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El transporte terrestre en Cataluña tiene un coste anual de 49.000.000.000€

01/07/2004

El departamento de Política Territorial y Obras Públicas (PTOP) de la Generalitat de Catalunya, a través de la dirección general de Puertos y Transportes, ha realizado un estudio pionero que permite evaluar el coste real del transporte en la comunidad catalana. En 2001 –periodo de referencia del estudio– la factura ascendió a cerca de 49.000 millones de euros.

El sistema de transportes terrestres de Cataluña generó en 2001 unos costes totales de 48.815 millones de euros, que se pueden desglosar en tres grandes partidas: los costes internos que soportan de forma directa los usuarios, las empresas operadoras y las concesionarias (combustible, lubricantes, neumáticos, aparcamientos, peajes, multas, tasas, seguros, etc.), que acapararon el 88% del gasto; los costes externos con los que carga la sociedad en general (accidentes no cubiertos por las aseguradoras, daños físicos y psíquicos, contaminación sonora, polución atmosférica, costes de producción y desguace de vehículos e infraestructuras), que representaron el 9% de la factura; y los costes derivados de la congestión (consumo extra, incremento del tiempo invertido en los viajes) y la inversión pública en infraestructuras, que contabiliza el 3% restante.

Del total de costes externos (4.774 millones de euros en 2001), el 66% (3.170 millones) fueron provocados por el vehículo privado (turismos y motos), seguidos del transporte de mercancías por carretera (20%) y el transporte público colectivo de viajeros (4,7%). Los costes externos originados por el ferrocarril y el transporte aéreo fueron de 215 y 200 millones de euros anuales, respectivamente. En cuanto a las causas de los costes externos, un 33% de los 4.774 millones corresponden a accidentes, y un 24% al impacto del cambio climático.

Horizonte 2010

El estudio del departamento de Política Territorial y Obras Públicas señala que, si continúan las tendencias actuales, los costes totales del sistema de transportes terrestres representará en el año 2010 un total de 63.122 millones de euros, de los cuales 55.768 millones (89%) serán internos y 6.239 millones serán externos. Esto supondría un incremento del 41% de los costes externos con respecto al año 2001.

Pero el Gobierno catalán maneja otros dos posibles escenarios de futuro sensiblemente mejores. En el primero se considera que, aplicando las inversiones y desarrollando los servicios más relevantes previstos para el periodo 2001-2010 (incluyendo todas las nuevas infraestructuras que figuran en el Plan Director de Infraestructuras –PDI– y en el Plan de Transporte de Viajeros de Cataluña –PTV–), y teniendo en cuenta unas ocupaciones en el transporte público similares a las actuales, se puede concluir que, en el año 2010, los costes totales serán de 63.036 millones de euros. Esto comportará una rebaja de 80 millones anuales con respecto a la tendencia.

El segundo escenario (el más optimista) asegura que “una mejora en la eficacia del sistema –complementaria a las inversiones previstas–, con un nivel de ocupación en el ferrocarril del 70% por encima del actual y del autobús del 15%, dejaría la factura total en 60.662 millones de euros, lo que significaría un ahorro total de 2.500 millones de euros anuales”. Así, los costes externos bajarían hasta los 5.872 millones de euros anuales, con un ahorro del 9% con respecto a la pauta que marca la tendencia.

Nueva metodología

El estudio de costes sociales y ambientales del transporte en Cataluña permite, según sus promotores, establecer un método de evaluación de las inversiones a partir del conocimiento de su costo real. O lo que es lo mismo: “Orientar racionalmente la política de construcción y gestión de las infraestructuras de transporte actuales y futuras”.

La metodología utilizada se basa en la evaluación de la rentabilidad de una determinada actuación mediante la comparación de los costes totales del sistema de transporte (internos, externos y congestión) entre un escenario de referencia (normalmente la situación de partida) y un escenario con la realización de la inversión. De este modo se puede analizar, concluyen desde PTOP, “el interés social de realizar o no una determinada inversión considerando la totalidad de los costes del transporte”.
 

El departamento de Política Territorial y Obras Públicas (PTOP) de la Generalitat de Catalunya, a través de la dirección general de Puertos y Transportes, ha realizado un estudio pionero que permite evaluar el coste real del transporte en la comunidad catalana. En 2001 –periodo de referencia del estudio– la factura ascendió a cerca de 49.000 millones de euros.

El sistema de transportes terrestres de Cataluña generó en 2001 unos costes totales de 48.815 millones de euros, que se pueden desglosar en tres grandes partidas: los costes internos que soportan de forma directa los usuarios, las empresas operadoras y las concesionarias (combustible, lubricantes, neumáticos, aparcamientos, peajes, multas, tasas, seguros, etc.), que acapararon el 88% del gasto; los costes externos con los que carga la sociedad en general (accidentes no cubiertos por las aseguradoras, daños físicos y psíquicos, contaminación sonora, polución atmosférica, costes de producción y desguace de vehículos e infraestructuras), que representaron el 9% de la factura; y los costes derivados de la congestión (consumo extra, incremento del tiempo invertido en los viajes) y la inversión pública en infraestructuras, que contabiliza el 3% restante.

Del total de costes externos (4.774 millones de euros en 2001), el 66% (3.170 millones) fueron provocados por el vehículo privado (turismos y motos), seguidos del transporte de mercancías por carretera (20%) y el transporte público colectivo de viajeros (4,7%). Los costes externos originados por el ferrocarril y el transporte aéreo fueron de 215 y 200 millones de euros anuales, respectivamente. En cuanto a las causas de los costes externos, un 33% de los 4.774 millones corresponden a accidentes, y un 24% al impacto del cambio climático.

Horizonte 2010

El estudio del departamento de Política Territorial y Obras Públicas señala que, si continúan las tendencias actuales, los costes totales del sistema de transportes terrestres representará en el año 2010 un total de 63.122 millones de euros, de los cuales 55.768 millones (89%) serán internos y 6.239 millones serán externos. Esto supondría un incremento del 41% de los costes externos con respecto al año 2001.

Pero el Gobierno catalán maneja otros dos posibles escenarios de futuro sensiblemente mejores. En el primero se considera que, aplicando las inversiones y desarrollando los servicios más relevantes previstos para el periodo 2001-2010 (incluyendo todas las nuevas infraestructuras que figuran en el Plan Director de Infraestructuras –PDI– y en el Plan de Transporte de Viajeros de Cataluña –PTV–), y teniendo en cuenta unas ocupaciones en el transporte público similares a las actuales, se puede concluir que, en el año 2010, los costes totales serán de 63.036 millones de euros. Esto comportará una rebaja de 80 millones anuales con respecto a la tendencia.

El segundo escenario (el más optimista) asegura que “una mejora en la eficacia del sistema –complementaria a las inversiones previstas–, con un nivel de ocupación en el ferrocarril del 70% por encima del actual y del autobús del 15%, dejaría la factura total en 60.662 millones de euros, lo que significaría un ahorro total de 2.500 millones de euros anuales”. Así, los costes externos bajarían hasta los 5.872 millones de euros anuales, con un ahorro del 9% con respecto a la pauta que marca la tendencia.

Nueva metodología

El estudio de costes sociales y ambientales del transporte en Cataluña permite, según sus promotores, establecer un método de evaluación de las inversiones a partir del conocimiento de su costo real. O lo que es lo mismo: “Orientar racionalmente la política de construcción y gestión de las infraestructuras de transporte actuales y futuras”.

La metodología utilizada se basa en la evaluación de la rentabilidad de una determinada actuación mediante la comparación de los costes totales del sistema de transporte (internos, externos y congestión) entre un escenario de referencia (normalmente la situación de partida) y un escenario con la realización de la inversión. De este modo se puede analizar, concluyen desde PTOP, “el interés social de realizar o no una determinada inversión considerando la totalidad de los costes del transporte”.