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Juan Rosell, presidente de la patronal catalana Fomento del Trabajo Nacional

05/03/2003

Como otras economías, la catalana mostró en el año 2002 un cierto grado de desaceleración asociado a la situación mundial. Sin embargo, Juan Rosell, presidente de la patronal catalana Fomento del Trabajo Nacional, cree que las empresas de la comunidad en la que ejerce están preparadas para afrontar coyunturas difíciles y ser competitivas, gracias a su creciente internacionalización y una estructura financiera fuertemente saneada.

¿Cuál es la situación actual de la economía en Cataluña?

Durante el año 2002 hemos observado un cierto grado de desaceleración asociado a la situación económica internacional. Sin embargo, las perspectivas para el presente ejercicio y especialmente para 2004 apuntan a una recuperación progresiva de la actividad a medida que se vaya consolidando la situación en el resto de regiones.

¿Qué medidas sería necesario adoptar para ayudar a la recuperación?

Las circunstancias actuales vienen fuertemente influenciadas por la economía internacional. Las medidas de carácter más local que se han ido adoptando van en la dirección adecuada desde el punto de vista macroeconómico, aunque muchas de ellas, como la política monetaria, son de ámbito europeo y no se ajustan a la perfección a las necesidades de nuestra economía, que muestra un nivel de inflación mucho más alto que la media de Europa.

Desde mi punto de vista, en el marco de la política más autóctona, sería preciso potenciar las medidas de liberalización, el fomento de la competencia y, especialmente, el incremento de la dotación de infraestructuras.

Entonces, ¿es necesario mejorar las infraestructuras en Cataluña?

La mayor dotación de infraestructuras es un factor clave para el desarrollo económico y constituye una necesidad imprescindible para potenciar la competitividad de las empresas catalanas. Cuánto más se haga en este sentido, mejor. Nunca estará de más.

En cuanto a la competencia, ¿qué se está haciendo en Cataluña para desarrollar nuevas áreas de competitividad más allá de los modelos tradicionales?

En la actualidad, las empresas están inmersas en un entorno marcado por el nuevo modelo de la sociedad de la información y de la globalización, en el cual los modelos tradicionales resultan insuficientes.

Por ello, están intentando potenciar los factores de innovación, internacionalización, fidelización y atención al cliente. Ya no se trata de vender un producto sino de ofrecer un servicio ajustado a los requerimientos del cliente, con altos niveles de calidad y una permanente puesta al día a través de la innovación.

En concreto, ¿hasta qué punto es importante promover la internacionalización de las compañías? ¿Y la formación en idiomas?

Actualmente, nuestra economía es de las más abiertas del mundo. De hecho, una empresa que no piense “en internacional” no tiene futuro. Para ello, es evidente que el conocimiento de lenguas es imprescindible, lo que trae de la mano que el país sea cada vez más competitivo. Creo que en Cataluña la escuela debería asegurar el dominio de tres lenguas por parte de los nuevos estudiantes.

¿Y la cooperación entre empresas?

Sí, desde luego éste es también un factor clave en esta economía global en la que mecanismos de cooperación y acuerdos entre compañías constituyen una estrategia para el desarrollo tanto de redes internacionales como de procesos de innovación.

España es una economía de pequeñas y medianas empresas, ¿es fundamental llegar a acuerdos para fomentar las economías de escala?

Más bien al revés. Un elemento significativo para poder aprovechar esas economías de escala es la cooperación entre las diferentes compañías, dado que nuestro tejido empresarial está formado básicamente por pymes que se caracterizan por su dinamismo.

Un reciente análisis apuntaba que "la industria catalana debería diversificar su oferta, apostar por la innovación, adquirir un mayor volumen mediante fusiones y alianzas y optimizar al máximo las operaciones de cara al futuro, mediante la externalización y otras estrategias de generación de sinergias ".

¿Está de acuerdo?

Sí. En ese nuevo entorno globalizado, de mayor dimensión de mercado, es necesario aumentar el tamaño empresarial, ya sea mediante fusiones y adquisiciones o mediante acuerdos entre compañías. A la vez, la innovación, especialmente en los países desarrollados, constituye la fuente de su ventaja competitiva desde un punto de vista dinámico.

¿Considera también beneficioso el outsourcing, es decir, la externalización de las actividades que no sean la razón de ser de la empresa?

Efectivamente, el outsourcing es un mecanismo de gestión beneficioso que permite contar con proveedores-colaboradores que ofrecen ventajas competitivas en determinados ámbitos para así focalizar toda la atención en aquellos puntos principales, prescindiendo de los de carácter circunstancial o accesorio que son realizados por esas empresas y profesionales expertos en estas materias. Al final, todas las partes implicadas sacan provecho de estos acuerdos.

¿Cuáles serán los puntos fuertes de las empresas catalanas de cara a 2003 y a los años siguientes?

Sin duda, su creciente internacionalización y su estructura financiera fuertemente saneada, que les permite afrontar situaciones coyunturales difíciles y ser competitivas. Éstas serán sus bazas más destacadas.

¿Qué sectores experimentarán el crecimiento más acusado?

Serán aquellos en los que el conocimiento tenga una mayor relevancia, como las Tecnologías de la Información y los sectores con una fuerte presencia de las actividades de investigación y desarrollo. Tal y como ocurre en el resto de Europa, las áreas de actividad con mayor nivel de conocimiento son las más dinámicas, según muestran los datos de empleo y actividad de los últimos años.

En relación a las nuevas tecnologías, ¿están muy introducidas en Cataluña actualmente?

Han ido introduciéndose progresivamente en el conjunto del tejido empresarial de Cataluña y aunque el número de empresas dedicadas exclusivamente a las nuevas tecnologías aún es poco significativo, hay que señalar que existen iniciativas que apuntan hacia un mayor peso de este sector en los próximos años. A pesar de los posibles accidentes en el camino que puedan surgir, la evolución será claramente positiva a medio plazo.

Fuente: Patricia Torralba


La industria catalana debe innovar y cooperar para afrontar el futuro

En el contexto económico actual, caracterizado por la globalización, es necesario buscar formas alternativas para encarar el futuro con éxito. Según los expertos, la inversión en innovación y una mayor cooperación entre empresas para sacar provecho a las economías de escala son factores clave para conseguirlo.

El director general de Industria de la Generalitat de Catalunya, Antoni Gurguí, destaca que es imprescindible la innovación como motor impulsor de la industria y la necesidad de crear programas de financiación, como los que ya ha puesto en marcha en esta comunidad. Gurguí también opina que hay que promover la internacionalización de las compañías y la formación en idiomas. Por su parte, Xavier Mendoza, decano de ESADE, resalta la eficacia de la cooperación entre empresas "“a través de relaciones basadas en la confianza y el conocimiento”".

Igualmente, Joan Cornudella, consejero delegado de DCM (Detersa Contract Manufacturing), afirma que concentrar los esfuerzos de una compañía en los procesos esenciales del negocio, reducir la inversión y el riesgo gracias a las economías de escala, así como mejorar el cash flow, son las razones para que una entidad puede decidir contratar a otra los servicios que no forman parte de su actividad central.

Los casos más destacados en este área se encuentran en sectores como la electrónica de consumo, donde en los últimos cinco años la externalización de la fabricación ha crecido un 25%, o en la automoción, donde existe la tendencia a traspasar el 100% de la producción a fabricantes especializados. "“Las consecuencias directas del incremento del outsourcing las disfruta el consumidor, que recibe productos de precios similares con prestaciones muy superiores"”, añade Joan Cornudella.

Cabe comentar que la evolución de la oferta industrial indica que el peso relativo del PIB industrial en Cataluña es el mayor de España (29% frente al 22%), tal y como asegura Federico Montllonch, socio director de la división de productos de industria y consumo de la consultora Accenture.

Asimismo, insiste en la necesidad de que tanto la Administración como las entidades privadas desarrollen nuevas áreas de competitividad más allá de los modelos tradicionales de fabricación, siguiendo la estrategia llevada a cabo con éxito por otras regiones más competitivas en todo el mundo.

Los ejemplos a seguir serían Holanda en calidad de infraestructuras logísticas y servicios comerciales; Irlanda, en cuanto a inversión pública en innovación; Corea del Sur, en el desarrollo del comercio exterior; y la República Checa, debido a sus bajos costes operativos.

No obstante, para alcanzar estos objetivos, Federico Montllonch subraya que Cataluña antes debe superar sus puntos débiles: una minoritaria presencia en los mercados exteriores, un desarrollo de las telecomunicaciones y las nuevas tecnologías menor que la media europea y una deficiencia en la formación de la mano de obra, especialmente en el terreno de los idiomas.

En la otra cara de la moneda, según palabras del socio de Accenture: "“Cataluña es admirada por un tejido empresarial consolidado, un razonable equilibrio en los factores estratégicos, un entorno geográfico, ambiental y cultural privilegiado (con un alto nivel de calidad de vida), una situación favorable para emprender reformas estructurales y una oportunidad de apertura a los mercados exteriores”".

Montllonch además matiza que "“la industria catalana debería diversificar su oferta, apostar por la innovación, adquirir un mayor volumen mediante fusiones y alianzas y optimizar al máximo las operaciones —mediante la externalización y otras estrategias de generación de sinergias— de cara al futuro"”.

Fuente: Jornadas sobre "El futuro de la industria catalana", organizadas por la compañía DCM y el Centre d’Innovació i Desenvolupament Empresarial, en ESADE (Barcelona), en junio pasado.


Cataluña cuenta con 22.873 nuevas empresas

En el año 2002, se crearon 118.506 compañías en España, según un informe de la compañía Informa, lo que supone un incremento del 6,22% con respecto a 2001. De estas nuevas entidades, 23.806 han abierto sus puertas en Madrid, 22.873 en Cataluña y 19.507 en Andalucía.

En cuanto al número de disoluciones, en España disminuyó el porcentaje en un 1,51%, contabilizándose un total de 12.689 empresas disueltas: 2.737 de ellas en Madrid, 1.659 en Cataluña, 1.524 en Murcia, 1.369 en la Comunidad Valenciana y 1.316 en Andalucía.

En el capítulo de fusiones, el aumento fue de un 7,49%, con respecto al año anterior, sumando de este modo un total de 2.381 casos. Cataluña y Madrid son las comunidades donde se registró el mayor número, con 799 y 667 fusiones, respectivamente.

Fuente: Informa

Evolución de la creación de nuevas empresas

(2002 en comparación con 2001)
Andalucía: 10%
Cataluña: 4%
Comunidad Valenciana: 7%
País Vasco: -7%
Madrid : 12%

Evolución de la disolución de empresas

(2002 en comparación con 2001)
Andalucía: 14%
Cataluña: 23%
Comunidad Valenciana: -46%
País Vasco: 5%
Madrid : 1%

Evolución de las fusiones entre empresas

(2002 en comparación con 2001)
Andalucía: 35%
Cataluña: -8%
Comunidad Valenciana: 0%
País Vasco: 17,28%
Madrid: 8%


Cataluña en comparación con España (cifras de 2001)

Población: 6,3% del total español
PIB: 18,9% del PIB español
Exportaciones: 27,99% del total español
Importaciones: 28,95% del total español
Inversión extranjera recibida : 13,95% del total recibido por España
Inversión en empresas extranjeras: 4,75% del total invertido por España