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Síntomas de una recuperación

10/10/2003

La economía de los Estados Unidos ha comenzado a dar muestras de recuperación, después de un período de bajo crecimiento caracterizado por la eclosión del fenómeno de la nueva economía, los escándalos financieros y contables, el shock del 11-S y el conflicto de Irak.

Los últimos datos oficiales correspondientes al período abril-junio muestran un crecimiento del Producto Interior Bruto anualizado del 3,3%, lo que genera importantes esperanzas para el crecimiento de la economía en los últimos meses de año.

Las claves de la recuperación económica en Estados Unidos son bastante claras. Por un lado parece que los consumidores empiezan a recobrar su confianza gracias a una menor presión fiscal y a los bajos costes de la financiación. Por otro lado, las empresas han realizado ajustes notables para recomponer sus cuentas de resultados desde un punto de vista de costes y productividad.

La inversión privada en bienes de equipo y software, según los datos de coyuntura económica ofrecidos por la escuela de negocios del IESE, reflejan una tasa de crecimiento del 8%. Por su parte la inversión en activos fijos por parte de las empresas ha crecido un 7%, lo que nos hace anticipar un futuro incremento de la producción industrial.

Este moderado incremento del Producto Interior Bruto eleva la esperanza de que la economía se encuentre a las puertas de una etapa de crecimiento y expansión. De hecho, la mayoría de los pronósticos formulados por los economistas muestran optimismo por la economía estadounidense en el corto plazo, mientras advierten prudencia en las previsiones a largo plazo. Y es que, la economía estadounidense combina dinamismo y desequilibrio de manera conjunta.

A largo plazo, el escaso volumen de ahorro por parte de los consumidores, los desequilibrios presupuestarios del gobierno y el déficit de la balanza de pagos por cuenta corriente parecen amenazar la estabilidad. Bien es cierto que el ahorro exterior a través de préstamos e inversiones extranjeras en EE.UU. ha venido financiando esos desequilibrios, sin embargo no se puede confiar en que esta situación continúe indefinidamente.

Por eso es importante tener prudencia en las medidas correctoras a adoptar en los próximos meses de cara a mantener e incrementar la actividad productiva en el país y, por ello, estabilizar la compleja situación que atraviesa la economía.