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Irán, la puerta de entrada al golfo Pérsico

01/10/2004

De todo el golfo Pérsico, Irán es como un país desconocido, sin embargo, es una plataforma comercial a considerar para acceder a los mercados de Oriente Medio y de las nuevas Repúblicas asiáticas. Además, se puede competir sin la “molestia” de las compañías estadounidenses porque las relaciones entre Irán y Estados Unidos están rotas, a diferencia de los acuerdos constantes que se mantienen con España. Sin olvidar su elevada producción de petróleo, gracias a lo cual sus más de 60 millones de habitantes empiezan a ver cómo aumenta su poder adquisitivo.

Quien ha tenido la oportunidad de viajar a Irán percibe un país en ebullición y que evoluciona día a día. "“Sorprenden los cambios en cada visita porque se palpan en el nivel de vida"”, detalla Manuel Teruel Izquierdo, presidente de TAIM-TFG, una compañía española con presencia en el país desde hace años. Para Antonio Hernández García, subdirector general de Estudios del Sector Exterior del Ministerio de Economía, "“la distorsionada imagen internacional de Irán difiere mucho de la realidad”".

El país, con una extensión que triplica a la española, dispone de un mercado con un grandísimo potencial gracias a su numerosa población: 63 millones de habitantes, de los cuales cerca de la mitad son menores de 20 años, dispuestos a sumarse a la rueda del consumo, y cuya capacidad monetaria se incrementa con la subida de los precios del petróleo.

La riqueza y abundancia de recursos minerales y el acceso directo a las nuevas Repúblicas de Asia Central y al resto de los países del golfo Pérsico (un área total de 300 millones de personas) son las otras dos bazas que juegan en favor de que Irán comience a tomar protagonismo en el comercio internacional.

En 1979 llegó la Revolución Islámica al país, lo que supuso la implantación de un sistema teocrático de gobierno y de organización social, una experiencia única en el mundo. El Líder Supremo, hoy día el Ayatollah Ali Jamenei, representa la máxima autoridad política y religiosa, tiene la potestad de nombrar al más alto responsable judicial, decide la idoneidad de los candidatos a presidente y ostenta la jefatura de las fuerzas armadas. El jefe de Gobierno —actualmente Mohammed Khatami— es el presidente de la República y es elegido cada cuatro años por sufragio universal. Es quien tiene el poder ejecutivo.

El Parlamento lo constituye la Asamblea Consultiva Islámica con 290 diputados. Por otra parte, el Consejo de Guardianes tiene la función de revisar todas las leyes aprobadas por el Parlamento, para asegurar su conformidad con los principios del Islam y la Constitución. El Consejo de Discernimiento es quien dirime posibles conflictos entre los dos anteriores órganos y asesora al Líder Supremo. Por tanto, estos tres órganos forman el poder legislativo.

Tal como cuenta Antonio Hernández, desde 1997, año en el que asume la presidencia Khatami, el Gobierno se ha ocupado de mejorar la imagen del país, de normalizar las relaciones con los estados árabes vecinos y con la UE y de emprender una apertura económica progresiva. A partir de ese año, “"en todos los comicios celebrados a partir de 1997 se ha dejado notar un deseo de cambio y se han sucedido diversas revueltas juveniles. Sin embargo, de ello no se debe deducir que el sistema es inestable"”, detalla Antonio Hernández.

Dentro del régimen existe una lucha de poder entre las facciones conservadoras y las liberales, pero ambas comparten la ideología de la Revolución Islámica. Lo que sí es seguro, añade Hernández, "“es que parece no haber más camino que la apertura y las reformas, aunque el proceso será lento y gradual"”. También recuerda Hernández que el reciente conflicto de Iraq ha producido significativas alteraciones en la región: "“Para Irán se presentan varios riesgos potenciales como un posible cambio en el equilibrio de fuerzas en Oriente Medio, la desestabilización de la industria del petróleo y la aparición de movimientos étnicos o regionales”".

Asimismo, existe una preocupación de ámbito económico respecto a la evolución de los precios del petróleo, la posibilidad de que Iraq pueda sustituir a Irán como vía de transporte del gas del golfo Pérsico hacia Europa, o la aparición de dicho país como un nuevo mercado en la zona.

La realidad económica

Irán depende del petróleo y en su balanza de pagos las exportaciones del preciado oro negro suponen el 80% del total, con una producción actual superior a los tres millones de barriles por día. Además, un 60% de los ingresos presupuestarios provienen de los derivados del crudo. El sector público, con un 70% de la producción industrial, y con el sistema financiero exclusivamente en sus manos, no ha dejado mucho espacio para la empresa privada.

En palabras de Hernández, "“cabe destacar también la alta tasa de desempleo, cada año se incorporan 800.000 jóvenes al mercado de trabajo; unos tipos de interés reales inflexibles y negativos; unos tipos de cambio múltiples, unificados en 2002; y unas subvenciones implícitas en los precios del petróleo y de artículos alimenticios de primera necesidad"”.

No obstante, la evolución ya se está notando. Hace cuatro años que el Gobierno aprobó el Tercer Plan Quinquenal de Desarrollo (el primero data de 1989), para su aplicación en el periodo comprendido entre 2000 y 2005, con seis objetivos muy claros:

  • El incremento del crecimiento económico en un 6% anual.
  • La rebaja de la inflación hasta un 15,9% de media al año.
  • La reducción del desempleo para alcanzar en 2005 una tasa del 10,5% (hoy las autoridades iraníes cifran la tasa de paro en torno a un 15%).
  • La privatización de los sectores minero, financiero, bancario, energético, de transporte y de telecomunicaciones, y la eliminación gradual de monopolios y subvenciones.
  • La promoción del comercio exterior con la instauración de un sistema de aranceles equivalentes y la eliminación del sistema de tipos de cambios múltiples.
  • La potenciación de la inversión privada y/o extranjera.

Los primeros resultados de la puesta en marcha de este Tercer Plan los conoce Antonio Hernández. Así, en los dos ejercicios comprendidos de marzo de 2000 a marzo de 2002 el balance ha sido positivo: “"Un hecho que ha estado ligado a los precios internacionales del petróleo"”.

Dichos resultados, de forma resumida, son los siguientes:

  • Un mayor crecimiento del PIB: un 5,7% (de marzo de 2000 a marzo de 2001) y un 4,8% (de marzo de 2001 a marzo de 2002) y un 6,6% (de marzo de 2002 a marzo de 2003), que confirman esta tendencia.
  • Una reducción de la tasa de inflación: un 12,6% y un 11,4% para los dos primeros ejercicios respectivamente. Aunque, fruto de la política fiscal expansiva y del crecimiento de la liquidez, está previsto que la tasa para marzo de 2003 se sitúe en el 16,7%.
  • Un superávit de las cuentas públicas: 8,6% y 0,9% del PIB (incluyendo el Fondo de Estabilización del Petróleo), para el primero y el segundo periodo.
  • Una notable mejora de la balanza por cuenta corriente: superávit del 12,6% y 4,8% del PIB, respectivamente.
  • Una reducción de la deuda exterior: 7.952 y 7.214 millones de dólares en marzo de 2001 y marzo de 2002, respectivamente.

A partir del Tercer Plan de Desarrollo también han comenzado las reformas de tinte estructural, como una liberalización comercial o la creación de un Fondo de Estabilización: un fondo que se nutre con el exceso de ingresos petrolíferos sobre lo presupuestado, cuya finalidad es reducir la dependencia de la economía iraní respecto de las fluctuaciones de los precios internacionales del petróleo. "“La recaudación (actualmente se acumula en torno a 7.400 millones de dólares según el Fondo Monetario Internacional) se utilizará para financiar proyectos generadores de empleo y ya se han aprobado diversas iniciativas de inversión"”, detalla Hernández.

También se ha emprendido la reforma del sistema bancario para mejorar la competitividad financiera con el establecimiento del mercado interbancario y la unificación de los tipos de cambio, a lo que se añade su privatización y una liberalización gradual; una nueva norma permite la apertura de sucursales de bancos extranjeros en las Zonas de Libre Comercio (como por ejemplo en la isla de Kish). En este sentido, el Gobierno ya ha concedido algunas licencias de establecimiento de bancos privados. Las entidades españolas BBVA, Banco Sabadell y SCH ya tienen oficina de representación en Irán.


Como medida económica también se aprobó la nueva Ley de Inversiones Extranjeras en mayo 2002, con un marco más protector, y la Ley de Fiscalidad Directa, en marzo de 2002, que ha promovido una reducción de los tipos (en el Impuesto de Sociedades un tipo fijo del 25% y en el IRPF el tipo máximo del 35%) y mejoras para las empresas extranjeras y para los expatriados.

En un encuentro organizado en mayo pasado por las Cámaras de Comercio entre compañías iraníes y españolas, el presidente de la Cámara de Comercio de Irán, A.N. Kamushi, confirmó que "“la actual legislación en Irán fomenta la igualdad entre inversores extranjeros y nacionales, con cargas impositivas reducidas y sin límite financiero a las inversiones que nos llegan del exterior"”.

Aprovechar la oportunidad

Al igual que sucede en cualquier otro país que comienza a enfilar su política hacia la liberalización de sus mercados, Irán se presenta de cara a la inversión exterior como una interesante oportunidad. Hay que tener en cuenta, resalta Antonio Hernández, "“el tamaño de su mercado, la existencia de abundantes fuentes energéticas a bajo coste, una economía en proceso de desarrollo y modernización con un gran potencial de crecimiento y una mano de obra competitiva y relativamente cualificada”".

El presidente de TAIM-TFG, Manuel Teruel Izquierdo, puntualiza que "“desde el punto de vista de la formación técnica, Irán es el país más desarrollado del golfo Pérsico, y además está invirtiendo mucho en tecnología”". Y añade que, “"efectivamente, una vez que se pacifique la zona, será una magnífica plataforma comercial para acceder a los estados colindantes incluyendo los de la antigua URSS"”. Su situación geográfica es estratégica como centro de reexportación a otros mercados. Por otro lado, constata Teruel, "“hay que aprovechar el que están rotas las relaciones iraníes con Estados Unidos para entrar a competir junto a las empresas europeas y asiáticas"”.


Lo que debe saber el empresario

Con la llegada de la Revolución Islámica a Irán en 1979 la gran industria pasó a manos del sector público. El Tercer Plan Quinquenal de Desarrollo (2000-2005) del Gobierno tiene entre sus objetivos la privatización de parte de esta industria estatal. Pero mientras, evidentemente, los canales más apropiados para los exportadores extranjeros son las empresas y organismos estatales. "“Lo que es prácticamente imprescindible es la intervención de un agente local para penetrar en el mercado de Irán”", subraya el presidente desde TAIM-TFG, que ya cuenta en Teherán con su propia oficina comercial desde la que atiende los proyectos que está desarrollando en el país.

El papel de dicho agente local es facilitar la relación con los potenciales importadores, identificar al usuario final, introducir a la empresa extranjera y sus productos, negociar los contratos, hacer un seguimiento de las operaciones y proporcionar hasta un servicio de asistencia técnica y postventa. En cuanto al sector privado iraní importa mediante el uso de divisas previamente generadas por exportaciones no petrolíferas (negociables en la Bolsa de Teherán en forma de Certificados de Depósitos de Divisas) o a través de las zonas económicas francas (entre otras, las de Kish, Qeshm y Chahbahar).

Opciones

Para aquellas compañías españolas dedicadas a la agricultura les será interesante saber que tradicionalmente este sector es considerado fundamental en la economía iraní. Aunque representa más del 13% del PIB del país y la cuarta parte de sus exportaciones no petrolíferas (los mayores protagonistas son los cereales —trigo, cebada y arroz— y el pistacho, que ostenta la primera posición en las ventas al exterior), también es uno de los mayores importadores de productos agrícolas del mundo, con un porcentaje de entre el 30% y el 50% de sus necesidades alimenticias.

No obstante, como ya se ha detallado, es el sector petrolífero el que constituye la principal fuente de ingresos del país (con más del 80% de las exportaciones totales). Claro está, la historia de su expansión industrial y comercial están fuertemente ligadas al oro negro, que supuso el 15% del PIB en el ejercicio 2001-2002. Por su parte, la petroquímica está en pleno auge, con una producción en el ejercicio 1999-2000 de más de 15 millones de toneladas y, en cuanto al gas, Irán posee la segunda mayor reserva del mundo, cifrada en 26 billones de m3.

Lo que tampoco hay que dejar escapar son las oportunidades que ofrece su enorme riqueza minera, con cuantiosas reservas de carbón, zinc, plomo, hierro y uranio. En otro orden de cosas, el turismo es también una oportunidad, Irán tiene más de 2.400 km de costa y un patrimonio cultural aún por explotar en los que la cooperación hispano-iraní puede ser decisiva para incrementar el desarrollo económico del país.

La automoción es un nicho de mercado también notable: en Irán hay más de 10 millones de vehículos que deben renovarse para la protección del medio ambiente. Pesca, metalurgia, productos semifacturados y electricidad son otros sectores atractivos. En cuanto a los productos de consumo, el régimen de comercio exterior iraní tiene una clasificación en tres grandes categorías en función de los condicionantes religiosos, la existencia de fabricación local y su definición como artículo de lujo. El primer grupo son los productos autorizados, aquellos de primera necesidad, sin producción local o con una fabricación local insuficiente.

El segundo lo forman los condicionalmente autorizados por producirse localmente y por ser de lujo. Y el tercero se agrupa bajo la denominación de prohibidos por condicionantes religiosos, como por ejemplo el alcohol. En julio de 2000 el Consejo de Ministros iraní aprobó una normativa que establece un nuevo listado de importaciones liberalizadas compuesto por 77 productos. Antonio Hernández además asegura que en estos último tiempos “"se está flexibilizando el régimen de importaciones con la elaboración de nuevas listas de productos cuya compra en el exterior está permitida con las divisas generadas por las exportaciones”". Por otra parte, añade, “en el mercado circulan productos no autorizados debido a los canales no ortodoxos”.

Logísticamente hablando, los movimientos de importación y exportación se resuelven a partir de sus once puertos comerciales: tres en el mar Caspio (de los que destaca el de Bandar Anzali) y ocho en el golfo Pérsico; los de Bandar Khomeini, Bushehr, Bandar Lengeh y Bandar Abbas son los más representativos. Respecto a la comunicación por vía aérea, la red la forman 56 aeródromos, 11 de los cuales están adecuados para el aterrizaje de grandes aviones. Teherán, Bandar Abbas y Abadán son los aeropuertos internacionales con mayor actividad. Las carreteras, según estadísticas de 1996, suman unos 162.000 km, de los que la mitad están pavimentados y unos 470 km corresponden a autopistas sin peaje. En general, se encuentran en buen estado, aunque mal señalizadas.


Sectores de interés para el inversor extranjero
 

En Irán, cualquier área de actividad puede ser relevante para la inversión extranjera. Sin embargo, destacan algunos sectores:

Petróleo y gas:

  • Se pretende desarrollar el sector del petróleo y gas mediante la exploración de nuevos yacimientos y la inyección de gas expandido a los pozos existentes, lo que requiere unas inversiones estimadas entre 30.000 y 40.000 millones de dólares. Gran parte de estos costes procederá de la inversión extranjera.
  • El sector del gas cuenta con las segundas reservas más importantes del mundo y las autoridades desean potenciar su consumo y su exportación. La ampliación de la red de gasoductos puede generar oportunidades comerciales.

Petroquímico:

  • Irán es actualmente el segundo productor en Oriente Medio, tras Arabia Saudita.
  • El Tercer Plan Quinquenal de Desarrollo tiene como una de sus prioridades básicas el desarrollo de la producción y de las exportaciones petroquímicas, para lo que se ha elaborado un ambicioso programa de expansión, centrado principalmente en las Zonas Económico-Energéticas Especiales del puerto de Bandar Imam y de Assaluyeh (golfo Pérsico).

Generación de energía eléctrica:

  • El Tercer Plan prevé un significativo aumento de la producción y del consumo de energía eléctrica, por este motivo se están llevando a cabo y sacando a concurso diversos proyectos de construcción de nuevas plantas.

Automoción y componentes:

  • Este campo ofrece grandes posibilidades: el suministro de maquinaria o de piezas, la transferencia de tecnología, la producción en el país, etc. Asimismo, Irán confía en que las pequeñas y medianas empresas españolas del sector de piezas de automóvil puedan encontrar un gran potencial de desarrollo.

Máquina herramienta:

  • El país es uno de los principales destinos de las exportaciones españolas del sector en la región.
  • La automoción se ha convertido en su mayor receptor.

Maquinaria de envase y embalaje:

  • La necesidad de mejorar la presentación de los artículos producidos en el país crea buenas oportunidades de suministro de maquinaria de empaquetado, envase y embotellado.

Productos químico-farmacéuticos:

  • El 9,3% de las importaciones iraníes corresponde a este apartado. Existen también oportunidades de negocio en la transferencia de tecnología de producción de este tipo de productos.

Maquinaria para obras públicas y minería:

  • El Tercer Plan Quinquenal prevé acometer grandes proyectos de obras públicas y explotaciones mineras. En ambos sectores existen posibilidades de suministro de maquinaria y equipos.

Astilleros:

  • Dada la experiencia española en este campo y la significativa demanda por parte de Irán, existen buenas perspectivas para la cooperación hispano-iraní en la fabricación y suministro de barcos.

Turismo:

  • La costa de Irán con 2.400 km y su patrimonio cultural están aún por explorar.

Fuente: Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Irán. Secretaría de Estado de Turismo y Comercio (Ministerio de Industria, Turismo y Comercio)



Buenos socios
 

Las relaciones bilaterales entre España e Irán atraviesan un buen momento. Antonio Hernández se apoya en los datos y las cifras. “De la UE, somos su cuarto socio comercial, tras Italia, Alemania y Francia y el país de la Unión cuyas exportaciones han crecido más desde 1995. En cuanto a Oriente Medio, Irán constituye nuestro tercer socio comercial, después de Arabia Saudita e Israel”.

Por otra parte, diversas empresas españolas han abierto oficinas en Irán, participan en proyectos (petróleo, petroquímica y gas, entre otros) que se desarrollan en suelo iraní junto a otras compañías extranjeras o han creado sociedades mixtas con empresas del país. "“La razón de todo esto se debe a las excelentes relaciones políticas que se han venido manteniendo a lo largo de los últimos diez años y a las medidas emprendidas por el anterior Gobierno español, en colaboración con el sector privado y las Cámaras de Comercio (Irán es uno de los cinco mercados prioritarios del Plan de Internacionalización en Magreb Mediterráneo y Oriente Medio)”", dice Hernández.

Y es que se han organizado visitas oficiales, se han firmado pactos como el Acuerdo para la Promoción y Protección Recíproca de Inversiones en octubre de 2002 y han tenido lugar eventos promocionales de distinta índole (ferias, misiones y seminarios). En mayo pasado, por ejemplo, las Cámaras de Comercio organizaron un encuentro en Madrid entre más de un centenar de empresas españoles e iraníes. Durante el evento, el presidente de la Cámara de Comercio de Irán, A.N. Kamushi, insistió en que “"el gran afectado de los últimos acontecimientos, además de Iraq, ha sido Irán, por lo que queremos que la situación se normalice siguiendo la voluntad del pueblo”".

También aseguró que su país es, actualmente, el más estable y seguro de Oriente Medio y que, según sus propios datos, Irán ha crecido en los últimos años por encima del 7%, incremento promovido en alguna medida, por los aumentos del precio del petróleo. A juicio de Kamushi, es necesario diversificar la producción iraní hacia nuevos sectores con gran potencial de desarrollo, como son el turismo o la automoción.


Relaciones comerciales entre España e Irán
Exportaciones españolas a Irán:
• 2003 (de enero a agosto): 229,45 millones de euros
• 2002: 325 millones de euros
• 2001: 311 millones de euros
• 2000: 351 millones de euros
• 1999: 249 millones de euros
Importaciones españolas de Irán:
• 2003 (de enero a agosto): 626,23 millones de euros
• 2002: 747 millones de euros
• 2001: 941 millones de euros
• 2000: 979 millones de euros
• 1999: 481 millones de euros

Balanza comercial bilateral
Principales exportaciones españolas (en 2002):
• Calderas, maquinaria y aparatos mecánicos y repuestos (33,73%).
• Productos químicos orgánicos (9,7%).
• Máquinas, aparatos y material eléctrico y repuestos (9%).
• Manufacturas de hierro y acero (8%).
• Fundición de hierro y acero (4,5%).
• Otros productos químicos (3,06%).
• Productos farmacéuticos (2,9%).
• Materias plásticas y manufacturas (2,6%).
Principales importaciones españolas (en 2002):
• Petróleo (78%).
• Frutos secos (7%).
• Productos químicos orgánicos (4%).
• Fundición de hierro y acero (3%).
• Pescados y crustáceos (caviar) (2,8%).
• Café, té, mate y especias (2%).
• Alfombras (1%).

Fuente: Subdirección General de Estudios sobre el Sector Exterior y la competitividad (Ministerio de Industria, Turismo y Comercio) con datos de aduanas.



TAIM-TFG en Irán

La compañía española TAIM-TFG, con sede en Zaragoza, ofrece soluciones industriales “llave en mano” relacionadas con la manutención (desarrollo e instalación de maquinaria de manutención para el sector de la minería y las canteras, centrales térmicas, terminales portuarias cementeras, papeleras, etc.), grúas (descargadores de cuchara y grúas para contenedores, instalaciones nucleares, centrales eléctricas, siderurgia...) y medio ambiente (instalaciones cólicas, biomasa, etc.).

Hoy la compañía está presente en los cinco continentes. Sus inicios se remontan a 1973 cuando dos empresas se fusionan: TFG (Talleres Florencio Gómez), fundada en 1899 y firmemente consolidada como fabricante de equipos de elevación y transporte, y TAIM (Talleres Auxiliares de la Industria Minera), creada en 1953 y orientada a impulsar el desarrollo de la mecanización de la minería. La sinergia que se produce provoca una actitud innovadora en todas las áreas de la empresa, incorporando permanentemente la tecnología más avanzada.

En 1992, TAIM-TFG firma su primer contrato para empezar a trabajar en Irán, lo que significará el despegue en el país. En la actualidad están en marcha cinco proyectos que suponen la construcción de una planta de tratamiento de mineral de hierro, de una terminal portuaria de mineral de hierro, de dos plantas de pellets y de otra de zinc.

Se trata de concursos licitados por empresas estatales de Irán a los que ha optado la sociedad española en consorcio con otras compañías europeas y que comprenden el diseño, la fabricación, el montaje y el adiestramiento del personal que luego tiene que utilizar las instalaciones. Cada una de las entidades que forman un consorcio se ocupa de unas funciones concretas y de resolver la financiación para llevarlas a cabo. “

"En ocasiones nos hacemos cargo de solicitar créditos a un banco español a los que hará frente el Banco Central Iraní con la cobertura de CESCE (Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación), de modo que el Gobierno español garantiza la operación”", detalla el presidente de TAIM-TFG Manuel Teruel Izquierdo. Por tanto, cada operación es compartida incluso en su financiación, lo que consolida los proyectos aunque sean muy complejos. Al final todo se vertebra en un solo contrato de cara al cliente, independientemente del número de socios que participen. La respuesta iraní y las experiencias están siendo magníficas"”, asegura Teruel.

Según sus palabras, las únicas dificultades con las que se ha encontrado han sido las propias de los proyectos que realizan por su gran complejidad y porque muchas veces se han de suministrar desde España piezas de muy grandes dimensiones. "“Pero nada que se salga de la normalidad”". Y añade, "“es obvio que la guerra de Iraq nos ha ocasionado retrasos porque las bodegas de los barcos estaban ocupadas con los suministros para las tropas, pero son hechos circunstanciales"”.

Manuel Teruel también afirma que “"el país no es fácil pero sus empresarios son grandes negociadores, que asumen este tipo de proyectos para acceder a las mejores condiciones, a la mejor oferta técnica y al mejor precio"”. Además constata que los iraníes son muy exigentes y estrictos en cuanto a la calidad y al cumplimiento de todas y cada una de las cláusulas contractuales, lo que juega a favor de los inversores porque no se encuentran con sorpresas. Pero lo que Teruel quiere destacar sobre todo es que "“saben exprimir los precios hasta al límite más extremo. Llevan la cultura persa en los genes y el regateo que existe en las calles, en el día a día, también se utiliza en los negocios pero más tecnificado"”.

Tras sus largos años de experiencia confirma que las sesiones de negociación son muy largas y desgastan al empresario con lo cual “"siempre obtienen unos magníficos precios"”. Claramente, "“hay que estar preparado para ello”. No obstante, “no hay que dejar escapar la oportunidad de penetrar en el país"”. Por otro lado, los acuerdos que TAIM-TFG establece, que suelen ser con empresas públicas iraníes, engloban también la subcontratación de la producción de determinados componentes. Entre un 30 y un 40% de las ventas de esta compañía en Irán se fabrican aquí.



Ficha “técnica” de República Islámica de Irán
Capital: Teherán
Superficie: 1.648.000 km2
Población: 66.128.965 (estimación de julio 2001)
Densidad demográfica: 39,8 hab./km2 (estimación de 2001-02)
Población urbana: 64,5% (estimación de 2001-02)
Principales ciudades: Teherán (capital), Mashhad, Isfahan, Tabriz, Shiraz, Ahwaz y Rahst.
Lengua oficial: Farsi.
Grupos étnicos: Persas: 51%, azerbaijanos: 25% y kurdos: 9%.
Religiones: Musulmanes chiitas: 95%, musulmanes sunitas: 3% y zoroastristas, judíos, y cristianos (armenios en su mayoría): 2%.
Gobierno: República teocrática

Fuente: Instituto de Comercio Exterior