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Estanterías con doble profundidad para eliminar pasillos

27/03/2014

El fabricante de comida para mascotas Friskies ha concebido su almacén para aprovechar al máximo cada metro cúbico. La nave, construida sobre una pendiente, tiene dos niveles de almacenaje –a ocho y doce metros– y parte de sus estanterías son de doble fondo, circunstancia que ha permitido eliminar algunos pasillos. Soluciones de almacenaje para que al mejor amigo del hombre no le falte el sustento.

En la sede central de Friskies en España han tenido que agudizar el ingenio para acondicionar sus instalaciones, puesto que están emplazadas en un talud del polígono industrial Comte de Sert, en Castellbisbal (Barcelona). El desnivel del repecho ha obligado a levantar un almacén que presenta dos niveles de almacenaje, a ocho y doce metros de altura respectivamente, ya que el ayuntamiento de la localidad no permitió que toda la construcción alcanzara los doce metros.

Se trata de una nave de 6.000 m2 de superficie con estanterías de paletización convencional que presenta otra característica especial: los responsables de logística de la compañía decidieron dotar de doble fondo a una parte de las estanterías. La doble profundidad permite eliminar pasillos y, en consecuencia, ganar espacio. En los huecos de estas estanterías, las carretillas pueden depositan dos filas de tres europaletas (tres unidades delante y otras tres detrás de éstas).

Aunque todavía hay otra particularidad que distingue a este almacén: como algunos de sus productos resisten el apilado, las paletas pueden remontarse a dos alturas dentro de los huecos, de manera que, en los de doble profundidad, pueden llegar a almacenarse hasta 12 europaletas, todas ellas accesibles desde el mismo lado de la estantería.

Trabajar en estas condiciones es posible gracias a que el primer nivel de carga se encuentra a 30 cm del suelo, lo cual permite que las carretillas retráctiles puedan meterse por debajo del primer travesaño y llegar con las horquillas hasta el doble fondo. En Friskies, estas estanterías especiales cuentan con cuatro niveles de carga, tres de los cuales (el primero es la excepción) están habilitados para poder remontar paletas a dos alturas (los huecos tienen 3,3 m de alto).

Por este motivo, cada módulo puede albergar hasta siete paletas en altura. Con este sistema de almacenaje, en una sola estantería de 9,5 m de altura y 50 m de longitud, con doble acceso y doble fondo, caben más de 3.400 paletas.

Gracias a este sistema, se ha conseguido capacidad para 11.000 paletas sin que la operativa quede afectada. Bien al contrario, el almacén tiene un gran dinamismo y rota toda su mercancía en menos de un mes. Además, Friskies continúa estudiando la manera de sacar aún mayor rentabilidad al espacio. Así, la compañía está a punto de adquirir unas nuevas carretillas retráctiles, capaces de llegar hasta el doble fondo de las estanterías sin necesidad de introducirse por debajo del primer nivel.

Tras esta adquisición, según el jefe de distribución de Friskies, Antonio Benítez, la compañía podría (se está analizando la viabilidad) eliminar el primer travesaño, para que el suelo vuelva a ser el primer nivel de carga y también pueda albergar paletas remontadas. Con este ajuste, la capacidad de la instalación ascendería hasta las 14.000 paletas.

El interior del almacén es diáfano. La parte en que puede almacenarse a ocho metros de altura está destinada al picking, mientras que la de doce metros de altura alberga stock en paletas completas. La primera monta estanterías convencionales con tres niveles de carga (incluido el suelo). Aquí sólo una de las estanterías tiene doble fondo, pero las paletas no se remontan (cada hueco sólo permite una altura). El resto son estanterías normales de acceso simple o doble. Frente a esta zona de picking, hay una playa de 800 m2 situada frente a los muelles de carga, donde la mercancía se deposita en las isletas dibujadas en el suelo a la espera de ser cargada.

Gestión externalizada

El almacén es propiedad de Friskies, pero la compañía tiene externalizada con el operador logístico Exel tanto la gestión de la nave, como la distribución capilar a toda España de los pedidos de hasta siete toneladas de peso. Por contra, los grandes envíos (principalmente para clientes finales y mayoristas) los sirve Friskies directamente desde Castellbisbal. En estos casos se acude al mercado para contratar la oferta de transporte más conveniente. En los camiones las paletas viajan remontadas.


El entramado logístico de Friskies España incluye también un almacén auxiliar en las instalaciones de Exel en Valdemoro (Madrid), donde siempre se dispone del stock equivalente a las ventas de un mes, aproximadamente. Desde Madrid se realiza la distribución a las zonas centro, noroeste y sur de España.

Por último la compañía cuenta en Girona con un almacén regulador, en el que recala la gama de productos de importación que llegan, básicamente, desde sus fábricas francesas. La nave de Girona pertenece a la multinacional Nestlé, propietaria de Friskies. Desde allí se aprovisiona selectivamente al almacén de Castellbisbal, que siempre debe dar prioridad a la producción de su fábrica (trabaja con tres turnos diarios y necesita tener huecos disponibles en las estanterías). Desde Francia, donde Friskies posee cuatro plantas, llegan a España las líneas de producto húmedo (envasado en latas) y de comida para gatos, mientras que en España se fabrica toda la gama de producto seco para perros, presentado al público en cajas y sacos.

Los almacenes de Girona y Madrid tienen la misión de descargar al de Castellbisbal, donde no hay espacio físico para absorber todo el stock que sería deseable a fin de asegurar la distribución. Con este sistema, en la central de Friskies les basta con tener una semana de cobertura de stock.

Producción escalonada

Dentro de las instalaciones, los flujos de la mercancía siguen de forma escalonada el perfil de la pendiente en la que se asientan las naves. En la parte más elevada del complejo se descarga la materia prima, que se almacena en estanterías metálicas dentro de silos. A continuación, se sitúa la fábrica, que está conectada con las líneas de envasado de la planta inferior a través de dos bajantes por los que se desliza el producto. Ambos toboganes dosifican el alimento en base al tamaño de los sacos (4, 10 y 20 kg) que prepara la máquina envasadora en la que desembocan.

Los sacos circulan posteriormente por una cinta de rodillos mecanizada, que los lleva hasta la máquina que los cose, y continúan posteriormente su camino hacia una línea robotizada de paletización. Las paletas, de 360 kg cada una, son entonces depositadas en un ascensor, que las baja hasta el almacén y las deposita en otra cinta de rodillos. Una vez allí, la propia banda transportadora apila las paletas a dos alturas, para que las carretillas elevadoras puedan cogerlas de dos en dos y depositarlas tal cual en los huecos.

En cuanto llegan al almacén, las paletas quedan bloqueadas por el sistema informático hasta que se analizan las muestras del lote. Si el resultado es satisfactorio, el departamento de calidad las desbloquea. La caducidad de estos productos se sitúa en torno a los 18 meses. En su almacenamiento se emplea un estricto FIFO (First In First Out: lo primero que entra, sale en primer lugar). La preparación de pedidos se realiza con la ayuda de terminales de mano para la lectura de códigos de barras por radiofrecuencia. En la instalación se manejan alrededor de 160 referencias.

La fábrica de Castellbisbal produce cada jornada entre 400 y 500 paletas de mercancía, y desde el almacén se expide una media diaria de 13-14 camiones, con una punta de hasta 23 tráilers durante la última semana de cada mes. La mayor parte de la producción va destinada al mercado doméstico, aunque también se exporta a Portugal y, en menor medida, a Italia y Grecia.

Perros y Gatos

Resulta gracioso comprobar que en el almacén de Friskies la comida de gatos y perros comparte estantería. Pero eso no es todo, hay otro dato igual de curioso y divertido: esta planta de Castellbisbal fabricaba apenas hace cinco años alimento para pájaros de la marca Nido. El cambio se produjo por cuestiones un poco más serias, que afectaron a la antigua propietaria de Friskies. Así, el gigante suizo de alimentación Nestlé compró en 1999 la multinacional inglesa Spillers, que contaba, entre otras, con las marcas Friskies, Nido y Félix. Hasta ese año, era Nido quien estaba ubicada en la fábrica de Castellbisbal, que ahora ocupa Friskies.

Tras Friskies, Nestlé adquirió en 2001 la empresa Ralston Purina e inició la integración de ambas para la creación de Nestlé Purina Petcare, líder mundial en el cuidado y nutrición de animales domésticos. Por cierto, Nestlé, además de ser el apellido de Henri Nestlé, el hombre que fundó la empresa en 1867, es el diminutivo de la palabra nido en alemán. De ahí que el logo de la compañía sea precisamente un nido con un pájaro apoyado en su borde.

Fuente: Daniel Martínez

Ficha técnica del almacén de paletización convencional de Friskies

Longitud estanterías: 100 m
Anchura estanterías: 61 m
Altura estanterías: 4,5 y 6 y 9,5 m
Longitud almacén: 104,6 m
Anchura almacén: 61,4 m
Nº de estanterías: 24
Nº de pasillos: 9
Anchura del pasillo: 3.400 y 3.400 m
Niveles de carga: 3, 4 y 7 (incluido el suelo)
Longitud de los módulos: 2.700 mm
Capacidad por hueco simple: 3 o 6 (remontadas) europaletas
Capacidad por hueco de doble profundidad: 12 europaletas
Altura de los huecos: 1.700, 1.900 y 3.300 mm
Capacidad total: 11.000 paletas
Carga máx. por nivel: 2.160 y 4.320 (doble fondo) kg
Unidad de carga: Paleta de 800x1.200 mm
Estantería atendida por carretilla retráctil