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Ideas luminosas en la empresa

27/03/2014

La industria de la iluminación trabaja para que las instalaciones de las empresas y centros de fabricación sean más saludables, con sistemas que reducen el gasto de energía y disminuyen sensiblemente las emisiones de CO2. Además, comercializa lámparas de bajo consumo y larga duración que se integran en los entornos de trabajo.

Un estudio llevado a cabo por Philips pone de manifiesto que más del 75% de los sistemas de alumbrado que utilizan las oficinas en Europa incorporan tecnologías desfasadas y poco eficaces. Se podrían ahorrar entre 2.000 y 4.000 millones de euros al año si se adoptasen nuevos sistemas o, lo que es lo mismo, entre 8 y 16 millones de toneladas de CO2, de 29 a 58 millones de barriles de petróleo al año y la producción anual de entre 10 y 20 plantas de energía.

Por otro lado, si se cambiaran los sistemas de alumbrado antiguos por los de última generación, se ahorrarían, sólo en el Viejo Continente, 28 millones de toneladas de CO2, equivalentes a unos 50 millones de barriles anuales de petróleo. Según Unión Fenosa, en los sectores económicos de la industria y los servicios, la iluminación supone más del 5% del consumo de energía.

En las oficinas y en el comercio la relación es aún mayor. En grandes empresas industriales, los gastos de energía dedicados a iluminación pueden ser mayores o menores dependiendo del tipo de producción y de su intensidad en energía. En todos los ámbitos resulta necesaria una verificación de la eficiencia energética en las instalaciones de iluminación, ya que en la mayoría de los casos existe un gran potencial de optimización.

 

Beneficios y productividad

La adopción de nuevas soluciones de alumbrado no sólo conlleva un beneficio económico y medioambiental, sino que además ofrece ventajas que redundan positivamente en la empresa que las adopta. Existe una relación directa entre la calidad de los productos profesionales y de las instalaciones de producción.

La experiencia demuestra que una buena iluminación en las fábricas y talleres es una manera muy eficaz de incrementar tanto la productividad como la calidad. Una correcta iluminación aumenta el confort y la seguridad del trabajador, reduce el nivel de errores y estimula al personal a mejorar su rendimiento.

En este sentido, es crucial la elección de la lámpara y el diseño del alumbrado. En las naves industriales, la altura constituye el parámetro esencial en la iluminación: fluorescentes tubulares (hasta siete metros de altura); fluorescentes tubulares o lámparas de descarga de alta intensidad de fuente puntual (entre siete y 12 m) y fuentes de luz puntuales (por encima de los 12 m).

Con el fin de alcanzar la eficiencia energética, es decir, reducir el consumo de electricidad establecido, Unión Fenosa recomienda, ante todo, detectar la demanda de energía real que existe. Seguidamente, averiguar si la potencia de la iluminación instalada corresponde a la que se necesita o si, por el contrario, está sobredimensionada.

Finalmente, comprobar si se puede disminuir la reflexión luminaria que ocasionan los reflectores sucios, hecho que contribuirá decididamente en el ahorro de la demanda de energía eléctrica, ya que podrían emplearse menos lámparas para conseguir el mismo efecto. En resumen, el consumo de energía se reduce gracias a una tecnología eficiente que exija una baja demanda de electricidad para producir el mismo nivel de iluminación.

Por ejemplo, es posible disminuir la energía consumida por una lámpara si se cambia su sistema de encendido convencional por un balasto electrónico. También, para ello, resulta muy útil la instalación de detectores de presencia o temporizadores en baños, despachos individuales, almacenes interiores o pasillos con escasa presencia. Asimismo, otra buena regla es reponer lámparas, sistemas auxiliares y luminarias con otros del mismo fabricante o de calidad similar en lugar de comprar productos más económicos.

 

Bajo consumo

Las lámparas transforman la electricidad en calor (pérdida) y en radiación visible (luz).El rendimiento lumínico es la medida para la evaluación de la eficiencia de una lámpara y se mide en lumen/vatio (lm/W). La mayor parte de la energía consumida por una lámpara se transforma en calor, pero mientras que para las lámparas incandescentes este rendimiento no supera el 5%, en el caso de las fluorescentes alcanza el 25%.

Al tomar la decisión acerca del tipo de lámpara que puede resultar más eficiente para cada empresa, deben considerarse, además de las exigencias de uso, la reproducción del color, el precio de adquisición, así como los diferentes modelos de lámparas existentes en el mercado y su efecto en el consumo de electricidad.

En el mercado de la iluminación, los dos mayores proveedores europeos son Philips y Osram (duros rivales de la estadounidense General Electric), que cuentan con un amplio catálogo de lámparas incandescentes y halógenas, lámparas fluorescentes normales y compactas, lámparas de descarga de alta intensidad y especiales, luminarias, sistemas electrónicos, reactancias, iluminación mediante LED (diodos) y lámparas de automoción.

Philips comercializa nuevas soluciones de alumbrado para fluorescencia fiables, duraderas y capaces de ahorrar energía. Se trata de sistemas de fluorescencia trifósforo que consumen un 25% menos que el estándar.

Dentro de esta extensa gama se encuentran Xtra y Xtreme, lámparas y equipos de larga duración cuya característica principal es reducir significativamente los costes de mantenimiento y los residuos generados. Las lámparas Xtra y Xtreme pueden llegar a durar hasta tres y seis veces más que las trifósforo actuales en función de su aplicación.

Detener una cadena de montaje o cerrar un túnel para cambiar una lámpara fundida puede ocasionar molestias innecesarias, situaciones de riesgo y gastos desproporcionados. El empleo de estas lámparas permite planificar por adelantado su reposición y evitar las incómodas consecuencias de los fallos prematuros.

El fabricante español Pastas Gallo ha optado por renovar la instalación de alumbrado en su planta de producción y almacenes con estas lámparas a causa de la uniformidad y caudal del flujo luminoso, reduciendo al mismo tiempo los costes operativos y de mantenimiento.

 

Alumbrado fluorescente

También existen sistemas que regulan el alumbrado fluorescente. Encienden y apagan automáticamente las luces de una oficina en función de si está ocupada o no, y reducen la intensidad cuando la penetración de luz diurna es suficiente. Con una simple pulsación del sensor, los sistemas se configuran para un entorno de oficina diáfana o celular.

Así, los instaladores y usuarios finales no tienen porqué preocuparse de complejas programaciones o controles manuales. Los fabricantes buscan desarrollar su oferta con el fin de simplificar el mantenimiento y la gestión de las lámparas y luminarias, además de para optimizar la variación permanente de la luz.

Otros ejemplos interesantes son las soluciones Carpe Diem de Philips, que ofrece respuestas de iluminación dinámica tanto para el usuario individual como para la totalidad del espacio laboral de la oficina. Luz personal, con la que cada trabajador puede elegir libremente sus propias condiciones de iluminación con sólo accionar un mando a distancia.

O Ambiente dinámico, que posibilita cambiar la iluminación de toda una sala para configurar el entorno de trabajo. Existen soluciones para cada necesidad específica como continúa explicando Denis Maas, jefe de producto de la firma holandesa: “Los usuarios de la oficina necesitan zonas tranquilas para la reflexión y la concentración, y áreas de libre comunicación dentro de un mismo espacio”, comenta Maas.

Igualmente”, prosigue,”precisan sentirse motivados y estimulados por el entorno para optimizar su rendimiento. El alumbrado dinámico de Carpe Diem brinda a los usuarios de la oficina una mayor libertad y control sobre el alumbrado cotidiano, creando un entorno de trabajo sugerente que permita a todo el mundo dar el máximo de sus capacidades”.

 

Lámparas de descarga

Por su parte, Osram está invirtiendo con fuerza en la producción de lámparas de descarga de alta intensidad, que se caracterizan por ser económicas y por su capacidad de producir una luz muy brillante pese a sus reducidas dimensiones. Este tipo de dispositivos se utiliza frecuentemente en escaparates e interiores de tiendas y resulta especialmente indicado para su uso en fábricas, naves industriales y en sistemas de iluminación de exteriores.

La propuesta más novedosa de Osram en este segmento es Powerball HCI, que aporta un flujo luminoso más alto, mejor distribución de la luz y una reproducción del color mejorada. General Electric ha sido pionera en este terreno marcando la carrera tecnológica.

Su gama HDI de lámparas de alta intensidad puede clasificarse en cuatro categorías principales: halogenuro, metálico, sodio a alta presión, mercurio y sodio a baja presión. El fabricante estadounidense tiene amplia experiencia en la instalación de lámparas de descarga de elevada intensidad en grandes complejos industriales.

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CASO PRÁCTICO: BICOR

El espacio creado por BriCor, tienda de bricolaje de El Corte Inglés de más de 8.000 m2, ha sido diseñado con amplios pasillos perimetrales para lograr un tránsito holgado y ofrecer una perfecta visión de cada una de las secciones. Las soluciones de alumbrado aportadas por Philips han contribuido a la creación de ambientes cómodos, agradable y respetuosos con el entorno.

La tecnología lumínica instalada responde a las exigencias de cada caso, creando, además de un alumbrado general, espacios especialmente concebidos para las secciones de decoración, jardinería y bricolaje. Con el fin de resaltar y definir las diferentes áreas, se han instalado los nuevos proyectores Magneos, con lámparas de tonalidades cálidas y gran reproducción cromática.

 

Ahorro energético

Estos proyectores, específicamente ideados para espacios comerciales, incluyen sistemas electrónicos de ahorro de energía destinados a optimizar la vida de las lámparas y ofrecer un bajo consumo. El diseño compacto del proyector Magneo permite utilizar lámparas más pequeñas y, de esta forma, mejorar el rendimiento del sistema.

El ahorro energético que se consigue con esta instalación representa, en cada proyector, aproximadamente 10 W menos de consumo que el de los equipos tradicionales. En las fachadas exteriores se ha prestado también especial atención a la contaminación luminosa y al consumo energético.

Para la iluminación rasante de las fachadas se ha empleado la última tecnología de alumbrado: proyectores Ledline con fuente de luz LED cuya duración es de 50.000 horas, aproximadamente cuatro veces más que un equipo sin esta tecnología.

 

CLAVES PARA UNA BUENA ILUMINACIÓN INDUSTRIAL

✑Luz suficiente: es conveniente tener niveles adecuados de luz, según la naturaleza de la tarea visual. De esta manera, existe menor probabilidad de cometer errores y se realiza un trabajo más seguro.

✑Iluminación uniforme: una iluminación general con un alto grado de uniformidad garantiza una total libertad a la hora de situar la maquinaria y los puestos de trabajo.

✑Buena iluminación vertical: en ciertos trabajos, especialmente en almacenes, la tarea visual está localizada en el plano vertical. Se puede recurrir a las luces empotradas en el techo, que ofrecen una distribución asimétrica de la luz.

✑Fuentes de luz bien apantalladas: en alturas de montaje bajas es fundamental, debido a que las fuentes de luz son relativamente brillantes y producen un flujo elevado en todas direcciones. Las rejillas proporcionan el apantallamiento en la dirección adecuada.

✑Brillo de equilibrio uniforme: una iluminación uniforme contribuye a crear una sensación de confort.

✑Color de luz agradable: se precisa una fuente con una apariencia de color agradable y un buen rendimiento de color.

✑Bajo costo de mantenimiento: el alumbrado energéticamente eficiente suele costar algo más cuando se adquiere, pero, a cambio, se amortiza rápidamente y es muy sustancial el ahorro durante la vida de las lámparas.

 

LA REVOLUCIÓN DEL DIODO

El uso de lámparas LED (siglas en inglés de diodo emisor de luz) en el ámbito de la iluminación está mostrando una línea ascendente en los últimos tiempos. Ello se debe a una serie de ventajas como son su larga vida útil, su menor fragilidad y una disipación de energía más baja. Además, producen luz de color frente a las convencionales que requieren de un filtro y ofrecen un rendimiento sensiblemente inferior.

Los LED se utilizan en aplicaciones en las que las lámparas tradicionales no funcionarían. Estos diodos, que se emplean como indicadores de actividad en equipos de electrónica y ordenadores, se han diversificado hacia una amplia gama de productos, revolucionando la industria global de la iluminación como sucedió con la aparición de las lámparas fluorescentes a mediados del siglo XXI.

Con ellos, Osram ha desarrollado soluciones de decoración para recepciones de hoteles, iluminación indirecta de pasillos, señalización en escaleras o bares con barras que consiguen diferentes ambientes gracias a sus cambios de color. Es también reseñable la sorprendente iluminación del castillo de hielo finlandés Kemi implantada por Philips.

 

El funcionamiento

Una bombilla tradicional utiliza un filamento por el que circula corriente eléctrica en un recipiente cerrado al vacío. Un LED, por el contrario, es un semiconductor que, cuando recibe energía, emite luz. El color de la luz depende del material que se halla en la base del chip. Como los chips de los ordenadores, los diodos pueden ser muy pequeños y es factible programarlos para iluminar, por ejemplo, las pantallas gigantes en los estadios deportivos. Los expertos calculan que, al final de la década, moverán un volumen de negocio de 7.000 millones de euros, duplicando la cifra actual de facturación.