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Bolsas de cargas on-line: rentabilidad asegurada

28/03/2014

Las bolsas de carga son un instrumento profesional de larga tradición en el mercado como mecanismo de ajuste de picos operativos y como paliativo de los retornos en vacío, ruinosos para el transportista. Es un lugar de encuentro en el que los actores que participan en el negocio del transporte pueden ofrecer o demandar cargas y vehículos con objeto de satisfacer picos operativos y evitar viajes en vacío. La idea comenzó en los años ochenta, si bien las mejores bolsas de carga de hoy en día tienen bases de datos conectadas on-line a través de Internet.

Una de las preocupaciones más acuciantes de todo empresario del transporte es conseguir la mayor productividad con la mayor calidad y los menores costes posibles. Esto puede ser un denominador común en cualquier tipo de negocio, pero es especialmente cierto en un sector como el del transporte, con unos márgenes que son cada vez más estrechos. Por ello es esencial una gestión cada vez más afinada de las operaciones.

La auténtica diferenciación de una empresa de servicios logísticos radica en la calidad de sus operaciones (el grado de precisión y complejidad que puedan alcanzar en entornos exigentes) y en el colectivo humano que la conforma.

Para conseguirlo todos los instrumentos son válidos y, fundamentalmente, los que ayudan a desarrollar la labor de los profesionales, ya que, aunque parezca lo contrario, el negocio del transporte -y mucho más aún el de la logística- es una actividad centradas en las personas. Hablamos de servicios y ellos, los profesionales, son el capital diferencial de una organización.

En la actualidad, hay una tendencia clara de crecimiento en la utilización de bolsas de cargas, que cada día son mejores y más rentables. Nos referimos a las más fiables y sólidas, las que cuentan con suficiente experiencia como para haber aprendido lo que necesitan sus usuarios.

Contra los retornos en vacío y los picos operativos

Cada vez más las relaciones de los productores de la industria contemporánea están basadas en redes integradas que cumplen funciones específicas. Unos diseñan a 3.000 km de la fábrica, otros ensamblan a 1.000 km de esa misma fábrica, situada a otros tantos de los mercados objetivos. La era de las comunicaciones lo ha hecho posible. La clave es: comunicación precisa y buen entendimiento entra las partes, que se reconocen rango profesional y solidifican relaciones abiertas de colaboración. Es la era de Internet.

Una buena bolsa de cargas on-line significa esa apertura y esa interconexión que acabamos de señalar. Por otra parte, es muy común en el transporte de toda la vida que a través de agentes, corresponsales, colaboradores, socios o subcontratistas se hayan ido creando redes inteligentes y eficientes para dar servicio.

Las operaciones regulares en este sector no significan más del 85% en general y el porcentaje tiende a reducirse, dependiendo de cada empresa y su especialización. De tal forma que los tráficos de los clientes (productores) provocan descompensación en las rutas o picos productivos que producen desajustes en el balance de las operaciones.

El director de operaciones, sin embargo, debe solucionar todas las operaciones, incluidos los picos que no se pueden asimilar y rutas en las que no encontraremos retornos, pero que debemos rentabilizar. Y es aquí donde las bolsas de cargas son un arma estratégica para no sobredimensionar nuestra empresa o para aumentar la productividad de puntos donde no tenemos todavía pactos comerciales u operativos que nos den soporte.

La bolsa de cargas ayuda a mejorar nuestra competitividad porque ayuda a solucionar un porcentaje importante de operaciones para las que no estamos preparados o no tenemos medios para abordar. No podemos decirle a un cliente que hasta dentro de una semana no le recogemos por carecer de medios. Tenemos que supervisar esa operación con los referentes de calidad que hayamos acordado con él y ceder la operación a un profesional cualificado. Para esto es para lo que sirve una bolsa de cargas.

Rendimiento profesional: se trabaja mejor

Con una bolsa de cargas desarrollada se trabaja mejor. El profesional soluciona más a gusto los picos operativos problemáticos que de otra forma colapsarían su capacidad de gestión en un momento dado. Recordemos que el sistema tradicional consiste en una libreta de contactos, unas cuantas llamadas personales y media hora ( o mucho más incluso) de teléfono para las operaciones complicadas.

Además, reduce las tareas automáticas que llevan prácticamente todo el día a un jefe de Tráfico. Y eso posibilita que se dedique a lo realmente importante: al desarrollo de un nuevo acuerdo, a la formación y evaluación de la gente a su cargo, al seguimiento de una operación delicada para un cliente en riesgo, etc. ¿Cuánto vale ahorrar parte del tiempo dedicado a tareas automáticas para unos profesionales que en España hacen jornadas superiores a las diez horas? Ellos reconocen que no llegan a lo esencial ya que están inmersos el día entero en trámites rutinarios sin valor añadido (por más que éstos sean imprescindibles) y que, al final, el tiempo se les queda corto para lo que importa de verdad.

Ahorro proporcional al uso

En bolsas de cargas tecnológicamente avanzadas que permiten la gestión de las comunicaciones (fax, SMS, llamadas, etc.), cabe hablar de un ahorro en la factura de comunicaciones directamente proporcional al uso de la bolsa de carga. Si se usa para un 7% de las operaciones, se consigue un 7% de ahorro.

Lo asombroso de veras, sobre todo para los que no son usuarios, es que las empresas de transporte estudiadas buscan solución en una bolsa de cargas para aproximadamente un 7% de los casos de operaciones que no pueden asumir con su estructura. Bien, pues este pequeño porcentaje genera unos ingresos extras que significan un 30% de su cuenta de resultados. Y en un sector con un margen medio en torno al 5%, ¡esto significa casi 2 puntos! Lo suficiente para sobrevivir en tiempos de crisis. Por otra parte, estamos hablando de operaciones excepcionales que no habrían tenido solución alguna.

Los operadores logísticos que usan las bolsas no sólo mejoran su rentabilidad en cifras superiores al 15%, también consolidan su negocio sin tener que ampliar estructura fija o contratos a largo plazo con cierto riesgo y con pequeños proveedores de arrastres.