medios de pago

El uso del móvil para abonar las compras (m-payment) supone una auténtica revolución en los actuales sistemas de medios de pago ya que permitirá a cualquier persona con un teléfono celular efectuar todo tipo de transacciones, tanto en Internet como en los comercios tradicionales, de forma rápida y sencilla.

Actualmente, las melodías son el producto más vendido a través del móvil pero en el futuro, gracias al m-payment, además de los pagos a través de la Red y en tiendas físicas, se podrán efectuar las siguientes operaciones:
 

  • Recibir bienes digitales por suscripción, como las noticias o el pronóstico meteorológico, o descargar productos bajo certificado de propiedad intelectual. Esto resolverá el gran problema al que se enfrentan los distribuidores de música, juegos, software y otros artículos intangibles cuya entrega se produce por descarga a través de la Red. Generalmente, el coste de todos estos contenidos premium será notificado a fin de mes en la factura de la línea telefónica móvil.
  • Recargar móviles que usen tarjeta.
  • Efectuar una transferencia monetaria entre dos cuentas bancarias.
  • Abonar el costo de un refresco en máquinas expendedoras con sólo pulsar un botón del móvil.
  • Pagar billetes o impuestos (pago a distancia).
  • Acceder a servicios de localización. El teléfono proporcionará mapas, “guiarᔠal usuario en una ciudad desconocida y le indicará dónde ha dejado aparcado el coche, dónde está el hospital o el restaurante más cercano. Las compañías, además, podrán saber exactamente dónde están sus empleados o sus mercancías.
  • Elegir un producto de un catálogo, encargarlo y recibirlo por correo (compra por referencia).
     

En muchos países ya se están desarrollando innovadoras aplicaciones para utilizar el pago por móvil. En Gran Bretaña, por ejemplo, es posible comprar archivos MP3 de música, billetes de tren y entradas de cine. En Dublín (Irlanda) se puede abonar el parquímetro: los conductores deben registrarse por Internet, llamar por su celular e indicar cuánto tiempo quieren aparcar. También en Helsinki (Finlandia) miles de personas pagan el autobús a través de su teléfono personal.

De acuerdo con un estudio de la consultora internacional especializada en tecnología, The Yankee Group, de todos los servicios anteriormente mencionados el que realmente hará despegar el pago por móvil será el de los contenidos premium:

"“Creemos que a este negocio le espera un brillante futuro en Europa. Pero eso sólo sucederá si las operadoras se conciencian de la importancia que tienen las firmas generadoras de contenidos"”, afirma la consultora en un informe llamado “Comercio por móvil en Europa: los contenidos premium siguen siendo prioritarios”.

La estructura básica de los m-payments

A pesar de que hay algunas diferencias en las distintas formas de pago por móvil, la mayoría de ellas está estructurada de manera similar. Antes que nada, cuando una persona quiere abonar un producto con este sistema debe estar suscrita a los servicios de un intermediario (banco, operador de telefonía móvil u otro).

Generalmente, para efectuar un pago, ésta se pone el contacto con dicho intermediario o, en otro caso, el comerciante es el que le pide que contacte con el cliente. Una tercera opción consiste en que el dueño de la tienda remita al comprador al servidor del intermediario. La conexión se puede establecer a través de canales de voz o mensajes cortos (SMS).

Una vez que la comunicación está en marcha, el cliente autoriza el pago, usualmente mediante una contraseña (PIN). Después, a ambos se les confirma que la operación se ha efectuado exitosamente y el dueño del comercio recibe el dinero en su cuenta bancaria.

Las posibilidades de expansión

El pago por teléfono móvil en España es sinónimo de más de 25 millones de potenciales clientes para las entidades financieras. En algunas partes del mundo el índice de penetración de los celulares es de un 80%. Este porcentaje se alcanzará en Europa en tan sólo tres años.

The UMTS Forum, una organización industrial que promueve el uso de móviles de tercera generación (UMTS o 3G) y que aglutina a más de 230 miembros del sector en el ámbito mundial, estima que para el año 2010 la mitad de los usuarios de estas terminales estará suscrita a Internet móvil. En 2004 se prevé que 350 millones de personas usarán su teléfono personal para comprar entradas de cine, billetes de avión o para acceder a la banca.

Un año después el tráfico de datos por móvil será mayor que el de voz. Por otra parte, algunos analistas mantienen que estos consumidores gastarán importantes cantidades en el m-commerce. La consultora internacional Forrester pronosticó beneficios de más de 26 billones de euros derivados de los m-payments en Europa.

Los mil millones de mensajes cortos (SMS) mensuales, una cantidad inimaginable hasta hace muy poco, ayudan también a que las perspectivas sean más que positivas. Pero no son la única razón por la que se extienden previsiones muy optimistas para el sector. El hecho de que todo el mundo lleve su teléfono donde quiera que vaya garantiza que siempre tendrá el dispositivo para pagar lo que necesite.

Finalmente, un elevado nivel de seguridad en los pagos garantiza la confianza de los consumidores. Los usuarios por lo general no se fían del uso de la tarjeta de crédito para abonar sus compras en Internet. Pero esto no sucederá con los celulares. En la tarjeta SIM que se encuentra dentro del móvil se podrán guardar los datos de la cuenta bancaria del usuario. De esa manera, será posible asociar un determinado número de teléfono a dicha cuenta y el cliente no tendrá que proporcionar sus datos personales.

Los obstáculos del sistema

Los pesimistas alegan que así como el comercio electrónico no ha despegado, tampoco tendría por qué hacerlo el m-commerce. Otro argumento que no convence a los críticos es el que dicta que este tipo negocio es una consecuencia natural de tener un dispositivo inalámbrico. Para ellos, sólo porque alguien disponga de un terminal capacitado para acceder a Internet no significa que lo vaya a utilizar para comprar.

Por parte de los usuarios, muchos señalan también el bajo nivel de desarrollo de los hábitos de consumo de servicios de 3G. Asimismo, hoy día la gama de aplicaciones disponibles es realmente escasa y de pobres prestaciones. Mientras que todas las compañías de Europa se están preparando ante la revolución que se avecina, los usuarios se mantienen todavía a la expectativa y observan la situación con cierto escepticismo.

Otro problema puede derivar de las aplicaciones de localización, generalmente incluidas en los servicios de comercio electrónico móvil. Éstas permiten saber exactamente dónde está el usuario para poder enviarle ofertas de los comerciantes próximos pero pueden ser percibidas como una intromisión en la privacidad.

Los problemas de seguridad, por su parte, se centran en que es fácil perder un móvil o que sea robado. Con sólo disponer de un PIN válido el ladrón podría comprar con él. Otro aspecto que trae bastantes dolores de cabeza a los que ansían un feroz lanzamiento de este medio de pago es la presencia simultánea de diferentes estándares, plataformas tecnológicas, sistemas operativos, exigencias reguladoras y distintos modelos de negocio que se están desarrollando en el ámbito local y mundial.

La presencia de diversos formatos de procesamiento hace imposible la interoperabilidad entre sistemas. Si una persona es socia de Paybox y el comercio donde quiere pagar está suscrito a Mobipay no podrá efectuar la transacción.

“"La coexistencia y competencia no es necesariamente mala. Nos brinda la posibilidad de comparar distintas soluciones”", explica Malte Krueger, autor del informe “El futuro de los m-payments” elaborado para el Observatorio de Medios de Pago Electrónicos (ePSO, en sus siglas en inglés) y consultor independiente de la firma Paysys de Alemania, especializada en medios de pago.

¿Quién será el intermediario entre comerciante y comprador?

Según palabras de Malte Krueger, "“existen muchos sectores que podrían proveer servicios de m-payment, pero los bancos y las compañías telefónicas son los candidatos con más posibilidades. Estas últimas ya cuentan con una abultada cartera de clientes, están acostumbradas a facturar por sus servicios y tiene experiencia técnica. Además están buscando modelos de negocio que les permitan amortizar los enormes gastos que tuvieron que afrontar por las licencias de los teléfonos de tercera generación”".

A lo que Krueger añade: “"Otra posibilidad es que el cliente simplemente use el celular como vía de acceso a su cuenta bancaria. Esto dejaría a los bancos el control de las transacciones por móvil. Una opción distinta, sin embargo, es la unión y cooperación entre entidades bancarias y telefónicas"”.

En España varias compañías pueden prestar servicios de m-payment:

-Mobipay

Esta empresa, compuesta por la mayor parte del sector financiero (BBVA y BSCH), los tres operadores de telefonía móvil (Vodafone, Amena y Telefónica Móviles) y los grandes procesadores de medios de pago del país (Sermepa, Sistema 4B y Euro 6000), promete ser el ejemplo español.

La firma representa un modelo de colaboración entre compañías de sectores muy distintos de la economía —abierto a todas las entidades financieras que deseen utilizarlo— y de carácter único en el mundo. Es por eso que la revista profesional Secure Computing Magazine, con una tirada superior a los 100.000 ejemplares en Estados Unidos y en el Reino Unido, ha concedido a Mobipay el premio “Mejor Innovación” en su edición del año 2001.

Además, esta empresa fue valorada muy positivamente por el Global Business Dialogue on Electronic Commerce (GBDe), un grupo internacional de compañías de primera línea que apoyan el comercio electrónico, durante la celebración del seminario de ministros de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información de la Unión Europea, que se llevó a cabo en febrero pasado en Vitoria.

En septiembre de 2001, Mobipay inició sus operaciones en fase de pruebas. El sistema se lanzará este verano de 2002, unas fechas para las que ya se ha asegurado la adhesión de unos 800.000 establecimientos.

-Paybox

La iniciativa que mayoritariamente corresponde al Deutsche Bank ya funciona desde julio de 1999 y es líder mundial como medio de pago a través del móvil. Cuenta con 500.000 clientes en Europa y 6.500 comercios adscritos en Alemania, el Reino Unido, Austria, Suecia y España, donde opera en la actualidad.

Patrick Becker, director general de operaciones de Paybox, explica el punto de vista de la compañía: “"Toda novedad implica un tiempo de asimilación. Con el pago por móvil sucederá lo mismo que con otros sistemas, que en su respectiva época resultaron novedosos como las tarjetas o Internet. La futura alianza entre estas tarjetas de crédito y los sistemas de compra a través del teléfono celular impulsará definitivamente la adopción masiva de esta herramienta de pago.

-Mobileway

Es una compañía multinacional especializada en servicios de valor añadido a través del teléfono móvil. Desde enero de 2000 proporciona a las empresas servicios de mensajes cortos (SMS) para desarrollar acciones de fidelización, ventas e información por medio del terminal. En la actualidad, está presente en nueve países, en las ciudades de Londres, París, Madrid, Sydney, Estocolmo, Milán, Francfort, San Francisco, Hong Kong y Singapur. Entre otros servicios MobileWay ofrece: m-entertainment (personalización de logos y sonidos del teléfono móvil), m-game (juegos interativos a través del terminal) y m-vote (aplicación que permite a los usuarios votar por una determinada opción y participar en encuestas o concursos).

-Caixamovil

El sistema de La Caixa se basa en la vinculación del teléfono móvil a la tarjeta de crédito. Utilizando la propia terminal como canal de pago, los usuarios pueden recargar a través de un número gratuito su celular con la cantidad de minutos que deseen.

Esta entidad bancaria también ofrece el servicio Visa Móvil, que consiste en el uso del móvil para la contratación de bienes y servicios. El usuario dispone de un número secreto (PIN) que sirve como comprobante de la autorización del abono de las compras realizadas con la tarjeta, que debe ser emitida por La Caixa. "“Actualmente, uno de los objetivos prioritarios del banco es intermediar y combatir el pago con dinero en efectivo"”, indica Joan Morlá, responsable de medios de pago de La Caixa.

-Terra Mobile

El portal de Internet móvil de Telefónica, Terra Mobile, también ofrece servicios de comercio electrónico a través del celular. Los responsables ven el acceso móvil a la Red como un servicio orientado a la transacción y no a la navegación. Hoy, el m-commerce tiene dos áreas principales: tiendas y reserva de entradas. El primero permite comprar ofertas de última hora y, entre otros productos, dispone de DVD, CD, libros, flores o vídeos.

Los plazos de entrega de los artículos son de cuatro horas en Madrid y Barcelona. En lo que respecta a la reserva y compra de entradas para espectáculos, como el teatro o cine, también es posible consultar las carteleras. El usuario puede adquirir su entrada y recogerla quince minutos antes del evento en las mismas taquillas del local. El pago se realiza a través de la tarjeta de crédito o débito y contra reembolso. Próximamente estarán disponibles también el abono por el móvil y el prepago.

A los servicios actuales se unirán en el futuro otros como las descargas de MP3, vídeo, radio y animaciones; mensajería unificada multimedia; control remoto de dispositivos domésticos desde el móvil e información de tráfico; así como aplicaciones para el automóvil.
 


Una ley para el comercio electrónico

El pasado 8 de febrero el Gobierno aprobó el Proyecto de Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico, que se ha remitido al Parlamento para su tramitación. En su elaboración han intervenido los Ministerios de Ciencia y Tecnología, Economía, Justicia, Sanidad y Consumo, y proporcionará una mayor seguridad jurídica y confianza a usuarios y prestadores de servicios con el fin de promover la utilización de Internet y de otros servicios interactivos.

El texto, que persigue impulsar el desarrollo del comercio electrónico y el pleno aprovechamiento por parte de los ciudadanos y empresas de las ventajas de la sociedad de la información, será la primera ley sobre Internet que se aprobará en España. Con esta norma también se incorpora al ordenamiento jurídico nacional la directiva comunitaria que trata este aspecto.

La nueva normativa se aplicará a todas las actividades que se realicen por medios electrónicos y redes interactivas, que tengan carácter comercial o persigan un fin económico, lo que engloba las efectuadas a través del ordenador, la telefonía móvil, el cable, la televisión digital, etc. No obstante, con el fin de mejorar la confianza de los consumidores en el comercio electrónico, se establece que dichos prestadores deberán comunicar al Registro Mercantil u otro registro público similar, en el que estén inscritos por razón de su actividad, los nombres de dominio o direcciones de Internet que utilicen habitualmente.

Esto permitirá ofrecer a los usuarios garantías sobre la titularidad real de las páginas de Internet, certificando la equivalencia entre el mundo físico y el virtual. Es una forma de evitar fraudes derivados de la suplantación de la personalidad o de la utilización ilegítima de nombres de dominio que se asocien a empresas o marcas conocidas.

La futura norma, además, reforzará e impulsará el uso de la contratación electrónica al garantizar la plena validez de los contratos celebrados por esta vía, equiparándolos a la forma escrita. De este modo, los prestadores de servicios no tendrán que enviar documentos a sus clientes para acreditar los acuerdos alcanzados. Al mismo tiempo, se refuerza la eficacia de tales documentos electrónicos como prueba ante los Tribunales, al atribuirles el mismo valor probatorio que aquellos que tienen el papel como soporte.
 


El éxito del I-Mode japonés

En lo que concierne al comercio por medio de móviles, Japón está a años luz de Europa o Estados Unidos. Algunos analistas relacionan el éxito en ese país con la afición de los japoneses por los aparatos electrónicos. Otros alegan que si semejante reacción no ha tenido lugar en el resto del mundo es porque los operadores no han sabido ver el potencial de Internet móvil.

La que sí supo encontrarle la vuelta a este negocio es la compañía japonesa NTT DoCoMo, la primera telefónica en el mundo en ofrecer servicios comerciales con móviles de tercera generación (UMTS). Su producto I-Mode, un celular muy pequeño con una pantalla en colores del tamaño de una tarjeta de crédito y especialmente confeccionado para navegar por la Red, ofrece más de 600 páginas oficiales y miles no registradas.

Este número puede parecer limitado, sin embargo, hay que tener en cuenta que los portales a los cuales se puede tener acceso con Internet móvil deben estar diseñados en formato WAP y la cantidad de páginas creadas es muy inferior a las HTML, comúnmente usadas para acceder a la Red desde ordenadores normales.

Como el I-Mode es rápido y muy barato se ha convertido en la moda de todos los adolescentes japoneses. Desde este dispositivo se pueden enviar correos electrónicos, transferir fondos entre cuentas bancarias, reservar billetes de avión, encontrar el hotel o el restaurante más cercano, divertirse con juegos interactivos, consultar el horóscopo y descargar canciones.

Más de 30 millones de personas, el 25% de la población japonesa, tienen su propio I-Mode. A fin de mes reciben con su factura de las ya tradicionales conversaciones de voz por móvil los recargos por los servicios extra que hayan usado. Al ser tan práctico y efectivo este sistema de facturación, cada vez más compañías quieren adaptar sus páginas y servicios.

Este móvil ha elevado tanto los beneficios de NTT DoCoMo que los ingresos por sus servicios representan el 85% del total de sus ganancias. Próximamente, la firma ofrecerá otros servicios similares pero a través de teléfonos fijos, en un producto que se llamará L-Mode.

Mientras los operadores de móviles europeos aún siguen endeudados por la compra de licencias para la telefonía de tercera generación (3G), el I-Mode llegará muy pronto a Alemania, Bélgica, Gran Bretaña y Holanda.
 


¿Qué es el m-commerce?

El m-commerce o comercio electrónico por móvil cuenta con una serie de adecuaciones que hacen de esta futura forma de comprar un canal ineludible para cualquier proveedor de servicios de Internet (tiendas, portales, operadores, servicios gratuitos, etc.). En realidad, no es sino la integración lógica dentro de la filosofía anywhere, anytime (“En cualquier lugar, en cualquier momento”), emblema de los gigantes de la Red y, en definitiva, promesa de una nueva generación de servicios.

La personalización es una característica innata en los servicios de telefonía móvil: los usuarios ya se encuentran registrados antes de efectuar la transacción (por su operadora de servicios móviles, por ejemplo) y, de esa manera, se supera la necesidad de aportar datos. Este último punto es lo que ha obstaculizado el crecimiento del e-commerce ya que la mayoría de los consumidores no quiere dar información personal cuando realizan sus compras a través del ordenador.

Esta incipiente forma de consumo se beneficia además de los frecuentes avances tecnológicos como el incremento de la velocidad de transmisión de datos y el perfeccionamiento de las capacidades multimedia. Los 25 millones de usuarios familiarizados con el entorno móvil en España son su aval de futuro garantizado.

Para Malte Krueger, consultor independiente de la alemana Paysys, especializada en medios de pago, "“el m-commerce se ha visto retraído por la actual falta de uso de móviles de tercera generación (UMTS). En 2000, las compras vía terminales inalámbricas crearon beneficios por 1,3 billones de euros en Europa y se espera que éstos alcancen los 3,8 billones de euros en 2003.

Gracias al comercio a través de un celular, los UMTS parecen ser entonces la aplicación que “salvarᔠa las operadoras después de que se sature el mercado de las llamadas de voz tradicionales. Un obstáculo que deberán tener en cuenta es que los consumidores no se suscribirán al servicio si no hay suficientes negocios que acepten ese medio de pago y viceversa.


Fuente: Johana Kunin